martes, 22 de agosto de 2017

"The defenders", un regalo para los fans de los superheroes de Marvel


La semana pasada Netflix estrenó su esperada serie "crossover", "The Defenders", un verdadero regalo para los que, como yo, han seguido con interés las diferentes series de superhéroes estrenadas por la cadena de streaming hasta el momento: "Daredevil", "Jessica Jones", "Luke Cage" e "Iron Fist", series de superhéroes que se alejan del tono más juvenil de DC y que en manos de Netflix adquieren una dimensión adulta con una esmerada producción y unas más que aceptables interpretaciones. La serie sigue cronológicamente la segunda temporada de "Daredevil" y la primera de "Iron Fist", con Elektra muerta y resucitada por La Mano, para convertirse en el esperado  "Cielo Negro" del que se habló en otras entregas del Diablo de Hell Kitchen, un arma en manos de la citada organización criminal que la hará poco menos que invencible. Esta serie como  las anteriores cuida los detalles al máximo y eso se nota tanto en la música como en el diseño de la intro así como en diferentes escenas de la serie, donde cada héroe tiene su propia tomalidad: rojo "Daredevil", azul "Jessica Jones", amarillo "Luke Cage" y verde "Iron Fist".


Yo esperaba que el final de la 2ª temporada de "Daredevil" tuviese continuación en una tercera pero no, la trama principal de aquella encuentra  acomodo en este crossover al igual que sucede con "Iron Fist", lo que hace que ambos superhéroes se conviertan en verdaderos protagonistas de la serie en una perfecta convergencia argumental. Luke Cage y Jessica Jones se quedan,en cambio,  en una suerte de personajes secundarios pues sus tramas abiertas no poseen la continuidad tan clara en esta serie como la que se percibe en los otros dos personajes. No obstante, y dicho esto, ha sido una auténtica gozada ver a los cuatro héroes juntos, cada uno con su bien marcada personalidad junto a otros acompañantes de menor entidad pero igualmente importantes para el devenir de sus protagonistas como Claire Temple, Colleen Wing, Karen Page, Misty Knight, Foggy, Trish o la abogada Jerin Hogart, todos los héroes juntos frente a un reto imposible de acometer por separado. Si individualmente estos héroes de carne y hueso nos han dado grandes momentos, juntos nos permiten ver sus enormes diferencias, y vamos viendo como sus diferentes caracteres van encajando,  en una sorprendente y  extraña química que no era fácil de lograr, a priori. En este sentido me ha encantado el papel de Jessica Jones que ha hecho gala, también, en esta serie, de ese especial carácter de antiheroína del que hizo gala en su propia serie:  bebedora, solitaria, huraña, un poco faltona, a veces, como cuando se mete con el Diablo Rojo. Quizás Luke Cage ha sido el personaje que  ha quedado un poco más eclipsado en esta macedonia de superhéroes.

Y qué decir del villano, que toda buena serie o película de superhéroes necesita, pues bien, en esta serie ese papel lo ha encarnado con maestría y oficio la veterana Sigourney Weaver, interpretando a Alexandra, la líder de la Mano. Junto a ella los viejos  conocidos Madame Gao y  Bakuto que vimos en "Iron Fist" (a Madame Gao también en las dos temporadas de "Daredevil") completados con otros dos siniestros personajes, Sowande y Murakami. Aquí los cinco componentes de La Mano aparecen como antiguos miembros de la ciudad mítica de Khun Lun que se decantaron por el lado oscuro y que persiguen sobre todo y principalmente la inmortalidad. Su verdadero poder nace precisamente de ese trasfondo sobrenatural, el dominio de esa sustancia, de esa magia oscura que les permite alzarse de entre los muertos y añadir nuevos y leales miembros a la organización como es el caso de Elektra. Contra la Mano lucha la Casta, un grupo rival de ninjas liderado por el mentor de Daredevil y Elektra, Stick.

