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domingo, 9 de julio de 2017

"Yo antes de tí", una triste historia romántica


Título: Yo antes de ti. Título original: Me before you. Director:Thea Sharrock. País: USA. Año: 2016. Duración: 110 min. Género:Drama, romance. Reparto: Emilia Clarke (Louisa Clark), Sam Claflin (William Traynor), Jenna Coleman, Charles Dance, Matthew Lewis. Guion: Jojo Moyes, Scott Neustadter y Michael H. Weber; basado en la novela de Jojo Moyes. Estreno en España: 1 Julio 2016.

Hace unos días que vi esta película protagonizada por Emilia Clarke, la Danareys Targareyn de "Juego de Tronos". Tenía curiosidad por ver a Emilia en otro tipo de registros diferente al de la épica serie. Y descubrí que acababa de estrenar una cinta romántica a más no poder. Sin demasiada información me lancé a verla. No suelo leer a los críticos, -desde luego nunca antes de ver una película, porque en la mayoría de los casos discrepo bastante de ellos y no quiero que me condicionen lo más mínimo aunque a veces lo hago después para comprobar si realmente hemos visto la misma película y reirme de las estupideces que algunos de ellos vierten en periódicos, revistas y otros soportales digitales-. Bueno, pues a pesar de sus imperfecciones que las tiene y que señalaré después, la película me gustó, incluso, en algunos momentos me emocionó. Louisa Clark es una joven de 26 años que vive en un pueblo de la campiña inglesa. Trabaja de camarera en un bar y resulta ser un útil sostén de la frágil economía familiar, su padre se encuentra en paro y su hermana se quiere ir a estudiar a Londres. Es de naturaleza jovial, optimista, alegre. Es, además, espontánea, cándida, sencilla, sensible. Tras quedarse sin trabajo lo encuentra cuidando a Will Trainor, un joven y rico banquero que se quedó tetrapléjico, tras un accidente de tráfico



Will se ha convertido, tras el accidente, en un hombre amargado, triste, huraño que al parecer ha tomado una trágica decisión en su vida, aunque eso lo sabremos más tarde. Su vida así no merece ser vivida. Si embargo la aparición de Lou supone una bocanada de aire fresco en su existencia, un motivo para, aparentemente, seguir viviendo. Superados los primeros recelos y desconfianzas se hacen primero amigos y más tarde se enamoran. El le ayuda a crecer, a madurar, a expandir sus horizontes. Ella le dará auténticos momentos de felicidad, el único motivo dice él en un momento dado, para seguir levantándose cada mañana. Ella sufre un golpe moral enorme cuando descubre el deseo de su amado: poner fin a su existencia, pues para él   no es vida vivir de esa manera. Ella que ha entregado su alma por completo a la otra persona no entiende esa decisión, que él  no desea estar más con ella, pues todo sabemos que el amor es pura entrega.  Pese  a todo, al final Lou aceptará sus deseos, y Will morirá con un beso de su amada en los labios, sabiendo, sintiendo que ella ha sido lo mejor, lo más bonito que le ha pasado en esos últimos y dolorosos años.

Hace unos meses vi otra película "Bajo la misma estrella" que tengo pendiente de comentar en este blog. Las dos tratan sobre la enfermedad y el amor, y en estos casos siempre existe el riesgo de caer en lo lacrimógeno. Pues bien nuestra película podía haber caído fácilmente en ello si no hubiese sido por sus actores protagonistas, un contenido Sam Clafin al que vimos en "Los juegos del Hambre" y una camaleónica Emilia Clarke que es perfectamente capaz de transmitir esa ingenuidad desarmante que derrocha el personaje, acompañados por unos secundarios de primera, con Charles Dance, el odioso Twiyn Lanister de "Juego de Tronos". Y es que esta serie es una verdadera cantera de actores para el cine y la televisión. 

La película no está, no obstante, exenta de algunos fallos o imperfecciones que sin lastrarla por completo, la hacen menos creíble de lo que quisiéramos. Por ejemplo, no sabemos si es fallo del guión, la puesta en escena o la interpretación, pero no se nos transmite adecuadamente ese dolor insoportable  físico o existencial, tan necesario para entender los deseos de morir de nuestro joven protagonista, transmisión que si hemos visto en otras cintas similares como la citada anteriormente. Hay algo muy importante en cualquier buena película que se precie y es la capacidad de identificarnos con el personaje o de que este genere cierta empatía. Pues aquí ni lo uno ni lo otro. Es difícil empatizar con un personaje como Will Traynor. De ahí que al final tampoco lleguemos a comprender ni aceptar la razón de Will de morir, pese al generoso amor de Lou.

