Este análisis se tenía que haber publicado en abril pero circunstancias personales no me han permitido retomarlo hasta ahora. Ví en Marzo la segunda temporada de Daredevil y tras un titubeante inicio, creo que la serie logró lo que parecía bastante difícil: igualar y casi superar, en algunos aspectos, a la ya de por sí extraordinaria primera temporada. Y es que tras un sorprendente y un tanto arrítmico comienzo con el Punisher como principal protagonista, la introducción de otro segundo personaje principal, Elektra, interpretada por una brillante Elodie Yung que viene a sacudir el mundo de Matt, tanto mental como sentimentalmente, ha provocado un enriquecimiento de la trama y de las relaciones entre los diferentes personajes. Frente a la trama básica de enfrentamiento entre nuestro justiciero ciego y el rey del hampa Wilson Fisk, en la primera temporada, nos encontramos en ésta con al menos dos líneas argumentales, la primera gira alrededor del Punisher, la segunda alrededor de Elektra. El contacto del "Diablo de Hell´s Kitchen" con cada uno de estos personajes le obliga a redefinir su posición moral ante la violencia y en el caso de Elektra volverá, además del revés su reciente relación sentimental un tanto titubeante con Karen Page. Y es que Matt conoció Elektra diez años atrás dejando en él una profunda huella. Ella a diferencia de él no tiene piedad por sus oponentes y se regodea en la violencia. En esta segunda temporada pierde peso el socio de Matt, Foggy, siendo su intervención en el juicio contra Punisher uno de sus escasos momentos estelares en la serie.






Pero revisemos el argumento de esta temporada. Con Fisk en prisión, el despacho jurídico de Nelson y Murdock pretende mantenerse a flote, no sin grandes dificultades, aceptando a menudo su contratación por parte de algunos clientes de dudosa catadura. La labor justiciera de Daredevil parece tener imitadores y, "en la cocina del infierno", ha surgido un terrible justiciero que está acabando, de forma muy violenta, con miembros de bandas organizadas. Al Punisher parece animarle, en su propósito, el espíritu de la venganza. Daredevil se enfrentará a este nuevo justiciero planteándose algunos interesantes dilemas morales. ¿Son mejores las razones de Matt que las de Frank Castle, el Punisher para usar la violencia?. Este personaje duro, y aparentemente sin compasión, interpretado magistralmente por Jon Bernthal, no tiene piedad, a diferencia de nuestro ciego héroe. No busca justificarse. No busca cambiar ni salvar el mundo. Lo hace por él mismo, porque la venganza es la única manera de poder superar la terrible pérdida que supuso el asesinato de su familia en aquel parque de atracciones, en una aparente lucha entre bandas. El incipiente romance entre Matt y Karen no acaba de arrancar, ¿como va a hacerlo si su relación está basada en una gran mentira, ninguno de los dos conoce realmente al otro?. La sorprendente aparición de la elegante y exótica Elektra, tras diez años de ausencia, produce inquietud y desconfianza en Matt. ¿Qué busca?. ¿Para qué quiere utilizarle?. Pese a todo decide ayudarla.




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