La serie, de 8 episodios, se me ha hecho corta. En los dos primeros capítulos se presentó la historia y sobre todo el contexto de los diferentes personajes, los tres siguientes plantearon el desarrollo y en los dos últimos se produjo el desenlace, un poco apresurado en mi opinión. No voy a contar con detalle el argumento de la serie pero hay personajes que evidentemente, por razones obvias, no regresaran: es el caso de Bakuto, Alexandra, Sowande o Murakami pero desde luego puede que otros regresen, como Madame Gao o Elektra.  Predecible final el de la serie que también queda abierta a una posible continuación. Tras el esperado combate de Daredevil y Elektra, donde desde luego, -y ahí está lo bonito del juego-, no queda claro de que sea tan pérfida como aparenta,  y la demolición de la torre Midland nada se sabe de estos dos personajes, parece darse por muertos, si bien, en la última escena, Matt Murdock (Daredevil) aparece en lo que puede  ser un convento, en un estado físico lamentable.  Seguramente no es la mejor de las cinco series Marvel presentadas hasta el momento por Netflix pero tampoco es el desastre que algunos fans y algún que otro crítico inmisericorde pregonan por ahí. Cumple sobradamente con su cometido que es el de entretener. Y punto.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Finaliza una floja tercera temporada de "Stitchers"

Con un gran cliffhanger acaba de terminar la tercera temporada de "Stitchers". Kirsten se conecta con la mente de su madre, Jacqueline, que ha permanecido hibernada, en coma, desde hace más de 20 años, Su padre, Daniel Stinger ha sido, finalmente capturado por la NSA, agencia para la que trabaja Kirsten. El stitch le dejará a ella aparentemente con una amnesia de recuerdos a corto y medio plazo, pero ¿realmente es así, o e el stitch ha provocado algún otro efecto indeseado?. Lo sabremos en la cuarta temporada. La temporada ha discurrido en unos niveles similares a los de la temporada anterior, quizás un poquitín más bajos, ganando peso las tramas sentimentales de los protagonistas, Linus e Ivy, Cameron y Kristen y Camille y Amanda, en detrimento de las tramas policiales, con bastante poco gancho, en su mayoría. "Stitchers" es una serie de la cadena Freeform, de la ABC, (antigua ABC Family) en la que se mezclan  géneros como la ciencia ficción, el thriller o suspense policiaco, la comedia y el romance, generando un producto ameno pero sin mayor transcendencia audiovisual.

martes, 15 de agosto de 2017

Termina Orphan Black, la serie de los clones, con un bonito final feliz


Acaba de finalizar la serie "Orphan Black" y lo ha hecho, como cabía esperar, cerrando todas las tramas y con un "happy end" de libro. Comenzábamos con Cosima y Sarah, esta última herida, en la isla del doctor Moreau, vamos, quiero decir del fundador del movimiento neolucionista, P.T.Westmoreland; un hombre de aparentemente 170 años de edad que, de algún modo, con sus descubrimientos, pretende buscar la inmortalidad,  la eterna juventud, a pesar de que sus experimentos hayan  dejado multitud de víctimas y monstruos (experimentos fallidos) por el camino. En ese propósito le asiste Rachel Duncan, que veíamos, como al final de la anterior temporada, hería casi de muerte a su madre adoptiva Susan Duncan. Cosima que se encuentra en la isla logrará descubrir la verdad, con la ayuda de Sarah que logra escapar del lugar en un bote, y del resto de la familia. 


En realidad el tal Westmoreland es un auténtico fraude, un científico loco y malvado que, con ayuda de Susan Duncan y luego de Virginia Coady, comenzó en los años 60, el experimento de los clones, primero con el proyecto Leda, que dió lugar a las niñas clon y luego con el proyecto Castor, que pretendía crear una especie de soldados perfectos. Pero la lucha contra el movimiento neolucionista y las Industrias Dyad no será nada fácil. Están en juego la vida y seguridad de las hermanas y sobre todo de Kyra, hija de Sarah, que parece albergar el secreto genético que Westmoreland tanto ansia. Solo el cambio de bando, a  última hora, del clon malvado, personificado por Rachel Duncan, logrará dar la vuelta a este desigual combate. En el tramo final de la serie veremos desaparecer a un personaje principal, clave en la vida de Sarah, su madre adoptiva Siobhan Sadler, que muere a manos de Ferdinand, perro guardián de Rachel, que a su vez muere a manos de Siobhan. En el último capítulo asistiremos a la esperada muerte de los villanos, Virgina Coady y P.T Westmoreland.

