Por último, "Continuum" (2012-2015) es una serie canadiense que tiene como protagonista a una agente de policía del año 2077 que se ve involucrada en un viaje en el tiempo, hasta el año 2012, planeado por un grupo de delincuentes, agrupados bajo el nombre de Liber8 para evitar su ejecución. Atrapada en este año, intentará seguirles la pista al grupo de terroristas que causaron su viaje al pasado. Nada será lo que parece. Muy interesante serie con algunos altibajos que vino a cubrir el tremendo hueco que había dejado en esta temporada la añorada "Fringe".
Si algunas de las cosas que había dicho eran ciertas hasta hace cinco años, no es menos cierto que las cosas han empezado a cambiar en este último lustro. Con el crecimiento de los operadores y plataformas audiovisuales televisivas ha crecido la oferta y se han multiplicado las series de ciencia ficción en sus diferentes variantes, incluidas aquellas que exploran los viajes en el tiempo y los universos alternativos, convirtiéndose algunas de ellas en grandes éxitos de crítica y público. Aquí va más de una veintena de ellas, muchas de las que había comentado en enero de 2014.

Entre estas primeras series se encuentran "Outlander", que se encuentra en su cuarta temporada y tiene garantizada al menos dos temporadas más. Se estrenó en agosto de 2014 y narra el viaje de una enfermera británica del siglo XX a las highlands escocesas del siglo XVIII, 200 años atrás. La serie mezcla la ficción histórica, la fantasía y el romanticismo de manera muy acertada arrastrando a un buen número de fans de las novelas en las que se basa. Y también encontramos "El hombre en el Castillo" estrenada en 2015, muy bien acogida por la crítica y que ha sido renovada para una cuarta temporada. Basada en la conocida novela homónima de Philip K. Dick, narra con desasosegante meticulosidad como sería un mundo alternativo dominado por las potencias del eje: los nazis y los japoneses en el que en vez de haber perdido la guerra hubiera ganado el conflicto.
Política, espionaje, con algunas gotas de romance, ciencia ficción se combinan para hacer de ella una de las mejores series de cada temporada, pese a la poca publicidad que se hace de ella. A diferencia de "El Hombre en el Castillo" pudiera calificarse de distopía más que de realidad alternativa la narrada igualmente de manera minuciosa en la estremecedora y multipremiada "El cuento de la criada" (estrenada en 2017).

