domingo, 24 de septiembre de 2017

Comienza la 3ª temporada de "Outlander": se aproxima el reencuentro


Se hizo de esperar pero ya está aquí la tercera temporada de una de nuestras series favoritas, "Outlander". En el magnífico último capítulo de la temporada anterior asistimos al regreso de Claire,  desde el siglo XVIII al siglo XX, un poco antes de que diese comienzo la batalla de Culloden, en la que perdieron, como es sabido,  los jacobitas  y,  en un salto en el tiempo de 20 años,  vemos a Claire y a su hija Brianna volver a Escocia, en 1968, desde los Estados Unidos, a donde emigró en el año 1948, junto a su marido Frank Randall, tras su regreso de las Highlands. En este viaje a Escocia su hija descubrirá su increíble historia de amor de la que ella es fruto,   aunque inicialmente no la creyó, pues creyó que todo era fruto de una infidelidad marital,  y Claire averiguará, para su felicidad, que Jamie no murió  en la mencionada batalla de Culloden,  lo que renovará en ella sus intensos deseos de atravesar de nuevo las Piedras de Craig na Dun y volver hacia atrás en el tiempo. 

Esta tercera temporada sigue las tribulaciones de Claire tras su regreso a la Inglaterra de  1948. Ante la sorpresa de todos, pues ha permanecido desaparecida en nuestro tiempo durante tres años,  llega  embarazada de otro hombre, Jamie Frasier. Claire se trasladará  a Boston junto a su marido Frank donde estudiará la carrera de medicina y se convertirá en cirujana en un tiempo en que no estaba bien visto que la mujer trabajase fuera del hogar. Vivirá durante casi dos décadas  un matrimonio sin amor, en el que Frank llegará, incluso,  a tener una amante con la que proyectará casarse pero un fatal accidente de tráfico pondrá fin a su vida en el año 1966. Paralelamente asistiremos a la milagrosa salvación de Jamie, en el siglo XVIII, pues será el único de todos los prisioneros jacobitas que escapará del pelotón de fusilamiento gracias a una deuda de honor de un militar inglés a cuyo hermano Jamie perdonó la vida. Se refugiará en la casa familiar de Lallybroch, pero será finalmente denunciado ante las autoridades por su propia hermana Jenny y encarcelado, durante largos años, en una prisión militar. La fortuna, la suerte hará que el nuevo director de la prisión sea precisamente  aquel joven inglés al que años atrás perdonó la vida. Y en esas circunstancias nos adentraremos la semana que viene en el cuarto episodio de la temporada que promete aventuras y emoción a raudales.

¿Cómo será el reencuentro de estos dos personajes, Claire y Jamie cuyo amor atraviesa las barreras  del tiempo y del espacio?. ¿Viajará con  su hija Brianna y Roger al pasado?. Los que han leído los libros de Diana Gabaldon ya lo saben, yo también, pero mantendremos el suspense, de momento. ¿Y que decir de la serie?. La serie mantiene intactas todos los atributos que la han convertido invariablemente en una de las mejores series cada temporada: magnífico diseño de producción y ambientación, interpretaciones creíbles, emociones a flor de piel, maravillosos paisajes, una banda sonora de lujo. ¿Hay quien dé más?.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

"Glitch", "Les revenants" de las antipodas


Hace unos días descubrí esta pequeña producción australiana que, por la temática, nos recuerda sobre todo a "Les revenants". Dejo a un lado "Resurrection", una variante americana que no resiste la comparación con la producción gala y "The returned", copia literal e innecesaria de la genial serie francesa. La serie comienza cuando el oficial de policía de la ciudad (ficticia) de Yoorana, James Hayes  es alertado sobre unos extraños sucesos que están teniendo lugar en el cementerio local. Siete personas muertas: Kate Willis, Carlo Nico, Paddy Fitzgerald, Charlie Thompson, Maria Massola, Kristie Darrow y John Doe  se han levantado literalmente de sus tumbas, desnudas y cubiertas de tierra, pero vivas y en perfecto estado de salud. 