Todo empezó cinco años atrás, en el primer capítulo de la primera temporada, cuando una muchacha que responde al nombre de Sarah Manning hace una llamada para asegurarse de que su hija está bien y es testigo de como una mujer, idéntica a ella, Elizabeth Childs, se arroja a las vías. Ese será el comienzo de un sorprendente descubrimiento, de que ella es un clon y de que hay otras como ella dispersas por el mundo, y de una infatigable lucha contra poderosas corporaciones que no se detendrán ante nada y ante nadie con el fin de preservar sus espurios intereses. La serie ha logrado mantener un nivel bastante aceptable de calidad, aunque con algún altibajo que otro, sobre todo en la segunda parte de la segunda temporada y en la tercera temporada, remontando en la cuarta y quinta y lo ha hecho gracias al "tour de force"  de Tatiana Maslany que logra interpretar, con bastante convicción, cuatro o cinco personajes principales, con registros muy variados, amen de algunos otros episódicos. Por fin, el año pasado, Tatiana ganó un  Emmy, merecido premio a su esforzada y brillante multinterpretación. 


¿Qué nos deja el final de esta serie?. Muchas cosas: la crisis existencial de Sarah que, tras la muerte de Siobhan, y después de tanta lucha y persecución no sabe que hacer con su vida, no sabe ser feliz, incluso duda de su capacidad como madre;  el recuerdo imborrable de Siobhan, una madre adoptiva, protectora, que se sacrificó por sus hijos, luchadora infatigable, ejemplo para su propia hija, que nos enseñará, además que no es necesario tener la misma sangre para ser familia; el reencuentro bello y  tranquilo de las hermanas: Sarah, Cosima, Alison, Helena (su "sestra") que, en un bonito guiño a los fans, confiesa a sus hermanas que ha escrito un libro, su diario, que tiene como título "Orphan black", (la huerfana negra). Además las hermanas consuelan a Sarah en esa desazón existencial. Para  mi esta es una de las escenas más bonitas y esperadas de la serie. Helena es uno de los personajes que más ha evolucionado a lo largo de la serie, en un flashback conoceremos su infancia y el porque de su rudeza y salvajismo. Helena era al principio una de las grandes villanas, una asesina letal, que quería acabar con todas sus "sestras", no obstante al final de la serie veremos como Sarah ayuda a su hermana a dar a luz, que cuida con mimo a sus babes a quien llamará tras una transitoria etapa de "naranja" y "morado", Art y Donnie, y los criará bajo el manto protector del matrimonio formado por su hermana Alison y su marido Donnie. 

El final de la serie también nos deja el reencuentro de Cosima y Delphine, una de las escasas historias amorosas de la serie, (junto a la del convencional matrimonio, bueno, no tanto de Alison y Donnie), que después de múltiples idas y venidas, encuentros y desengaños se embarcarán en una hermosa misión: la de salvar la vida de los 274 clones del proyecto LEDA dispersos por el mundo;  y lo harán gracias a la inesperada ayuda de Rachel Duncan, que sabe que nunca podrá compartir el espacio de sus hermanas, aunque su cambio de actitud y comportamiento logran cierta reivindicación de su figura. Después de cinco temporadas echaremos en falta esta serie y  estos personajes que se nos han hecho tan familiares.

lunes, 14 de agosto de 2017

"Salvation", entretenido thriller estival. Un asteroide amenaza la Tierra


Hace un mes la CBS estrenó esta entretenida serie que podría etiquetarse como un thriller de suspense, espionaje, con algunas gotas de ciencia ficción. Es productor ejecutivo de la serie Alex Kurtzman, que junto a Roberto Orci crearon hace algún tiempo "Sleepy Hollow" y junto a J.J. Abrams un poco antes "Fringe", y más atrás, en el tiempo,  colaboró con éste último  también en "Alias". Dirige la serie e interviene como productor ejecutivo asociado el español Juan Carlos Fresnadillo. 

