
La serie que comento hoy se estrenó hace tres años, empecé a ver su primer capítulo el día de su estreno pero hasta esta semana no le había dado una segunda oportunidad. La serie la he visto finalmente de un tirón y aunque no es una serie perfecta, pues tiene algunos desequilibrios que comentaré más adelante, para mi que soy un apasionado de los viajes en el tiempo, mundos alternativos y bucles temporales ha sido sumamente entretenida, por lo que la recomiendo a los que gusten de este tipo de temas. Aviso: a continuación desgrano el argumento y el final, por lo que si no la has visto, mejor leer esta entrada después, y te animo a comentar sobre la serie. La serie está basada en la novela gráfica de Si Spencer para el sello DC Vertigo.
La serie empieza con la aparición, en cuatro momentos diferentes del tiempo, 1890, 1941, 2023 y 2053, de un hombre desnudo, sin identificar con un orificio en el ojo izquierdo. El lugar es el mismo, un callejón de Londres, Longharvest Lane. Cuatro policías se hacen cargo de la investigación en cada una de sus épocas: Alfred Hillinghead (1890), Charles Whiteman (1941), Shahara Hasan (2023) e Iris Maplewood (2053). Con el tiempo descubren que no están investigando crímenes distintos sino el mismo, y que detrás hay una conspiración que abarca más de siglo y medio. El hombre muerto es Gabriel Defoe, un profesor universitario del año 2053 que lidera un grupo clandestino contrario al régimen encabezado por el todopoderoso y omnipresente Comandante Mannix. Defoe ha desarrollado un dispositivo que permite desplazarse entre épocas. Cuando Defoe intenta viajar al pasado para frustrar los planes de Mannix, es disparado en el camino por la detective Maplewood, que en ese momento actúa como agente de Mannix. Por eso su cuerpo aparece muerto en el mismo callejón en cuatro épocas distintas: es el mismo instante de su muerte, visto desde cuatro perspectivas temporales diferentes.
Elias Mannix es el eje de todo. En 2023 es un joven criado en un entorno marginal, hijo biológico de una mujer llamada Sarah que lo dio en adopción. Su padre adoptivo, un hombre vinculado a una organización de poder llamada Harker & Co., le inculca desde pequeño la idea de que tiene un destino: provocar una explosión nuclear en Londres en 2023 que matará a decenas de miles de personas, destruirá la ciudad tal como existe y dará paso a un nuevo orden distópico: un estado autoritario en el Reino Unido donde el Comandante Mannix gobierna con control absoluto bajo el argumento del bien colectivo.
Todo gira en torno a la falta de cariño. Mannix creció sin amor, traumado por que su madre le abandonó. Ese vacío afectivo lo compenso con el poder y con un proyecto vital que es una especie de "serpiente Ouroboros", donde el final es el principio, y el principio es el final; Más que a la serie germana "Dark" a la que algunos críticos aluden esta serie tiene un punto de enganche con la memorable, por lo retorcida y original, película "Predestination" comentada en este mismo blog. Me explicó Mannix viajará al pasado a 1890 para dar comienzo a ese bucle que conduce a la hecatombe y distopía posterior. El bisabuelo engendra al biznieto y el biznieto es el bisabuelo que viaja al pasado. En una línea temporal continua este planteamiento es totalmente incoherente e inconsistente. Solamente puede tener encaje si echamos mano de las líneas temporales alternativas.
Veamos con más detenimiento los diferentes escenarios temporales. En 1890 el inspector Alfred Hillinghead es un hombre victoriano respetado, casado, con una hija llamada Polly, que oculta un secreto: su homosexualidad. Cuando encuentra el cadáver de Defoe, su investigación lo lleva a cruzarse con Julian Harker, un miembro de la élite londinense que en realidad es el Mannix anciano llegado del futuro con una identidad nueva. Harker/Mannix manipula a Hillinghead, le tiende una trampa y consigue que el detective confiese un crimen que no cometió (el asesinato de Defoe) para sacarlo del camino. Hillinghead será asesinado durante un traslado carcelario. Antes como el resto de inspectores dejará tallado su nombre cerca del lugar del crimen: Longharvest Lane. Mannix se casa con Polly, la hija de Hillinghead, y funda la dinastía y el banco Harker que sostendrán su conspiración durante décadas.
En 1941, el detective judío Charles Whiteman trabaja en una Londres asediada bajo los bombardeos nazis. Sufre el antisemitismo de sus compañeros y recibe llamadas de una voz femenina que le dice "Se le ama mucho" y le encarga tareas que no puede rechazar. Esa voz pertenece a una mujer ya mayor Polly Hillinghead, que colabora en el plan de su marido Harker/Mannix. La tarea más terrible que le encarga es matar a una niña de once años, Esther, que sabe demasiado. Whiteman no puede hacerlo. Polly envenena a la niña ella misma en el metro durante uno de esos bombardeos sin que Whiteman pueda evitarlo. Más tarde, Whiteman asesina a Polly y al anciano Julián en venganza por la muerte de la niña, pero es condenado a la horca por ello.
En 2023, la detective Shahara Hasan encuentra el cadáver de Defoe y empieza a
tirar del hilo de Harker & Co., el banco fundado por Mannix en el
siglo XIX que sigue operando en el presente. Descubre que hay una bomba
nuclear oculta en el sótano del banco, lista para detonar.