La película "12 monos" conoció en 2015 una adaptación muy libre al formato serie que ha tenido cuatro temporadas finalizando en 2018 y que ha constituido uno de los mejores ejemplos de series sobre viajes en el tiempo, creando una enorme y completa mitología y convirtiéndose en un verdadero referente dentro de su especie. Por su parte la película "Los pasajeros del tiempo" (1979), de la que ya he hablado en el anterior post sobre películas de viajes en el tiempo, sirvió de inspiración para la serie "Time after time" (2017) que fue cancelada por la ABC tras haber emitido tan solo 5 episodios por sus bajos ratings de audiencia. "Timeless" (2016) y "El ministerio del Tiempo" (2015), serie en la que se inspira la primera nos hablan de agencias con sistemas (capsula o portales) para viajar por el tiempo y corregir las anomalías temporales, al igual que lo hacen a menudo los superhéroes de "Legends of Tomorrow" (2016), donde hay además una agencia del tiempo, señores del tiempo y una amplia parafernalia alrededor del tema.
En spaces opera como la fenecida "Dark Matter" (2015) hay capítulos en los que encontramos bucles temporales, viajes a realidades alternativas, viajes en el tiempo, etc. Las series "Refugiados" (2015) y "The crossing" (2018) tienen en común que hablan de miles de personas que proceden del futuro y que aparecen súbitamente en nuestro presente, los primeros huyendo de una pandemia, los segundos de los humanos modificados APEX que les persiguen para matarles. "Manifest" (2018) todavía en antena nos habla de un vuelo que desapareció de repente de las antenas del radar durante 5 años y que cuando aparece genera graves problemas personales y de seguridad a los que les esperaron y al país en su conjunto.
En "Travelers" (2016), cientos de años en el futuro, los últimos humanos supervivientes descubren como enviar sus conciencias a través del tiempo directamente a personas en el siglo XXI. Estos "viajeros" asumen la vida de personas al azar en la fecha y momento exacto en que mueren (conocida por la gente del futuro), y luego secretamente trabajan en equipos realizando misiones con el fin de salvar a la humanidad del terrible futuro que les espera. En la miniserie "11-22-63" (2016) se nos habla del viaje en el tiempo de un profesor de instituto que se traslada al inicio de los años 60 para evitar el asesinato del presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy, pero su misión se ve amenazada por su apego a la nueva vida que lleva en los años 60 y por el propio pasado que se resiste a ser cambiado.
"Frequency" (2016) fue trasladada del cine al formato serie pero pasó sin pena ni gloria, pues de todos es sabido que no se puede estirar el chicle más de la cuenta y esto es lo que paso con el producto, daba para una película pero no para una serie a pesar del magnetismo y belleza de su protagonista. En diciembre de 2017 se estrenó por Netflix la serie alemana "Dark" que a pesar de ser comparada con "Stranger things" nada tiene que ver con esta. Es una enrevesada trama de viajes en el tiempo con múltiples paradojas y bifurcaciones en una especie de tiempo circular al estilo de la película australiana "Predestination".
"Counterpart" (2017) nos recuerda mucho a Fringe pues en ambos casos encontramos dos universos paralelos muy parecidos pero con significativas diferencias, dos mundos enfrentados, uno acusa al otro de diezmarle por una pandemia, uno envía agentes al otro lado para provocar atentados terroristas. La ambientación me recuerda a la de alemania oriental de los años 60 y 70 y mezcla con parsimonia los géneros del espionaje y la ciencia ficción. La serie británica "A discovery of witches" (2018) mezcla en sabias proporciones como en "Outlander" fantasía y romanticismo (añadiéndole además magia y vampirismo) y entrará en sus próximas temporadas en un viaje similar al de "Outlander" trasladando a su protagonista al siglo XVI, en pleno reinado de Isabel I de Inglaterra. En "
The Flash" (2014–2023), el velocista convierte la física en melodrama: cada viaje atrás crea
líneas temporales nuevas con pérdidas distintas. Además, abre puertas a
Tierras paralelas (multiverso DC), donde existen versiones alternativas de héroes y villanos.

En "
The OA" (2016-2019), una joven reaparece diciendo haber estado “al otro lado” y la serie se vuelve una obsesión por
saltar entre realidades. Lo que parece trauma o mito acaba funcionando como mapa de
dimensiones paralelas, con identidades que se duplican y consecuencias que no caben en un solo mundo. "
Future Man" (2017–2020), nos introduce en una misión “desde el futuro” que dispara un carrusel de
paradojas: arreglas un evento y rompes otro. Es comedia, sí, pero basada en ramificaciones reales: cada chapuza abre una
linea temporal alternativa cada vez más absurda. En "
Star Trek: Discovery" (2017–2024), hay capítulos con viajes en el tiempo y viajes a universos alternativos. El salto de la tripulación al
siglo XXXII reescribe todo: política, tecnología y sentido de pertenencia. Además, el universo espejo y las divergencias trekkies ponen a los personajes frente a
versiones alternativas (y éticas) de sí mismos.
En 2019 se estrena una entretenida serie, "Muñeca rusa" (Russian Doll), una especie de comedia negra existencial que gira en torno a un bucle temporal: cada noche la protagonista muere, y su muerte reinicia la noche obligando a entender el patrón y el trauma. Lo brillante es cómo el bucle evoluciona hacia variaciones del mismo destino, como si el tiempo probara caminos alternativos hasta que “aprendes” a salir. También en este año se estrenan otras series que se adentran en esta apasionante temática. En "The Umbrella Academy" (2019–2024), cada intento de evitar el apocalipsis provoca otro: viajes en el tiempo, correcciones fallidas y realidades reconfiguradas. La familia disfuncional protagonista termina literalmente atrapada en un “¿y si…?” permanente: multiverso como castigo y como oportunidad. En "Undone" (2019–2022), el tiempo deja de ser lineal: tras un accidente, la protagonista percibe y manipula una realidad “elástica”. Más que máquina del tiempo es una grieta mental que permite tocar pasados posibles y versiones alternativas de la verdad.
En "Devs" (2020), una tecnología pretende reconstruir pasado y futuro con precisión total: el tiempo como cálculo. La serie juega con determinismo y con la idea de que, si puedes “ver” todas las ramas, estás mirando un multiverso de resultados. En "Tales from the Loop" (2020), cada episodio explora un mundo donde la física convencional falla: objetos fuera de fase, causalidad rota y momentos que se repiten. Hay capítulos que son directamente saltos temporales o realidades paralelas en clave melancólica. En "Star Trek: Picard" (2020–2023), el legado se pone a prueba con futuros que no deberían existir y líneas históricas que se tuercen. La serie usa viajes y variantes temporales para preguntar lo difícil: ¿qué merece ser “arreglado” si el precio es borrar vidas enteras?.