A la serie no se le puede negar cierta habilidad en el manejo de la intriga, el suspense, si bien ignoramos a donde nos va a conducir finalmente la trama, pues, por momentos pareciera que la llegada del meteorito no es lo más importante, sino los problemas y dificultades accesorias, de todo tipo,  para evitar que llegue. En la serie asistimos a los esfuerzos de un brillante estudiante, Liam Cole interpretado por Charlie Rowe y de un magnate apasionado por la tecnología, Darius Tanz (Santiago Cabrera) por evitar que un asteroide choque contra la tierra. Darius tiene un plan para evitar dicha colisión pero se encontrará con la existencia de otras estrategias gubernamentales alternativas de dudosa eficacia,  en las que se pondrá de manifiesto el omnímodo poder del Departamento de Defensa así como la tensión con otras potencias,  con intereses contrapuestos,  como Rusia, tensión que, por momentos, podría poner al planeta en un riesgo similar o mayor de extinción que el  del meteorito.

La trama tiene, como he dicho, componentes dramáticos y argumentales que nos recuerdan a series que hemos visto como "Alias" o a "The Lottery": espionaje dentro de la administración, conspiraciones gubernamentales, científicos que trabajan para los rusos, intrigas y competencia dentro del aparato gubernamental, periodistas que intentan sacar una exclusiva a toda costa, la verdad, ni la administración, ni los periodistas salen muy bien parados. En el último capítulo hemos vuelto a ver a John Noble (nuestro querido Walter Bishop) como Nicholas Tanz, el tio de Darius, trabajando para los rusos. Como he dicho al comienzo, serie entretenida, sin más, para pasar estos días de canícula veraniega. Adjunto algunas fotografías del elenco de la serie.

sábado, 12 de agosto de 2017

"Midnight Texas", un pasatiempo intrascendente basada en una novela de la autora de "True Blood"


A finales de julio la NBC estrenó esta serie de 10 episodios un tanto inclasificable, en la que se mezclan diferentes géneros: suspense, fantasía, terror, sin definirse finalmente por ninguno. La serie se centra en el medium Manfred Bernardo, que siguiendo el consejo de su abuela muerta, una gitana, decide mudarse a un pequeño pueblo del estado de Texas llamado Midnight. En este pueblo todos sus habitantes tienen, digamos, cualidades especiales: hay un ángel, un hombre lobo, un vampiro, una bruja, una guerrera y otros tantos personajes singulares, por lo que el recién llegado, se sentirá como en familia con esta peculiar troupe. Parece una especie de santuario para gente digamos poco común. No obstante, no tardará en acechar al pueblo el verdadero mal ya sea en forma de unos siniestros motoristas como de un grupo de vampiros chupasangres, por lo que todos estos personajes tendrán que unir sus fuerzas en defensa del pueblo y de sus habitantes. 

¿Qué se puede decir de esta serie?: Que es un entretenimiento amable, un pasatiempo intrascendente, sin demasiadas pretensiones, lejos de la original y adulta recreación del mito vampírico que vimos en True Blood. Es una producción modesta, correcta en su realización, con un reparto desigual, lejos de los memorables personajes e interpretaciones de la mencionada saga vampírica. Una serie de verano que no dejará demasiada huella. Como he dicho al principio hay fantasía, terror, romance, suspense, un poco de ambientación country y algunas ideas y planteamientos originales, lo cual debería ser suficiente para echarle una ojeada,  estos días estivales,  con escasez de series de calidad.

jueves, 10 de agosto de 2017

"Signal", un gran drama policíaco coreano sobre el tiempo, al estilo de "Frequency", o como cambiar el pasado puede modificar el presente