Al principio las personas resucitadas no recuerdan casi nada, ni quienes son, ni como se llaman, salvo una de ellas Kate que resulta la esposa fallecida del oficial  de policía, fallecida dos años atrás y que  tiene recuerdos difusos, incluso se acuerda de  como murió pero el hecho es que  todos están dispuestos a descubrir quienes son y que les sucedió. La médica local, la doctora Elishia Mckeller será junto a James, la única persona que luchará por protegerlos, manteniendo el secreto ante el resto del pueblo. La primera temporada de la serie, compuesta por seis episodios se estrenó en julio de 2015 y en breve se estrenará la segunda.

La serie es una producción pequeña, sin grandes ambiciones ni grandes presupuestos, lejos del ambiente onírico y surrealista de "Les revenants", seguramente mucho más luminosa pero igualmente extraña e inquietante. Los resucitados necesitan saber que les pasó y encontrar la razón por la que han vuelto a este mundo, un mundo en el que tienen difícil acomodo pues sobran, son, como dice el significado del término en ingles,  "un error", "una anomalía". De hecho el mejor ejemplo lo tenemos en Kate que descubre que su marido se casó con Sarah, su mejor amiga, que está actualmente embarazada. Además los muertos están atrapados en el pueblo pues si se sobrepasan determinado límite o distancia les  comienzan a sangrar los ojos y se convierten en polvo, en ceniza, eso es lo que le sucedió a Carlo Nico, uno de los resucitados cuando quiso franquear un puente, a la salida de Yoorana. 

Todos tienen en mayor o menor medida una asignatura pendiente, volvieron por alguna razón: Paddy, Kristie, María, aunque algunos todavía no lo sepan. Los resucitados murieron en diferentes épocas y en diferentes circunstancias: Kate de cáncer de pecho, a Paddy, antiguo alcalde Yoorana, hace cerca de 150 años le asesinó su propio hijo con la complicidad de su esposa, María, hace 50 años en un accidente de tráfico con su hija tras una disputa familiar por celos, Kristie estrangulada por un individuo con el brazo tatuado cerca de un lago, John Doe, robó y asesinó a los viajeros de una diligencia y fue ahorcado junto a sus compinches. 

El villano, el verdadero antagonista de la serie es el oficial de policía y superior de James, Vic Eastley,  que tras sufrir un accidente se convierte en una especie de psicópata que quiere acabar con los resucitados. La primera temporada acaba con un gran cliffthanger, cuando descubrimos que la doctora Elishia McKeller es también una resucitada que murió cuatro años atrás. Igualmente desconocemos el papel que juega en la serie la farmaceútica Noregard, pero no nos cabe duda que algunos experimentos de dicha empresa están tras los sorprendentes acontecimientos que se narran en la serie. Esperamos con ansiedad la respuesta a muchas de nuestras preguntas en esa segunda temporada a punto de estrenarse.


domingo, 10 de septiembre de 2017

La 2ª temporada de "The Man in the high castle" mantiene la calidad de la 1ª pero desaprovecha buena parte de su enorme potencial


Hace cerca de un año, en el mes de diciembre de 2016, se estrenó la segunda temporada de "The man in the high castle", una serie de Amazon de la que poca gente  ha oído hablar a pesar de que es una serie magnífica, muy bien realizada que nos enfrenta a lo que bien podía haber sido nuestro mundo de haber ganado el eje,  -nazis y japoneses-,  la segunda guerra mundial. Basada  en el libro del mismo nombre de Philip K. Dick, la segunda temporada de la serie nos cuenta lo que pasó después de que Juliana Crain hubiera dejado escapar a Joe, el infiltrado nazi en la resistencia, hijo de un alto jerarca del régimen de Berlín. En la última escena de la primera temporada veíamos a Tagomi-san perplejo, asombrado en un Nueva York de los años 60, alternativo al suyo, un Nueva York de nuestra era y de nuestro mundo, tan diferente al suyo. 