La película al margen de su critica cinematográfica ha generado cierta polémica sobre la legitimidad o no de la eutanasia o del suicidio asistido. No voy a entrar en esa polémica, allá cada uno con sus creencias, pero  es un terreno un tanto resbaladizo entrar a valorar con objetividad  sobre el deseo o no de vivir, la presunta calidad de vida y  el derecho a vivir de nosotros mismos o de los demás. Muchos miles de personas que viven y desean vivir, a pesar de las adversidades, nos enseñan que, casi siempre, merece la pena elegir vivir. 

jueves, 6 de julio de 2017

"Cumbres borrascosas" (1939) y (1992) o el amor autodestructivo de dos almas atormentadas




Título original: Wuthering heights. Año: 1939. País: Estados Unidos. Director: William Wyler.Productor: Samuel Goldwyn.  Guión: Charles MacArthur y Ben Hecht basado en la novela homónima de Emily Bronte Interpretes: Laurence Olivier (Heathcliff), Merle Oberon (Cathy Ernshaw), David Niven (Edgar Linton), Flora Robson (Ellen), Donald Crisp (Dr. Kenneth), Geraldine Fitzgerald (Isabella Linton), Hugh Williams (Hindley). Música: Alfred Newman. Fotografía: Gregg Toland. Sonido: Paul Neal Montaje: Daniel Mandell Efectos especiales: W. Percy Day  Vestuario: Omar Kiam Género: Drama romántico. Duración: 103 minutos.

Basada en la novela homónima de Emily Bronte, ha sido objeto de numerosas adaptaciones cinematográficas y televisivas si bien en esta entrada analizaré solo las adaptaciones de 1939 y la de 1992 y especialmente de la primera. Tanto la novela como las películas representan el amor enfermizo y autodestructivo de dos almas atormentadas, la de un Heathcliff humillado y vejado continuamente por su baja condición social que encuentra su alma gemela en Catherine, personaje de carácter voluble   que si bien afectivamente se siente  cercana al muchacho,  acabará presa de sus contradicciones entre lo que le dicta su corazón y su posición y ambiciones sociales. Por temática y ambientación constituye una de las obras cumbres de la literatura romántica, precursora en su retorcida trama de odios y amores de los folletines románticos de finales del siglo XIX  y por supuesto de muchas de las manifestaciones folletinesco-románticas que en el ámbito audiovisual hemos conocido a lo largo del siglo XX.

Vayamos, sin dilación, a revisar y analizar la obra de Wyler. Nos encontramos en los paramos de Yorkshire. Lockwood, el nuevo inquilino de la granja vecina llega en una tormentosa noche a Cumbres Borrascosas. El inquilino termina alojándose en una de las habitaciones del piso de arriba. La habitación lleva largo tiempo abandonada. Todo está lleno de polvo. El viento golpea las contraventanas. Afuera arrecia la ventisca. La nieve lo cubre todo. El visitante se dispone  a descansar en la habitación  cuando oye una lastimera voz procedente del exterior: Heathcliff, dejame entrar, estoy perdida en el páramo. El hombre chilla de terror y Heathcliff irrumpe en la habitación conminándole a que abandone, de inmediato, la habitación. Heathcliff se dirige a la fantasmal voz: Cathy entra, mi bien amada. Ella le llama y el la sigue por el páramo. El visitante cuenta que algo le tocó, algo frío y pegajoso, como una mano helada. ¿Era Cathy?. A partir de este momento se nos cuenta la historia de esta pareja inmortal en la historia de la literatura. Lo hace, Ellen, la criada de Cathy. 

Hace cuarenta años, el padre de Cathy, el señor Earnshaw  llegó a casa desde Liverpool trayendo un niño asustado, sucio pero bien parecido al que decide llamarle Heathcliff (Laurence Olivier). El chico sufre los insultos y humillaciones de Hindley (Hugh Williams),  hijo del señor  Earnshaw, mientras su hermana Cathy le defiende desde el primer momento y entabla una relación de cariño y  afecto por él. A menudo juegan y corretean por los paramos jugando a príncipes y lances imaginarios cerca de unos peñascos que hay en el lugar. En sus juegos imaginarios Cathy le dice a Heathcliff que  es un príncipe disfrazado, que es de noble cuna pues su padres eran  de noble estirpe, lo que pasa es que fue raptado de niño. Bonita e ilusa manera de disfrazar la realidad. Cuando Heathcliff  duda de lo que ve, peñas en vez de castillos, Cathy le recuerda que "si no puede ver que es un castillo nunca podrá tener un castillo".  Y se juran lealtad eterna: Pase lo que pase siempre serás mi reina, dice Heathcliff, Todavía soy tu esclava, afirma Cathy, son algunas de las frases que se intercambian estos jóvenes en su reducto particular de los paramos.

Cuando muere el señor Earnshaw, su hijo, Hindley, para entonces un alcohólico, manda a Heathcliff a vivir a los establos: Ni siquiera le permite ver a su padre adoptivo cuando fallece: Tu no subas, Vete a las cuadras y ensilla el caballo para el vicario. Hindley es un ser débil y mezquino que  humilla a Heathcliff en cuanto tiene ocasión  calificándole de gitano o mendigo.  Los dos jóvenes enamorados seguirán viéndose a hurtadillas, en su rincón particular de los páramos. Alla fuera nada es real. Nuestra vida está aquí. Sería terrible sin Hindley lo descubriera. Cathy insta a Heathcliff  a escapar, a iniciar una nueva vida,  a superar su condición y a salir de ese estado de apatía, resignación y conformismo ante la humillación que sufre a diario y la pobreza moral y material  en la que vive, ¿Por qué no me rescatas?. Quiero bailar y cantar en un bello mundo.  