Y si en la entrada anterior hablaba de una serie que era un remake de una serie coreana, en esta ocasión les traigo "Signal", una de las  mejores series coreanas del pasado año, una interesantísima serie cuyo argumento nos recuerda mucho al de "Frequency", tanto a la película como a la serie, pero donde ésta le da mil vueltas a la serie de CW que vimos, a  comienzos de este año. Quien me iba a decir a mi que me iba a sentar a ver una serie coreana y que me iba a enganchar tanto o más que si fuese una americana, a pesar de sus largos capítulos, 16 en total, que oscilaban entre los 70 y 90 minutos, a pesar de sus diferentes e inicialmente chocantes interpretaciones, estamos hablando de muy diferentes culturas, pues si,  a pesar de todo me ha atrapado su  endiablado ritmo, su a veces apabullante ingenuidad en la manera de comportarse y el desarmante idealismo de sus protagonistas. Esta serie fue producida en 2015 y emitida a lo largo del primer trimestre del pasado año. Si bien tiene ese componente fantástico o de ciencia ficción en el que uno de sus protagonistas, el de presente, se comunica con otro del pasado, la serie es un enorme drama policíaco. 

Resumo brevemente su argumento: Park Hae Young es un joven analista policial que se integra en una unidad especial de la policía comandada por la detective Cha Soo Hyun, una policía inteligente con una dilatada experiencia en la profesión, que mantiene, inicialmente "a raya" al joven analista. El primer caso sin resolver es el de una niña que fue secuestrada al poco tiempo de que el analista la viese de niño en la puerta de su escuela y asesinada, aunque nunca se cogió al culpable. Casualmente se encuentra con un viejo walkie-talkie  que periódicamente y siempre a la misma hora, las 11.23 p.m le pone en comunicación con un detective policial del pasado, Lee Jae Han. Gracias a sus pistas lograrán resolver este caso, lo que dará lugar a la creación de una Brigada Policial Especial de Casos sin Resolver, de la que formarán parte Cha Soo Hyun, Park Hae Young, un analista forense que le encanta la comida y otro policía, un perfecto pero muy gracioso cascarrabias, solucionan otros tantos casos antiguos sin resolver.

La producción de la serie no estuvo exenta de vicisitudes. Corrió el riesgo de ser cancelada durante su producción. Ninguno de los grandes canales de televisión apostó por ella, era una apuesta arriesgada el mezclar dos líneas temporales, la del pasado y al del presente, de hecho ya hemos visto como han acabado similares proyectos audiovisuales en los últimos tiempos, y sólo gracias a la apuesta de un canal privado, como tvN, salió adelante constituyéndose en una de las grandes sorpresas de la temporada en aquel país. Tal vez influyo en su éxito el basarse, en parte, en algunos hechos reales como los asesinatos de Hwaseong, junto a la contundente carga de denuncia que la serie hace en contra de la corrupción policial y de estado. La serie sigue audiovisualmente la estela de precedentes del suspense policíaco coreano que trataron esos mismos y otros acontecimientos como   "Memories of Murder" (2003) o la serie "Gap Dong" (2014). Como he dicho anteriormente es inevitable ver las coincidencias con la película y serie "Frequency" (estrenada la primera bajo el nombre de "Desafío al tiempo" en Latinoamérica) o con  otras películas similares, como "El efecto mariposa" o  la serie "Caso Cerrado".