En "Debris" (2021), no hay viaje temporal “clásico”, pero sí anomalías que deforman la realidad: zonas donde el tiempo/causalidad se comportan raro. Es procedimental sci-fi de fenómenos, con capítulos que rozan universos superpuestos, un poco al estilo "Fringe" no en vano su showrunner era el mismo. En "La Brea" (2021–2024), un socavón abre una conexión a otra época y separa a las familias en dos tiempos. La serie mezcla rescates entre eras, mensajes cruzados y paradojas: cambiar algo “allí” repercute “aquí”. En "Fundación" (2021–en emisión), el “viaje” no s temporal propiamente dicho es histórico: saltos de décadas y siglos, con el futuro como campo de batalla. La narrativa comprime el tiempo para mostrar cómo pequeñas decisiones cambian trayectorias completas (casi como elegir una línea temporal). En "Loki" (2021–2023), el tiempo es burocracia: la TVA vigila y “poda” ramas para mantener una cronología. Variantes, universos y líneas que se multiplican hasta lo inmanejable: multiverso Marvel explicado desde dentro.

2022 fue un año pródigo en este tipo de series. En "Medianoche en el Pera Palace"(2022–en emisión), un hotel actúa como bisagra: cruzas una puerta y aterrizas en otro año. La protagonista intenta impedir que el pasado se descontrole, porque cada intervención abre un presente distinto: efecto mariposa en modo thriller histórico. En "Parallels" (Parallèles) (2022), un experimento rompe la realidad y los amigos quedan repartidos en mundos paralelos. La tensión es encontrar el punto de cruce para “reunificar” lo que se ha fracturado, mientras cada universo muestra una versión distinta de sus vidas. En "Outer Range" (2022–2024), un vacío imposible en un rancho funciona como anomalía temporal/dimensional. El misterio no es solo “qué es”, sino qué precio tiene usarlo: cada revelación sugiere futuros alternativos y cronologías que se doblan.

En "The Shining Girls" (2022), el villano, un asesino en serie, se mueve por el tiempo y la víctima queda “desanclada”: su presente cambia alrededor sin avisar. Es un thriller donde la pista clave es entender la regla del salto y sobrevivir a una realidad que se reescribe. En "The Time Traveler’s Wife" (2022), el protagonista salta de forma involuntaria a momentos de su propia vida. El romance nace de una cronología rota: amar a alguien cuando tus encuentros ocurren fuera de orden es vivir en una paradoja emocional permanente.
Y seguimos, este año, con más series del mismo estilo. En "Star Trek: Strange New Worlds" (2022–en emisión), los capítulos juegan con bucles, futuros hipotéticos y advertencias temporales (“si haces X, pasa Y”). No es multiverso continuo, pero sí un catálogo de cómo una decisión abre ramas con consecuencias. "The Lazarus project" (2022-2023) gira en torno a una organización que reinicia el tiempo para evitar el fin de la humanidad. Cada reseteo crea una línea temporal distinta. Entraría dentro de la subrama de bucles temporales ya que los reinicios se utilizan como herramienta de gestión del apocalipsis. Pocos recuerdan la línea anterior pero ellos si.
La serie de Amazon "Paper girls" (2022) nos cuenta la aventura del viaje en el tiempo de cuatro adolescentes que se ven envueltas en una guerra entre facciones de viajeros temporales. Saltan entre épocas, conocen versiones futuras de sí mismas y descubren que el tiempo es un territorio en disputa, no un destino fijo. En "Quantum Leap" ( el reboot) (2022–2024), el protagonista “salta” a cuerpos de otras épocas para corregir eventos. Cada episodio es una reparación quirúrgica de la timeline, mientras el arco serial pregunta quién controla el proyecto… y por qué el tiempo se rompe.
En "The Peripheral" (2022), una conexión tecnológica abre una ventana a otro tiempo (y a una realidad alternativa). La clave son las “ramas”: intervenir crea futuros distintos, y el poder real es decidir qué línea se impone. En "Si lo hubiera sabido" (2022), la protagonista despierta años atrás en su propia vida: un “reseteo” que convierte el pasado en campo de pruebas. La serie explota la pregunta central del viaje temporal íntimo: ¿cuánto puedes cambiar sin perderte a ti misma?. En "The Devil’s Hour" (2022–en emisión), los despertares repetidos y los recuerdos que no encajan apuntan a ciclos y a versiones alternativas de la misma vida. El terror aquí es detectar que el mundo se reinicia o se bifurca… y tú lo notas. En "1899" (2022), el misterio del barco deriva hacia capas de realidad: lo que ves no es el mundo “base”. Más que viajar en el tiempo, la serie juega a descubrir qué nivel habitas y quién controla el sistema. En "Kindred" (2022), la protagonista es arrastrada al pasado una y otra vez, como si el tiempo fuese una cuerda atada a un punto traumático. El viaje temporal se vuelve una prisión: cada retorno obliga a sobrevivir y a entender la causalidad familiar.