En esta temporada, Juliana conocerá al Hombre del Castillo, Hawthorne Abdensen, un personaje clave con objetivos poco claros, descubriremos que la bondad y la maldad se reparten, a partes iguales, entre los miembros de la resistencia y los aparatos del estado nazi y nipón, y que hay gente buena y mala en todo momento y circunstancia. Como ya dije en la anterior entrada dedicada a la serie, la ambientación de ésta es fascinante, algunos personajes son inolvidables, especialmente el general nazi americano John Smith que es preso de sus propias contradicciones, (debería proceder a la eutanasia de su propio hijo por tener una enfermedad, como ordena su ideal político y sin embargo lo oculta a sus superiores y al sistema), y que salvará al mundo, al final de esta temporada, de una hecatombe. Juliana es el personaje que nos permitirá conocer, en el amplio arco argumental en el que interviene, tanto el mundo nipón, lo vimos en la anterior temporada, como la resistencia y el mundo nazi de los Estados Unidos. Sólo al final veremos como Juliana es un elemento clave en este juego de mundos alternativos, una pieza indispensable para evitar la hecatombe nuclear, el choque inevitable entre nazis y japoneses que se apuntaba a lo largo del tramo final de la temporada.

En esta temporada,  Juliana abandona los estados del Pacífico y se sumerge en el mundo nazi de la costa este, interactuando con otro de los personajes principales, el obbengrupperfuhrer de las SS, John Smith interpretado por Rufus Sewell que borda su actuación y que lo convierte en uno de los mejores personajes de la serie. Joe Blake marcha a Berlin donde su padre es un alto jerarca del régimen. Allí descubriremos que Joe forma parte de un proyecto de mejora genética de la raza aria, el de los Lebensborn. Mientras, el antiguo novio de Juliana, el judio Frank Frink se integrará en la resistencia. 

Por supuesto, las cintas de un mundo alternativo al nazi, el nuestro, siguen siendo el "macguffin" necesario de la serie, pues muestran a los nazis lo que pudo ser o peor lo que pudiera ser, ofreciendo al mundo y a la resistencia un mensaje de esperanza que por supuesto están muy interesados en hacer desaparecer. Más allá de la aterradora realidad alternativa y distópica que se nos presenta, la serie nos habla de la condición humana, de como se comporta la gente, (gente que podríamos ser nosotros), en otras circunstancias, ante el miedo, ante circunstancias difíciles o extremas, frente una realidad negativa, objetivamente peor a la nuestra. 

Nos da miedo ver el reverso de nuestra realidad, la realidad que vivimos y creemos que este es el mejor de los mundos posibles, pudiera ser, pero si miramos hacia atrás, nuestra pasada realidad tampoco está exenta de páginas estremecedoras y si la miramos con objetividad y desapasionamiento no difiere demasiado de esos horribles mundos alternativos distópicos que nos dibuja la serie. Ahí tenemos la destrucción nuclear de Hiroshima y Nagasaki, los campos de concentración nazi y tantas y tantas locuras genocidas que hemos conocido a lo largo del pasado siglo.

Sin embargo y a pesar de sus múltiples cualidades, a la serie de Amazon le ha pasado lo que a otras series, de por ejemplo Netflix, que avanzan muy lentamente en los seis primeros episodios y se aceleran en su tramo final. El cambio de showrunner, -dejó la serie Frank Spotnitz al término de la primera temporada-, creo que ha afectado negativamente a la producción. En esa primera parte quizás lo más destacable haya sido el viaje de Nobusuke Tagomi al mundo alternativo, para encontrarse que habría sido de su vida, con sus hijos, su nuera, curiosamente, en ese mundo Juliana, sacando interesantes lecciones morales sobre el comportamiento y las decisiones personales. 

El resto de tramas, salvo la de Smith, no llegan a explotar como debiera sus enormes posibilidades. Una pena porque la serie tiene mucho más potencial que el que muestra. Pese a esta crítica la serie sigue siendo en mi opinión una de las 12 propuestas más interesantes del año. Y lo es por muchas razones: por los temas que trata: el miedo, el compromiso, la importancia de la familia sobre la ideología, etc, por su diseño de producción, dándole a esa mundo paralelo una vida y entidad propia perfectamente coherente y absorbente, tan real como nuestro propio mundo, por sus interpretaciones, su montaje, su música, etc que hacen de esta serie una elección imprescindible para cualquier amante del género.