¿Pero qué tiene esta serie que la hace tan buena?. La perfecta interrelación entre las tramas del pasado y el presente. El trasfondo de critica al sistema policial corrupto y sobre todo el diseño y crecimiento o evolución  de los personajes a lo largo de la serie. Merece especial atención el personaje de Cha Soo Hyun interpretado por la actriz Kim Hye Soo. Es junto al de Lee Jae Han el personaje que sostiene la serie. Es una gozada verla evolucionar desde su primer día en la comisaria, dando esos grititos de saludo, su torpeza a la hora de conducir, su desarmante ingenuidad e inocencia, su permanente admiración, que se troca luego en un sentimiento más íntimo y profundo, hacia ese hombre noblote Lee Jae Han que le enseña a ser, además, a ser una buena policía, que le da un continuo ejemplo ético, moral, el que nace de un hombre honrado y bueno a carta cabal. Aquella joven inexperta es hoy la jefa seria, profesional, eficiente,  con temple,  de un equipo de policías a los que les toca desenterrar todos aquellos casos olvidados o cerrados seguramente porque alguien no hizo bien las cosas o peor aun porque las ocultó deliberadamente,   poniéndose en evidencia, como mínimo  la ineficiencia o la corrupción policial. Cha So Hyun es una  mujer que sigue soltera después de haber cumplido los cuarenta años,  a pesar de los intentos de su madre por emparejarla, de cualquier manera, (es graciosa la escena en que su madre incluso pretende emparejarla con Park), porque ella sólo vive para su profesión y en su corazón solo hay lugar para ese héroe de la calle, ese hombretón un poco rudo pero con un corazón enorme que desapareció sin dejar rastro hace más de 15 años.

Lee Jae Han es el verdadero héroe de la serie, a pesar de sus defectos, que también los tiene: es rudo, cabezón, un poco simplón, parco en palabras, poco dado a exteriorizar sus sentimientos, -tan solo se enamoró una vez de una chica que desgraciadamente fue asesinada sin el que pudiera hacer nada para impedirlo-. Desde entonces no volvió a ser el mismo. Es un hombre noble que vive para su trabajo, que cree en la labor de la policía, de los buenos policías, que cree en la verdad, en la justicia y en el valor y  que considera que el criminal debe pagar siempre por sus crímenes, al margen de que  éste pueda tener más o menos poder, conexiones o influencias. Es un policía insobornable, un peligro para esa casta policial comprada por los poderosos para que hagan la vista gorda a sus corruptelas o sus crímenes.   Lee Jae Han pregunta a Park Hae Young en un momento de la serie "si ha cambiado algo en el futuro, si teniendo dinero y poder puedes vivir felizmente sin importar las cosas horribles que hagas". Los hechos parecen demostrar que hay algunas cosas que no han cambiado demasiado a pesar del paso del tiempo.

Park Hae Young  que parece, al principio,  el principal protagonista de la serie es, en realidad,  el tercer vértice de este triángulo protagonista.  Es un chico curioso, inteligente,  un tanto orgulloso y autosuficiente, que desconfía de los policías, a pesar de ser uno de ellos, que hace exagerada gala de su capacidad deductiva, de hecho es un analista que desarrolla perfiles de los criminales, pero que iremos entendiendo poco a poco a medida que vayamos avanzando en la trama. Además, en cierto sentido, Cha Soo Hyun desarrollará respecto de Park un papel similar al que tuvo Lee respecto a ella. Le ayudará a madurar, a aceptarse y aceptar la labor de los buenos policías. Park está marcado por el suicidio, después se demuestra que fue un  asesinato,  de su hermano. De ahí le viene la desconfianza hacia el sistema policial. ¿Porque solo a él le llegan las transmisiones del pasado, porque tiene la oportunidad de resolver esos casos del pasado?. Solo a medida que vamos avanzando en la trama vamos entendiendo que todos los casos forman parte de una gran y única maraña  y que todo parece ser una especie de rompecabezas temporal en el que tanto los personajes como los casos están interconectados. El último caso sin resolver o mal resuelto será precisamente el más cercano a uno de los protagonistas, Park y el que ocasionará la muerte de Lee Jae Han. Y es que a Park  le gustaría cambiar el pasado y recuperar a su hermano, para reunir nuevamente a toda su familia.

La serie, a pesar de su apariencia procedimental,  no tiene capítulos autoconclusivos, posee una trama seriada, y ni siquiera los crímenes se resuelven en un solo episodio, generalmente abarcan dos o tres capítulos, estando además interconectados sobre un fondo argumental sencillo y coherente en una especie de novela-río. La estructura temporal es como mínimo curiosa, la primera transmisión que recibe Park, en el año 2015,  es la última que hace Lee en el año 2000. Después del primer caso retrocederemos a 1989 y desde ahí vamos avanzando en el tiempo. Mientras en el pasado Lee Jae Han puede estar años sin recibir transmisiones del futuro, en el presente las conexiones se producen con días o meses, a lo sumo, de diferencia.