Todo cambia cuando un día en sus correrías se acercan a la mansión de sus vecinos, los Linton, que celebran una fiesta. Todo el mundo baila y ellos espían tras los grandes ventanales de la mansión. Aparecen los perros que guardan la finca y les persiguen creyendo que son ladrones con tal mala fortuna que Cathy cae al suelo y es mordida por los perros. Los dos jóvenes son capturados. A él le apalean teniendo que escapar:Huye y traeme el mundo a mis pies, le pide Cathy  a Heathcliff antes de que abandone velozmente  la mansión,  mientras grita "me las pagará juez Linton". Cathy permanece,en cambio,  en casa de los Linton hasta que sana de su heridas, siendo llevada después de varias semanas por Edgar Linton de vuelta a Cumbres Borrascosas. Cathy y Heathcliff discuten en cuanto se ven: ¿Por que te quedaste en esa casa?, le pregunta Heathcliff. No esperaba encontrarte aquí. Lo estaba pasando muy bien, le responde enfadada Cathy... y a continuación le humilla diciéndole: Lavate y peinate para que no tenga que avergonzarme de tí. Edgar Lynton reprueba con dureza el comportamiento de Heathcliff para con Cathy  y sorpresivamente Cathy le insta a que se marche: No permitiré que ofenda a las personas que amo. Cathy se quita su rígido vestido almidonado y se lanza a la carrera rumbo a las peñas donde se siente libre junto a Heathcliff. Allí ambos se abrazan: Perdoname, Heathcliff haz que el mundo se detenga y que tu y yo no cambiemos nunca. Huele el brezo, arranca unas matas y lléname de ellas, ordena Cathy. Sigues siendo mi reina. ¿No añoras ese mundo?, pregunta Heathcliff, refiriéndose al mundo de oropel y riquezas de los Linton. 

Transcurre el tiempo para Cathy, desgarrada entre el amor por Heathcliff y la vida que había conocido en casa de los Lynton. Cathy le sigue reprochando a Heathcliff el que no haga nada  por mejorar, por salir de su mala posición. Heathcliff se va a las cuadras y mira sus manos. Quiere pedirle perdón. Pero el hecho es que la pareja se va distanciando cada vez más. Un día Cathy confiesa a su criada, Ellen, que Edgar Linton le ha propuesto matrimonio. Heathcliff está escuchando la conversación. La criada le pregunta por sus verdaderos sentimientos, si quiere a Edgar Linton  o si va a tener en cuenta los sentimientos de  Heathcliff por ella. Refiriendose al joven sirviente dice: Me rebajaría si me casara con él. Ojala no hubiera vuelto. Ha caído tan bajo... pero a continuación descubre sus verdaderos sentimientos. Heathcliff es  más yo misma que yo. Nuestros almas son iguales, Helen, yo soy Heathcliff. Este sale huyendo en medio de la tormenta. Cathy le sigue en medio de la lluvia. A Hindley, borracho, no le importa lo que le pase a su hermana. Cathy es recogida por los Linton quienes la cuidan y Edgar le vuelve a plantear matrimonio: Ella con esa sorna que le caracteriza le pregunta: Que, ¿ya no soy esa salvaje de negro corazón y llena de gitanería que me dijiste que era?. Finalmente accede a casarse con Linton.

Pasaron varios años. Cathy vive en la mansión de los Linton, con su marido, Edgar y la hermana de ésta, Isabella: Una tarde comienzan  a ladrar los perros. Alguien desea verla. Es Heathcliff que ha vuelto, y lo hace muy cambiado. Viene de América donde al parecer ha hecho una cuantiosa  fortuna. Cathy se muestra nerviosa pero pese a todo le recibe. Heathcliff le recuerda aquella pequeña fantasía sobre su noble origen y su actual condición: Recordé que mi padre era un emperador de la China, Todo resultó tal y como dijiste. Mi origen es noble. ¿Te quedarás mucho tiempo?, pregunta Cathy. He comprado Cumbres Borrascosas, le cuenta Heathcliff y continua:  Hindley no lo sabe todavía. Le molestaría. Heathcliff Compró la casa natal de Cathy por el importe de las deudas de juego de su hermano. Edgar afea su acción  a Heathcliff a lo cual el responde que no es ni ladrón ni extranjero. Cathy le dice que será bienvenido a su casa. Heathcliff igualmente cortés le dice: No te felicitado por tu matrimonio. Permíteme expresarte mi deleite por tu felicidad. Cuando Heathcliff se va Isabella discute con su hermano y cuñada a los que reprocha su comportamiento para con el joven. Heathcliff permite quedarse a Hindley en Cumbres Borrascosas si bien le recuerda todas la humillaciones del pasado. Fuiste un cobarde entonces y eres un cobarde ahora. Isabella ve en Heathcliff un buen partido por lo que pese a la oposición de su hermano y de su cuñada intenta acercarse al joven, acudiendo un día a Cumbres Borrascosas simulando un accidente de su caballo. 