En "Vortex" (2023), un fallo tecnológico permite “hablar” con el pasado y, con ello, reescribirlo. Cada intento de salvar a alguien crea un presente nuevo: el caso policial se convierte en un mapa de líneas temporales divergentes. La serie de Netflix, "Cadáveres" (Bodies) (2023) es un thriller detectivesco sobre un mismo cadáver en cuatro épocas distintas. Un cuerpo aparece asesinado en diferentes épocas en una calle del barrio londinense de Whitechapel. La misma víctima en 1890, 1941, 2023 y 2043. En cada una de ellas, un inspector de policía se hará cargo del caso y se encontrará con un enigma irresoluble y cuyo misterio depende de bucles/causalidad temporal. el futuro fabrica el pasado que lo origina y la investigación es la máquina del tiempo.
La interesante serie de Apple, "Dark Matter" (2024) nos cuenta como un científico es arrastrado a una versión alternativa de su vida y debe cruzar realidades alternativas para volver a casa. Cada mundo es un “¿y si…?” nacido de decisiones distintas, y el reto es encontrar “tu casa” entre infinitas casas. En "Constellation" (2024), tras un incidente espacial, la protagonista regresa a una vida con piezas que “faltan”. La serie explota el desajuste de identidad como señal de realidades superpuestas: varias versiones del mundo intentando ocupar el mismo sitio. En "Time Bandits" (2024), un niño se une a ladrones que atraviesan portales por épocas y escenarios improbables. Aquí el viaje temporal es aventura: cada salto es un capítulo de historia remezclada, con el caos de alterar “lugares” del continuo.

En Asia encontramos cada vez ejemplos de series y películas que tienen al tiempo, al viaje en el tiempo o a los mundos alternativos como eje de sus tramas: así puede señalarse a la magnífica serie coreana "Signal" (2016) muy inspirada por la citada "Frequency", "Nine: nine time travels" (2013) o "About time" (2018) que habla de un chica que tiene la capacidad de ver el tiempo que les queda a los demás, "The tunnel" (2017) con un policía que viaja 20 años en el futuro (al contrario que Life On mars") para solucionar un caso, Erased (2016), de un chico que es capaz de viajar al pasado, hacia su infancia para reescribir su vida, su futuro, W (2016), donde se mezcla personajes de ficción con personajes reales como si de dos dimensiones alternativas se tratasen. La serie "Somewhere between" (2017) estaba basada en la serie coreana "God´s gift: 14 days" (Regalo de Dios) (2014) y nos cuenta el viaje en el tiempo de una madre, 14 días hacia atrás para evitar el asesinato de su hija. Por último cito dos curiosidades: la serie australiana "Nowhere boys" (2013) una serie adolescente que habla de unos chicos que recalan en un universo alternativo donde nadie se acuerda de ellos y las comedias "Time traveling bong" (2016) y "Making history" (2017), que se toman el viaje en el tiempo a chirigota. Es especialmente hilarante la primera de la que también hay una pequeña referencia en el blog.