El 1º episodio narra el caso de la niña desaparecida. El caso se resuelve en el segundo episodio en una especie de carrera contrarreloj, solo para descubrir que el crimen ha prescrito, si bien al final la asesina, (una enfermera), pagará por otro crimen que no  había prescrito todavía. Tras este crimen se crea la unidad especial de casos sin resolver. En los episodios 2, 3 y 4 seguimos los asesinatos seriales de Hwaseong, un asesino que tenía además una manera especial de matar a sus víctimas, atadas las manos y los pies por detrás. En este caso, Park y Lee descubrirán las terribles consecuencias que puede acarrear cambiar el pasado. Salvar una vida puede acabar con la muerte de otra u otras. De hecho  la chica de sus sueños (de Jae Han) es también asesinada por el mismo serial-killer, el hijo de un conductor de autobuses.


En los episodios 5, 6 y 7 se narra el caso de las casas robadas,  que en realidad se alarga hasta el 8,  con el caso de la mujer desaparecida. Se acusa injustamente de los robos a un amigo ex-convicto de Jae Han, lo que ocasionará la muerte accidental de su hija y de rebote, en el presente, la muerte de la detective Cha Soo Yun, por la venganza del padre, tras 20 años en prisión, al secuestrar a la hija de un gran empresario al que considera responsable de la muerte de su hija. Pese a todo consiguen corregir de nuevo el pasado y recobraremos a nuestra querida detective. Por otra parte tanto en estos capítulos como en los siguientes asistiremos a las conexiones político-policiales para encubrir la corrupción. El actual superintendente de la policía de Seul, Kim Bum Joo, es el gran villano de la serie, un arribista carente de escrúpulos, corrupto a más no poder, que trabaja para gente aun más corrupta que él y que no se detendrá  ni siquiera en inducir o encargar  asesinatos o cometerlos el mismo. No tiene desperdicio el enfrentamiento continuo, permanente, de este vil personaje con nuestro héroe al que incluso llega a querer sobornar. Por supuesto nuestro héroe no aceptará. Lastima que haya otros compañeros como el jefe de Cha en la Unidad de Crímenes Violentos que cayesen y se hayan convertido en parte de esa maraña de funcionarios corruptos.


En los episodios 9, 10, 11 y 12 asistiremos a nuevos asesinatos seriales, esta vez el asesino envuelve sus cabezas en bolsas. Lo que parecen ser solo 2 casos de asesinatos, tras la investigación de la Unidad de Casos sin resolver, se convierten en 9. Incluso la detective Cha Soo Hyun fue víctima, en su juventud (1997), como cadete policial del secuestro y  casi asesinato a cargo de dicho asesino. En este arco argumental vemos como nace un monstruo, un niño objeto de malos tratos, tímido, introvertido, obsesivo compulsivo (se nos quedará clavada en la retina la ternura del chiquillo cuidando un cachorrito y al poco tiempo la imagen del cachorro muerto en una bolsa negra de plástico, arrojado por su madre). El asesino de Hongwong fue seguramente fruto de esos tristes traumas infantiles, aunque la detective Soo Hyun no se puede permitir el lujo de compadecerse de dicho monstruo.

Merece la pena detenerse en la especial relación entre Soo Hyun y Jae Han. Constituyen una pareja singular. El apenas la soporta al principio. Ella le admira con desmesura en silencio, embargada por un amor platónico que un buen día se atreverá a declarar. El secuestro de Soo Hyun supone un punto y aparte en su particular relación. En una escena inolvidable  vemos a la joven detective, todavía encapuchada, patalear en su impotencia, entre los brazos de Jae Han  pensando que el horror todavía no ha acabado y vemos a Jae Han disculparse por haber llegado tarde, tan tarde como aquella vez en que no fue capaz de salvar a la chica de sus sueños. 