En casa de los Lynton tiene lugar otro gran baile al que acude Heathcliff. Edgar decide no  oponerse frontalmente  a los deseos de su hermana de relacionarse con Heathcliff porque cree que sería peor hacerlo. Se cruzan miradas entre Cathy y Heathcliff. Los dos salen a la balconada: ¿Cómo puedes estar a mi lado y fingir que no recuerdas?, le reprocha Heathcliff.  Isabella se muestra contrariada por la extraña actitud de Cathy: Si no fueras mi cuñada pensaría que estabas celosa.Cathy reprocha a Isabella su comportamiento. Le cuenta que Heatcliff le ha pedido que se case  con ella, ante lo cual Cathy responde con rotundidad. Tu vida va a ser un infierno. Tu le quieres. Quieres destruirle, pero yo pretendo hacerle feliz, le responde Isabella. Cathy va a Cumbres Borrascosas para intentar disuadir a Heathcliff de sus propósitos. No debes hacer esa canallada. No me conviertas en tu complice. Castígame a mi pero no te cases con Isabella. Isabella se va con Heathcliff, con el que se casa, pese a la oposición de Cathy que llora ante su marido al que pide impida el enlace, descubriendo así el amor que sigue profesando por el joven. 

Un día llega  un medico a Cumbres Borrascosas informando que Edgar ha renegado de Cathy y que esta se encuentra en grave estado: tiene fiebre, pleuresía y sobre todo un enorme deseo de morir. Isabella suspira por la muerte de Cathy: si ella muere yo podría vivir. Hindley le advierte de que no se haga ilusiones: te odia y te aborrece más que a mí. ¡Matale!.Isabella le pide a Heatcliff que eche a Hindley de la casa. Heathcliff no pierde ocasión en despreciar a Isabella ¿Por qué tus ojos están siempre vacios?. No estan vacíos si miras dentro de ellos, le responde una infeliz Isabella. ¿Por que Dios me dió vida que es sino hambre y dolor?,se autocompadece Heathcliff. Edgar le pide a su hermana Isabella que vuelva. Cathy gravemente enferma pide que le traigan brezo, brezo recogida cerca del castillo de los paramos, más allá de Cumbres Borrascosas. Fui reina allí una vez.

Heathcliff, en cuanto es conocedor del estado de Cathy  acude presto a  casa de los Lynton y penetra en su alcoba. Sabía que vendrías antes de morir, suspira  mientras Heathcliff la abraza. Vida mía no dejes que me vaya. Si pudiese asirme a tí, hasta que los dos muriésemos. ¿Me olvidarás cuando esté bajo tierra?. Eso sería como olvidar mi propia vida, responde Heathcliff. Quiero morir. ¿Por que ese trágico empeño?inquiere un lloroso Heathcliff. No pienso servirte de consuelo. Mis lágrimas te maldicen y te destruyen. Porque cambiaste mi amor por un puñado de cosas mundanas. Aun puede irse, antes de que llegue el señor Lynton, le advierte la criada. ¡Llevame a la ventana!. ¡Quiero ver los paramos contigo una vez más!, le pide Cathy. Te esperaré hasta que vengas. Y Cathy exhala el último suspiro en sus brazos. Llega el médico, acompañado de Edgar Linton.Déjela. Es mía. Ahora es mía, grita Heathcliff y pronuncia una maldición que le acompañará hasta la muerte. Ojala no descanses mientras yo viva. Yo te mate. Persígueme. Persigue a tu asesino, toma cualquier forma enloquéceme, pero no me dejes solo. No puedo vivir sin mi vida, no puedo morir sin mi alma.


La historia vuelve al punto de inicio. La criada estaba contando la historia a Lockwood. ¿Era el fantasma de Cathy el que vi?, pregunta el visitante. No, el fantasma, no, el amor de Cathy sollozando por los días no vividos,responde Ellen. Al poco tiempo, alguien irrumpe en la casa con noticias: He visto a Heathcliff con una mujer por los paramos. Era Cathy. El la abrazaba. Le encontré a el solo, bajo una roca, allá en un saliente junto a unas peñas, ¿muerto?. No. Esta con ella. Acaba de comenzar a vivir, termina Ellen. 
Calificación:

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Título original: Wuthering heights. Año: 1992. País: Estados Unidos. Director: Peter KosminskyProductor: Mary Selway. Productora: Paramount Pictures Guión: Anne Devlin Interpretes: Juliette Binoche, Ralph Fiennes, Janet McTeer, Sophie Ward, Simon Shepherd, Jeremy Northam, John Woodvine.Música: Ryuchi Sakamoto. Fotografía: Mike Southon Sonido: Geoff Brown Montaje: Tony LawsonEfectos especiales: Peter Ch. Arnold y Geoff Hood. Diseño de producción: Brian Morris Vestuario:James Acheson  Género: Drama romántico. Duración: 106 minutos.