sábado, 9 de septiembre de 2017

"American Gods", la lucha entre los antiguos y los modernos dioses


Vi "American Gods" hace unos meses. Venía precedida de una gran expectación por estar basada en el conocido best-seller de Neil Gaiman (2001). La serie, realizada por Bryan Fuller y Michael Green, ha recibido muchos elogios por parte de la critica, teniendo garantizada su segunda temporada, sin embargo puede que esta serie no sea para todos los públicos, ni para todos los gustos. Para empezar no será la misma experiencia para quien haya leído la novela que para los que no. Me sitúo entre estos últimos. En la serie, seguimos a un joven al que llaman Sombra interpretado por Ricky Whittle (al que vimos en "Los 100", como la pareja terrícola de Octavia), quien días antes de cumplir su condena de tres años sale de prisión porque su esposa, Laura, ha fallecido en un accidente de trafico, en unas curiosas circunstancias, no precisamente muy apropiadas. Esto lo sabremos más tarde, al igual que el protagonista porque, al parecer, en el momento del choque, Laura le estaba haciendo una felación a su vecino-amante, circunstancia que provocó el fatal desenlace. En el viaje en avión Sombra conocerá a un extraño y carismático personaje, llamado Miércoles, interpretado magistralmente por Ian Mcshane,  que le ofrecerá trabajo. Nada sabemos, todavía, de su verdadero propósito aunque poco a poco lo iremos descubriendo. En realidad tras algunos personajes comunes, si, un poco excéntricos pero comunes, al fin y al cabo, se esconden viejos dioses y otras figuras alegóricas del mundo antiguo, unos dioses y personajes que pretenden hacer frente a los dioses modernos del dinero y las nuevas tecnologías.

Hay que tener cierta paciencia en los primeros episodios pues no sabemos casi nada, ni de donde viene la historia ni hacía donde quiere ir. Solo  nos van sorprendiendo con la irrupción de esos personajes que parecen conocerse entre ellos y con la aparición de algunas  imagenes impactantes, como el de la prostituta negra que succiona literalmente a sus clientes por la vagina. En realidad tras el personaje de Miércoles se esconde el dios nórdico Odin y  tras la prostituta negra, la diosa Bilquis, una reinvención de la Reina de Saba. La serie no rehuye escenas de gran violencia, ya desde el primer momento cuando asistimos a la llegada de los vikingos a América. Si hablamos de personajes alegóricos que se ocultan bajo anodinas apariencias, como una de las notas definitorias de la serie otra sería su estilo visual.  El estilo visual es extremadamente barroco, con imagenes un tanto simbólicas, (como los sueños de Sombra con el búfalo de ojos ardientes), oníricas y/o surrealistas, hasta el punto de que, a menudo, se difumina el límite entre la fantasía, los sueños y la realidad. 


Al igual que sucedía con otra serie comentada en el blog, "Legión", el aspecto más débil de la serie quizás sea su estructura narrativa, la falta de una trama clara, especialmente evidente en sus primeros capítulos. En esos primeros capítulos de la serie conoceremos también a Mad Sweeney, el loco, un duende o leprechaun extraido  de la mitología irlandesa, al Chico Tecnológico, un impertinente  niñato que querrá matar a Sombra, de hecho  veremos la paliza que le propinan  y el posterior  intento de linchamiento (le cuelgan de un árbol) y su salvación milagrosa, diríamos mejor que por intervención divina. Posteriormente en capítulos posteriores seguiremos a Sombra acompañando a Miércoles  y llegando a casa de un tal Chernabog o Czernobog que añora los días en que mataba vacas con su gran martillo, y que vive con las Zoryas (o estrellas de la mañana, la tarde y al medianoche). Luego Sombra y Miércoles visitarán al dios del fuego y el metal Vulcano. Conoceremos también a Anubis (dios de la muerte) que resucitará a Laura, increíblemente realista el revoloteo de las moscas alrededor de lo que no deja de ser un cadáver andante. Sweeney, el duende la perseguirá para intentar arrebatarle su moneda de la suerte. 