Soo Hyun nos desarma con su actitud torpe llena de miedos e indecisiones, pero será seguramente esa torpeza la que vaya desarmando también a Jae Han, tan cerrado él, tan poco dado a expresar sus miedos y sentimientos, como cuando  le reconoce a ella que  él también tiene miedo a los criminales pero que alguien tiene que hacer el trabajo. Jae Han le enseñara a Soo Hyun a templar su carácter, a superar sus miedos, a ser una buena policia, de hecho la Soo Hyun madura que conocemos en el trabajo y en la vida le debe casi todo a su "sunbaenim", ese "sunbaenim" desaparecido al que no ha olvidado, de hecho acude al Anatomico Forense cada vez que se han encontrado unos restos humanos. So Hyun  ayudará, por su parte, a Jae Han  a convertirse aun en mejor persona de lo que es.


En el último caso que abarca los capítulos 13, 14, 15 y 16, y que parece que estuvo basado en un hecho real, viviremos el drama familiar de Park, con su hermano acusado injustamente de una violación que no cometió, su ingreso en prisión y un posterior suicidio que no fue tal. El caso pondrá de manifiesto, y con toda crudeza,la corrupción policial, con el amañamiento de testigos y la desaparición de pruebas. Había que buscar un cabeza de turco, un chico pobre, sin contactos ni poder al que colgarle el delito. Será el caso de la violación de Injoo el detonante que conducirá a la muerte de Jae Han. La tensión dramática va in crescendo. 

Park pide a Jae Han salve a su hermano, y este lo intenta hasta la extenuación hasta el punto de dejarse su propia vida en el empeño. Algo muy similar le sucede a Park en el presente pues acaba preso y muy herido, acusado de la muerte del jefe de la Unidad de Crímenes Violentos, implicado a su vez en la muerte de Jae Han. Park y Jae Han no se conocen personalmente, solo se han comunicado por la radio, pero esos esporádicos contactos ha creado en ellos unos vínculos profundos,  muy especiales, vínculos que descubrimos van más allá del contacto radiofónico, pues Jae Han se preocupará en el pasado de que el pequeño Park pueda comer aquel día tras la muerte de su hermano y todos los que vinieron después.


El tramo final es apoteósico. Soo Hyun conoce la verdad sobre las transmisiones, incluso llega a hablar con Jae Han. La muerte de Jae no se produce aquel día de septiembre de 2000 y Soo Hyun logrará tener aquella cena familiar con su amado, un nuevo recuerdo que no tenía y que se sumará a sus recuerdos en el presente. La historia se reescribe. Jae Han no morirá ese día, la familia de Park no se separará y Park desaparece de pronto de hospital en el que estaba ingresado por una  herida de bala, porque el tiempo se ha reescrito. Pero Jae Han desaparece dos meses más tarde dejándonos la serie abierta a una segunda temporada que parece estar confirmada, algo no muy habitual en los dramas coreanos. Signal es una pequeña joya audiovisual del género suspense fantástico, variante temporal, todavía sin descubrir por estos lares, que como en Fringe y como hemos visto nos permite disfrutar de los efectos que los cambios en el pasado tienen sobre el futuro. No es una serie predecible, es muy dinámica, tiene una gran y continua tensión dramática,  posee unas excelentes interpretaciones y  una gran densidad argumental que va creciendo a medida que avanzamos en la trama.

Me alegro de su continuación, porque después de más de 20 horas con Park, Lee y Cha, para mí se han convertido en unos entrañables personajes familiares a los que me gustaría seguir viendo luchando contra los criminales y los corruptos, jugando con el tiempo y la muerte, en esa doble carrera desde el pasado y desde el presente. Al margen del juego con el tiempo, que me encanta, en el fondo creo que necesitamos que existan héroes, aunque sean héroes cotidianos como Jae Han, héroes que no tienen superpoderes como los de las series de Marvel-Netflix. Los héroes son arquetipos necesarios en el relato de esa inevitable y eterna lucha entre el bien y el mal. Esperamos con ansiedad esa segunda temporada.