El inicio es como no podía ser de otro modo prácticamente idéntico. Todo empieza con la llegada de un desconocido. Un hombre llamado Lockwood llega a la finca Cumbres Borrascosas en una aciaga noche para conocer al señor Heathcliff, su casero, que le ha alquilado la granja cercana, la Granja de Tordos. Heathcliff se muestra hosco y descortés con él. En la casa viven también su nuera Catherine y el joven Hareton. El hombre tras mucha insistencia consigue alojarse en una habitación de la planta superior, una habitación abandonada en la que quedan algunas huellas del pasado: sobre una mesa de madera una inscripción, un corazón y dos nombres: Catherine y Heathcliff. Cuando Lockwood se va a acercar para asegurar la ventana, el viento quiebra la rama de un árbol  que penetra por entre los cristales. Cuando Lockwood va apartar la rama unas manos le agarran por las muñecas, haciendo que Lockwood huya escaleras abajo como alma que lleva el diablo.


La cinta contiene imagenes de gran belleza y diálogos inolvidables: No puedo  olvidar las figuras de los dos protagonistas en el páramo y aquella conversación en la que Cathy le dice a Heathcliff: Si miras al cielo y lo ves todo claro así será tu vida, pero desgraciadamente miran hacia atrás y ven un cielo profundamente oscuro y tormentoso, terrible analogía de lo que será su relación y sus vidas. En esta versión fílmica, como en la novela,  Hindley se casa con una mujer llamada Frances con quien tiene un hijo, Hareton. Su mujer fallece al nacer el bebe. A pesar de las humillaciones que sufre Heathcliff por parte de Hindley y de su oposición a que vea a Cathy ambos jovenes mantienen a escondidas su amistad, que pronto se convierte en un amor apasionado.

Al igual que en la versión anterior Cathy vuelve cambiada a su paso por la granja de los Linton: ya no es la chica salvaje que era, sino toda una señorita. A pesar de todo mantiene vivo el amor de Heathcliff: ¿No confías en mi, no sabes que siempre regresaré?. Heathcliff cuenta los días que ha estado con los Lynton y los días que ha estado con él. Ella le humilla por como es, rudo y analfabeto. Un día Cathy confiesa a Nelly, su ama de llaves que  Edgar Linton le ha pedido casarse con él. Nelly le pregunta por sus sentimientos. El obstáculo está en su alma, en su corazón. Si mi hermano no le hubiese humillado y vejado tanto me rebajaría a casarme con él. Nunca sabrá cuanto le amo. Yo soy Heathcliff. Este ha escuchado parte de la conversación. Hasta donde oyó, pregunta Cathy, Creo que oyó hasta que disjistéis que os rebajariais casandoos con él. Es uno de los momentos clave tanto de esta versión como de la anterior.

A partir de ese momento el Heathcliff de su infancia desapareció de su vida para siempre. Cathy se alejó de su vida en Cumbres Borrascosas y se casó con Edgar Linton. Heathcliff, herido en su orgullo marcha a America de la que vuelve  dos años más tarde rico. Ahora es dueño de Cumbres Borrascosas, permitiendo quedarse a Hindley en su casa. Se presenta en la granja de los Linton reencontrándose con su amada Cathy. Aun te amo, le dice Heathcliff a Cathy. Incluso llega a besarla a escondidas. Para enfadar a Edgar y poner celosa a Catherine, Heathcliff corteja a Isabella, hermana  de Edgar. Esta pretende casarse con  Heathcliff con el que discute al ver los verdaderos sentimientos de este, que no tiene empacho en revelar su verdadera naturaleza. Soy un villano. Solo me interesa tu fortuna. Linton quiere echar a Heathcliff de su casa.  Heatcliff se va por propia iniciativa.


Mientras tanto Isabella que ha abandonado a su familia para casarse con Heathcliff y con el que tiene un hijo: Linton, se abandona físicamente. Heatcliff es cruel con Isabella, que mantiene a Linton lejos de las Cumbres. Cathy enferma por los enfrentamientos entre su marido y Heathcliff y muere al poco tiempo de dar a luz a una niña a la que llamarán Catherine. Nuevamente asistimos a la escena clave de la muerte de Cathy. Tu y Edgar me habéis roto el corazón. Tu me has matado. Jamás descansaré en paz, asegura Cathy. ¿Por que traicionaste a tu propio corazón si me amabas?, continua. Yo no te roto tu corazón, te lo rompiste tu misma y al mismo tiempo rompiste el mio y la besa en un último y postrer beso. Catherine muere y Heatcliff pronuncia la consabida maldición: Sólo rezo una oración, Catherine Ernshaw, no deseo que descanses mientras yo viva. Quiero que me persigas. Adopta una forma, haz que enloquezca pero te ruego no me abandones. No puedo vivir sin mi vida, no puedo vivir sin mi alma.
A partir de este momento, la película, a diferencia de la anterior versión, recoge el resto de acontecimientos que aparecen en la novela. Han pasado 18 años, Hindley hace años que ha muerto.  Heatcliff se ha quedado con su hijo, Hareton Ershaw, al que mantiene como un criado, inculto, sin educación y ocupándose de las peores tareas en la granja, vengándose así de su padre. La joven Catherine Linton, por su parte,  es el fiel retrato de su madre, (hasta el punto de que es la misma actriz, Juliette Binoche la que interpreta el mismo personaje). El hijo que Isabella tuvo con Heatclifft se llama Linton, bien educado pero de salud frágil y quebradiza, al que su padre también desprecia, por ser tan diferente a él. Catherine quien no conoce la historia de las cumbres tiene interés en conocer a su primo Linton. Heathcliff busca un modo de desposeerte de tu herencia. Tu madre seguiría viva de no haber sido por el, advierten a Catherine. En efecto Heathcliff  pretende casar a Catherine con su hijo Linton. La golpea, la humilla, la llega a retener en su casa. Cuando se casa con Linton la fortuna pasa a sus manos. Catherine pregunta a Nelly como era su madre: salvaje y vital le contesta. Heathcliff ordena a  Catherine ir a Cumbres Borrascosas. Quiere tener a sus hijos cerca de él.