Pero también habrá tiempo para conocer algo mejor la intrahistoria de los principales personajes humanos: así, descubriremos como se conocieron Laura y Sombra y los motivos de su encarcelamiento así como la traición amorosa de la esposa. Otros dioses, personajes y  seres mitológicos que descubriremos en esta primera temporada de la serie, compuesta por 8 episodios  serán Loki, Ostara (asociada a la primavera), Thoth (asociado a la sabiduría), el jinn o ifrit, viejo demonio y genio del desierto, Cope Anansi o Mr Nancy, considerado "el diablo que salva" y entre los modernos, la dulce Media, el mencionado Chico Tecnológico, Mr Wood, Mr World y otros. En ese fresco que retrata o intenta retratar el enfrentamiento entre los dioses antiguos y modernos, bueno todavía no lo hemos visto aunque lo veremos, hallamos muchas de las características de la América contemporánea. Así, en uno de los capítulos vemos a los emigrantes muriendo bajo las balas intentando atravesar la frontera.  Si no se ha leído la novela en la que se basa la serie, un espectador neófito se quedará tan desconcertado, ante este inexplicable rompecabezas, este jeroglífico indescifrable, esta avalancha de imagenes como Sombra en su incierto peregrinar junto a Miércoles. Quizás y por ello lo más destacable de la serie sea la originalidad de sus personajes y la potente imaginería visual de la que hace gala pues la historia, por lo menos hasta ahora, brilla por su ausencia.   

domingo, 3 de septiembre de 2017

"The mist", los verdaderos monstruos somos nosotros mismos


Acaba de finalizar esta miniserie de 10 capítulos basada, más o menos libremente, en la obra homónima de Stephen King.  La serie me ha dejado sentimientos contradictorios. Vamos, no es mala, pues he conseguido verla hasta el último capítulo y  tiene algunos aciertos parciales,  pero desaprovecha, parte del material de partida y que ya fue llevado a la gran pantalla hace 10 años, con mayor suerte y oficio. El argumento es suficientemente conocido: una densa y misteriosa   niebla se extiende por la ciudad de Bridgton (Maine). Pronto sus habitantes se darán cuenta de que dentro de la niebla hay monstruos de todo tipo que atacan y matan a todo lo que se mueve. Un grupo de ciudadanos se refugia en un centro comercial. Quien haya leído la novela, visto la película y visionado la serie verá algunas diferencias entre ellas, fundamentalmente entre la serie y el resto. El esquema central se mantiene, pero la serie incorpora  nuevos personajes o transforma y cambia el nombre de los principales, añadiendo nuevas ubicaciones así como  elementos argumentales que no estaban ni en la novela,  ni en la película,  (bastante fiel, por cierto,  al texto literario), pues de lo contrario no habría sido posible realizar la serie. El material original no daba para más y hubiera sido imposible vertebrar toda una serie sobre los hechos que sucedían en el centro comercial.


Entre los elementos comunes está la existencia de un proyecto militar detrás, del que se dice muy poco en la serie, apenas conocemos su nombre "Proyecto Punta de Flecha", posible responsable de la niebla, (una posible apertura a otra dimensión o universo se señalaba en la película de Frank Darabont), si bien en la serie el proyecto como tal apenas se menciona. La coincidencia fundamental de la serie con el libro y la cinta estriba, sobre todo, en ese grupo de ciudadanos encerrados en el centro comercial, enfrentados a sus propios miedos. También se mantiene la importancia de la mujer fanática que aprovechándose del miedo pretende convencer a la gente de que estos acontecimientos, -en la serie lo llama la Primavera Negra-, son un castigo divino y que es necesario sacrificar a personas para purgar el mal y salvar a los elegidos. En la película el destinatario de su mensajes apocalípticos de esta fanática era la gente encerrada en el supermercado, en la serie, sera, fundamentalmente, el jefe de policía el que acompañará a la fanática durante la mayor parte del tiempo, sobre todo en la iglesia local.