Paralelamente, un joven Elias Mannix, manipulado por su padre adoptivo y
devastado por el rechazo de su madre biológica, es convencido de que su
destino es activar la bomba. Al final del episodio seis, en el bucle
original de la historia, Elias detona el artefacto. La explosión mata al
hijo de Hasan, entre otras miles de personas. Ese hecho es el que impulsa a la
Hasan sobreviviente, ya mayor, a pasarse los años siguientes, ya en 2053,
intentando deshacer lo ocurrido.
En 2053, el Reino Unido distópico existente es el resultado directo de la explosión
del 2023. Mannix gobierna como Comandante. La detective Iris
Maplewood trabaja para él, convencida de que su orden es
bueno y legítimo. Su misión inicial es investigar a Defoe. Sin embargo, al ver a Defoe morir ante sus ojos y descubrir la
verdad de lo que Mannix ha hecho y planea hacer, Maplewood cambia de
bando. Ella fue quien disparó a Defoe cuando este perseguía a
Mannix a través del dispositivo temporal que llaman "el gaznate", lo que convierte a Maplewood en la asesina del cadáver que aparece en los cuatro puntos temporales.
El plan para romper el bucle
Hasan y Defoe, desde 2053, diseñan una estrategia para evitar que la explosión de 2023 ocurra. El mecanismo es complejo: si consiguen que el joven Elias de 2023 decida no detonar la bomba, toda la cadena de consecuencias posterior desaparece. Para ello necesitan llegar a Elias antes de que apriete el botón y mostrarle que hay otra opción: reconectar con su madre biológica Sara, lo que le daría el amor que nunca tuvo sin necesidad de destruir nada.
Maplewood viaja al pasado a 1890, donde acaba en la celda junto a Hillinghead, al que le revela el plan de Mannix/Harker, inicialmente Hillinghead no se lo cree, no da crédito a lo que oye pero finalmente lo acepta como real y verdadero. En el traslado donde será asesinado el detective, este tiene la oportunidad de hablar con Mannix/Harker al que revela que lo sabe todo y donde siembra dudas en él sobre su plan (circular) y la moralidad del asesinato de miles de inocentes en la explosión de 2023. Asistimos pues a un replanteamiento y reajuste del bucle que acabará disolviéndose. Finalmente Mannix/Harker reflexiona sobre su plan y graba en un disco un mensaje diferente para hacerselo llegar en el futuro a Mannix joven para que no detone la bomba. En este nuevo ciclo temporal Whiteman también termina asesinando a Polly y Mannix/Harker, pero antes Mannix le pide a Whiteman que guarde el disco. Whiteman es perseguido por la policía, comandada por el hijo de Mannix/Harker y es abatido en un pub frecuentado por la policía. Pero antes Whiteman guarda el disco detrás de una fotografía del bar. Como Hillinghead también Whiteman dejara inscritos su nombre y un mensaje para la detective Hasan en Longharvest Lane.
La Hasan de 2053 viaja a 2023, recupera el disco que Whiteman escondió en el bar, y con esa información le pone el disco a Elias Mannix (joven) con el mensaje de su yo anciano de 1941, que le dice que
no lo haga, que hay otra manera de tener lo que desea. Y Hasan le lleva ante
Sarah, su madre. El reencuentro funciona. Elias decide no detonar la
bomba. Con la decisión de Elias de no accionar el artefacto, el bucle se rompe. La explosión no ocurre. El Reino Unido distópico no se produce aunque también tiene un coste: Eias Mannix desaparece de la existencia. Los cuatro detectives viven sus épocas sin que ninguno tenga un cadáver que investigar en Longharvest Lane, porque Defoe ya no muere allí y tampoco Mannix viajó al pasado como consecuencia de este reseteo.
En la escena final, Hasan para un taxi en 2023 y el conductor es Maplewood, que en esta nueva línea temporal simplemente existe, sin misión ni conspiración. Las dos mujeres se miran un instante. Ninguna sabe exactamente qué compartieron. Y la serie cierra dejando abierta la pregunta de si el tiempo, al rehacerse, guarda algún eco de lo que fue. Podría ser un guiño a una posible continuación de la serie, aunque personalmente creo que es una serie bastante cerrada.
Al margen del argumento cabe destacar la ambientación de la Londres victoriana y la de los bombardeos de la 2ª guerra mundial. En el fondo de la serie hay cierta denuncia social: el miedo a descubrir su orientación sexual a finales del XIX, el odio antisemita en 1941, el odio al extranjero en 2023, el miedo a disentir del Comandante Supremo en un mundo aparentemente feliz en 2053. El más complejo de los personajes es el judío Whiteman capaz de las peores cosas y al mismo tiempo de querer salvar a una niña, nadando permanentemente en una ambigüedad moral que lo hace destacar del resto de personajes, que son mucho más planos. La arquitectura temporal es intrincada pero está bien resuelta. Las cuatro líneas acaban conectando con una coherencia que muchas series de viajes en el tiempo a menudo no logran. Como positivo debo reconocer que la serie no espera a última hora para resolver la trama, sino que ya en el último tercio vemos la arquitectura del bucle y su posible resolución. En el fondo no importa tanto el cadáver que aparece cuatro veces, parece un "macguffin" de las películas de Hitchcock, como los cuatro detectives que investigan la trama, aunque hubiera sido deseable, insisto, un mejor desarrollo de estos.
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