La obsesión de Heathcliff llega hasta tal punto de ordenar al sepulturero que retire la piedra del ataud de Cathy. He sentido tranquilidad al ver  su rostro. Sigue siendo ella. Muere su hijo Linton y él lo hereda todo, apoderándose del patrimonio de las dos familias que tanto le despreciaron. Catherine juega con Hareton. Le reta a Heatcliff, casi le golpea. Debes evitar que me enfurezca contigo o algún día te mataré, le amenaza Heathcliff a Catherine Linton.  Como puedes defenderle le pregunta Catherine a Hareton. Te ha arrebatado Cumbres Borrascosas.  Pero para Hareton,  Heathcliff ha sido como su padre. Catherine le enseña a leer a escondidas. Y llegamos al final He vagado 20 años sobre la tierra, Cathy. No debería haber entrado ahí. Para tí he sido mucho peor que el demonio. Heatcliff ha entrado en la habitación y ha visto  el fantasma de Cathy que le invita a seguirla. En los paramos azulados los dos se reencuentran.  Heathcliff. muere. Juntos no tenían miedo a nada. Hareton se queda con Catherine Linton poniendo fin a una historia de odios entre sus respectivas familias. Al final vemos las lapidas de tres tumbas con sus nombres inscritos en ellas: Edgar, Cathy, Heathclifft. Los campesinos juran sobre la Biblia que él sigue vagando por el páramo.







Calificación:
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Contrariamente a la cinta de 1992, la película de 1939 adapta muy libremente la obra literaria acabando la cinta con la muerte de Cathy y obviando todo lo sucedido después con los descendientes aunque capta perfectamente el espíritu de la novela. Nos hallamos antes dos seres atormentados, Heathcliff, un hombre primario, sin cultura y sin afectos, que encuentra sus escasos felices momentos en la vida con su amada Catherine, que es humillado constantemente a lo largo de buena parte de su vida, y que siente como una traición el abandono de su amada Cathy, hasta el punto de que esas humillaciones y ese abandono y posteriormente de su amada le convierten en un ser hosco, mezquino, cruel y vengativo. Su único objetivo en la vida es vengarse de todos aquellos que le hicieron daño. Incluso respecto de Cathy se da la típica relación de amor-odio, sentimientos a menudo muy cercanos, hasta el punto de confundirse y retroalimentarse: amores imposibles, amores rechazados, amores obsesivos, amores enfermizos, todos ellos autodestructivos. 


Cathy es una mujer atrapada entre su sincero amor por Heathcliff, al que se siente unida por un amor más allá de toda lógica y convencionalismo pero que desea prosperar socialmente,  algo que con el pobre Heathcliff nunca podría conseguir. Hay además un claro reproche al conformismo del que hace gala Heathcliff ante su situación personal. Lucha por mí. Rescatame de este mundo pobre y mediocre en el que vivo, parece querer decir Cathy. Pero Heathcliff no es ese  príncipe azul que la vaya a rescatar. Cathy hará realidad sus sueños y ambiciones mundanas pero su corazón se siente huerfano, añora el amor incondicional de ese chiquillo sucio y harapiento que su padre un buen día recogiera y que estaba dispuesto a luchar por ella, asaltando  castillos imaginarios y luchando contra caballeros negros. 

La película refleja igualmente ese romanticismo gótico de la novela en el que el amor trasciende a la muerte: en el que se lanzan maldiciones autocumplidas, en el que hay fantasmas que regresan de la tumba o vagan sin descanso por el inframundo y vienen para llevarse a los vivos, en una mortal celada, pues es asi y no de otro modo como muere nuestro Heathcliff, en una aciaga y terrible tormenta de nieve, siguiendo el mortal llamado de su amada. Pero hay mucho más en la película, los amoresautodestructivos también alcanzan a otros personajes, como Isabella que se enamora de un ser que la desprecia y la autodestrucción también alcanza aHindley, un ser mezquino y débil que cae en el alcoholismo y otros vicios. Hay una clara referencia, además, a la perdida de la inocencia, pues mientras Cathyse hace mujer y olvida juramentos y reinos imaginarios para centrarse en la vida real Heathcliff parece quedarse anclado en ese mundo de ensoñación en el que los amores y juramentos son eternos. 