Como ya he dicho la serie parte de una nueva trama e incorpora o transforma los protagonistas de la novela y película en unos nuevos personajes (atención, spoilers): Así, donde en la novela y película  estaban los Drayton, en la serie tenemos un matrimonio formado por Kevin y Eve Copeland (interpretados por Morgan Spector e Alyssa Sutherland) que tiene una hija adolescente, Alex (Gus Birney), cuyo mejor amigo es un joven homosexual que responde al nombre de Adrian (Russell Posner). En una fiesta juvenil Alex pierde el sentido y al día siguiente descubre que ha sido violada, aparentemente por el joven Jay Heisel (Luke Cosgrove), hijo del Sheriff de la localidad, Connor (Darren Petie), si bien al final se descubrirá que no ha sido Jay sino su mejor amigo, Adrian. La llegada de la niebla sacará a flote lo mejor y lo peor de cada personaje, descubriendo su verdadera naturaleza. La serie utiliza algunos flashbacks para completar mejor ese dibujo de los personajes: así conoceremos la vida un tanto disipada de Eve, antes de casarse con Kevin, o el carácter del hermano de Kevin con el que éste mantiene una fría relación. 

La serie se moverá, básicamente, a caballo entre dos escenarios: el supermercado y la iglesia del pueblo. En el primer escenario, en el supermercado, y a semejanza del libro y la película las relaciones entre los supervivientes se van descomponiendo a medida que pasa el tiempo y se va extendiendo el miedo, el nerviosismo. La frialdad con la que actúa la masa asustada, dirigida por lideres malintencionados, nos provoca más miedo que los escasísimos monstruos que apenas se atisban a lo largo de los episodios. 

No existe mayor terror que el de la masa enfurecida y sin control que condena a muerte a la gente por el motivo que sea, a veces tan solo por ser o comportarse diferente o de manera autónoma. Y paradójicamente algunos ciudadanos como Gus Bradley (Isiah Whitlock Jr.), el director del centro comercial mantienen dos caras, una honorable, de cara al exterior, y otra más oscura, que le impulsa incluso a matar con el fin de preservar su impoluta imagen. Todo el mundo tiene su lado oscuro, todos esconden "esqueletos en el armario".



En el segundo escenario, en la iglesia, juega un papel fundamental la anciana fanática Nathalie Raven (en la novela y película podría recordarnos a la Sra. Carmody), interpretada por la actriz Frances Conroy que a pesar de su frágil apariencia resulta una influencia letal para quienes le rodean. Resulta destacable también, en este escenario, el papel del padre Romanov (Dan Butler). Otros personajes dignos de mención son el de Mia Lambert (Danica Curcic), una joven drogadicta o el del soldado Bryan Hunt (Okezie Morro). Salvo Eve y Alex Copeland que se mantienen desde el primer momento en el centro comercial, el resto de personajes principales se mueven entre la niebla, o bajo las alcantarillas, sorteando a los monstruos, para finalmente converger todos en ese mismo escenario del centro comercial, del cual algunos (la familia Copeland, Mia, Connor y alguno más) huirán, en un final abierto y apoteósico, a no se sabe donde, no sin antes realizar una plausible acción de "justicia poética" contra los que les expulsaron a las tinieblas, la gente que se quedó en el supermercado, al irrumpir con el vehículo en el centro y permitir que la niebla se apodere de dicho espacio. La escena final resulta todavía más inquietante: un tren se detiene en la estación del pueblo y arroja a la niebla a decenas de presidiarios, como dice Kevin, la están alimentando.



En la serie tienen más peso los factores psicológicos que los horrores de pesadilla que acechan entre la niebla. Incluso estos aparecen vinculados a la evolución psicológica de los personajes.  La serie tiene, como he dicho al principio,  aciertos parciales, como ese recorrido por las profundidades del alma humana, por sus rincones más oscuros,  y es que los mayores monstruos no son los que acechan en la niebla sino que somos nosotros mismos,  pero carece de la fuerza y el vigor narrativo como para generar un producto solido que permanezca en el tiempo. Ignoramos si a pesar de su final abierto, va a tener una segunda temporada, pero tal vez merezca, si consiguen, pulir ciertos aspectos que aquí han fallado, una segunda oportunidad. Act. 8-10-17: No habrá segunda oportunidad pues la cadena SpikeTV ha cancelado la serie.