En las dos películas las pasiones van parejas a los fenómenos de la naturaleza: esas tormentas de nieve, ese viento atronador, esas peñas o ese páramo desolado son el perfecto escenario para unas almas atormentadas que solo encuentran descanso en la muerte. Al final el amor redime las culpas, un amor que transciende a la propia muerte, por cierto ya son tres de cuatro, las películas de este blog que hablan de amores que transcienden las fronteras que separan la vida de la muerte. ¿será casualidad? Ambas películas no ocultan tampoco su origen literario, y tanto una como otra hacen uso de la voz en off del narrador (o narradora) especialmente esta segunda, algo que a mi particularmente me gusta bastante, eso sí, siempre que partan de buenos originales.

La película de 1939 es todo un clásico de la historia del cine, con unas magníficas interpretaciones de Laurence Olivier en el papel de Heathcliff y de Merle Oberon en el papel de Cathy, dirigida con maestría por el artesano William Wyler del que recuerdo también ahora otras obras imperecederas como "Jezabel", "La loba" o "La heredera". Si la comparo con la película de 1992, a mí me parece una obra más redonda, con un componente melodramático mayor y un climax emotivo más conseguido, sin menospreciar los muchos valores de la versión de 1992 que los tiene.

La versión de 1992 sigue bastante fielmente la obra literaria. A diferencia de la película de 1939 la cinta no acaba con la muerte de Cathy sino que asistimos a los acontecimientos que sucedieron después de su muerte. Los ambientes de esta moderna versión destilan un romanticismo gótico arrebatador con esos tonos oscuros, esas sombras, esas casas abandonadas, ese gélido color azulado que impregna las primeras escenas y sobre todo esa magnífica banda sonora de Ryuchi Sakamoto que puntea la película a lo largo de todo el metraje y especialmente en los momentos clave de la trama. Probablemente las interpretaciones de Juliette Binoche y de Ralph Fiennes, asi como su perfecta caracterización transmiten mejor el trágico romanticismo de la novela, si acaso la Cathy de esta versión es todavía más voluble y caprichosa, si cabe, que la de la anterior.

miércoles, 5 de julio de 2017

"Pandora y el holandes errante" o el amor más allá del tiempo y de la muerte




Titulo original: Pandora and the Flying Dutchman. Año: 1950. País: Reino Unido Director: Albert Lewin.Productor: Joe Kaufmann, Albert Lewin y John Woolf Productora: MGM/Romulus Film. Guión: Albert Lewin Interpretes: James Mason (Hendrik van der Zee), Ava Gardner (Pandora Reynolds), Nigel Patrick (Stephen Cameron), Sheila Sim (Janet), Harold Warrender (Geoffrey Fielding), Mario Cabré (Juan Montalvo), Marius Goring (Reggie Demarest), John Laurie (Angus) Música: Alan Rawsthorne Fotografía: Jack Cardiff. Sonido:Alan Allen y Hary Miller Montaje: Ralph Kemplen y Clive Donner Efectos especiales: W. Percy DayDiseño de Producción: John Bryan Vestuario: Beatrice Dawson Género: Drama romántico. Duración:122 min. Estreno en España: 1951


Película maldita e incomprendida en su época como pocas (fue un absoluto fracaso en taquilla), "Pandora y el holandés errante" es, en mi opinión, una de las cimas del cine romántico, una obra inclasificable que utiliza materiales de diversa procedencia para convertirse en una obra absolutamente  imperdurable. En cierto sentido al comenzar al ver esta película me acordé de otra película que he comentado en este blog:  "Jennie" con la que comparte  varias cosas: las dos son grandes dramas románticos, en ambas se utiliza el recurso de la voz en off de un narrador omnisciente, que le da un cierto tono de gravedad y transcendencia al relato y un estilo un tanto literario, la sensación de fatalidad que rodea ambas y la relación de ambas con el movimiento surrealista, marcadamente onírico en el caso de "Jennie". 

En efecto, la película comienza con una voz en off y un párrafo del filosofo, matemático, astrónomo y poeta del siglo XI Omar Khayam extraídos de su Rubaiyat que dicen así “Pero el dedo implacable sigue y sigue escribiendo. Seducirlo no podrás con tu piedad o tu ingenio para lo escrito tachar o con tus lágrimas borrar ni una coma  ni un acento”.  Así pues, se hace patente, desde el principio esa sensación  de fatalidad a la que aludía anteriormente. En sus primeras imagenes vemos  a unos pescadores que han encontrado entre sus redes los cuerpos de un hombre y una mujer enlazados por las manos. Suena una campana, la gente se arremolina sobre la arena de la playa para observar el descubrimiento y es entonces cuando uno de los personajes,  Geoffrey Fielding, amigo de la protagonista, ejerce de narrador de la historia que vamos a ver a continuación. La película tiene una estructura anular, pues comienza por el final para  narrar la historia desde el principio y terminar en ese final.
La película narra la historia de la cantante  Pandora Reynolds (Ava Gardner) que se encuentra pasando una temporada en un pueblo español de la costa mediterranea llamado Esperanza. (En realidad la película se rodó en la ciudad ampurdanesa de Tossa del Mar). La artista aparece rodeada, desde el principio,  de una cohorte de rendidos admiradores como el poeta Reggie Demarest o el piloto Stephen Cameron a los que trata con desden. De hecho, Reggie se suicida por amor a los pocos minutos de iniciada la película sin que a Pandora parezca importarle demasiado su muerte, al contrario supone una liberación para ella. Poco después la caprichosa Pandora se compromete con Stephen, un piloto de coches de carreras  a quien obliga ras una loca carrera entre los acantilados a despeñar su bólido como prueba de su amor, cosa que Stephen hace sin dudar. 

El personaje de Pandora tiene algo de diosa, adorada y deseada, inalcanzable, voluble e insensible al dolor y sufrimiento de los hombres, pero también está lleno de una gran tristeza y  un enorme vacío interior, una tristeza producto de la soledad, de la falta del amor verdadero, ese  amor que no conoce...todavía pero al que está predestinada. El destino, ese destino al  que parece no poder escaparse y que aparece claramente señalado cuando el propio  Stephen le dice a Pandora, tras la carrera entre los acantilados y el descubrimiento de una goleta en la bahía,  que ella ve ya su destino a bordo de aquel yate con el Holandés Errante. La película está llena de signos y símbolos, como cuando tras el despeñamiento del bólido le pregunta a Stephen cuando quiere casarse con ella y el le contesta mañana, 9 de marzo  (el noveno día del tercer mes) y ella le responde invirtiendo los números: prometo casarme contigo el tercer día del noveno mes.

Pandora se interesa por la historia del holandés errante y le pregunta a su amigo Geoffrey por él. Por cierto, la apariencia de su amigo recuerda clarísimamente a la de un griego clásico. Geoffrey le explica que el holandés errante aparece cada siete años y que espera que una mujer muera de amor por él. Este mito tiene algún punto de contacto con el anterior del judío errante y hay numerosas huellas de su existencia en la literatura. Las versiones de la leyenda son innumerables, pero la original comenzó con el capitán de un barco holandés, un capitán a llamado Willem van der Decken, quien hizo un pacto con el diablo para poder surcar siempre los mares sin importar los retos naturales que pusiera Dios en su travesía. Pero Dios se entera de esto y en castigo lo condena a navegar eternamente sin rumbo y sin tocar tierra, por lo que recibe el nombre de "Holandés Errante". Otras leyendas se refieren al capitán holandés Bernard Fokke o a Falkenburg. Las leyendas están datadas entre los siglos XVI y XVII. Diferentes versiones del mito recogieron y plasmaron Marryat, Irving, Wagner o Fitzball en el siglo XIX. En la obra de teatro de Fitzball al capitán se le permitía bajar a tierra una vez cada cientos de años para tratar de hallar una mujer con la que compartir su maldición, en la opera de Wagner cada siete, como en la película.


A partir de este momento, Pandora clava su mirada en el mar y es como si pareciera recibir una llamada desde el yate. Se interna en el mar y nada desnuda hasta el barco. Sube a él y se cubre con una lona. Allí, en su camarote,  pintando un cuadro, está su único tripulante, el holandés Hendryck van der Zee (un imponente James Mason),  que resultará ser el Holandés Errante. Hendryck está pintando un cuadro de Pandora, el mito griego. En la mitología griega, Pandora  fue la primera mujer, hecha por orden de Zeus para introducir males en la vida de los hombres, después de que Prometeo, yendo en contra de su voluntad, les otorgara el don del fuego. En el cuadro Pandora está a punto de abrir la famosa caja y su rostro, su rostro es el de Pandora Reynolds. No se parece en nada  a mi pero es como me gustaría ser, dice Pandora. Pandora fue la amada de los dioses de quienes recibió una preciosa caja que le estaba prohibido abrir, le cuenta Hendryck. Pandora enfadada por la arrogancia de quien parece conocerla mejor que ella misma borra su cara del cuadro. 

El holandés retoca el cuadro y justifica su retoque con las siguientes palabras "Pandora fue la primera mujer, la Eva de la leyenda griega, cuya curiosidad nos costó el paraíso terrenal. Me equivoqué al pintarla como una mujer en particular, por muy bella que sea. Pandora debería ser la mujer en abstracto, esposa y madre, el genérico y original huevo del que imaginamos que desciende la raza humana, la diosa secreta que todos los hombres desean". En ellas se hallan reunidas todas las posibilidades del mito. Pandora le pregunta a Hendryck si es en realidad el holandés errante...sin obtener respuesta. Geoffrey y Stephen van  a buscar a Pandora al barco. Pandora se arrepiente del sacrificio que le pidió a Stephen cuando despeñó su bólido. Este lo rescata del fondo del mar y lo arregla. Pandora se siente hasta cierto punto aliviada, con ese gesto de recuperar el coche,  porque sabe que esa renuncia la libera, en su fuero interno,  del compromiso.

Geoffrey pide a Hendryck le ayude a interpretar el manuscrito donde se narra la historia del holandés errante. Y el holandés comienza a leer el manuscrito. Así cuenta como asesinó a su esposa con un puñal creyendo que le había sido infiel. Le juzgaron...Se maldijo a si mismo y maldijo  a Dios  y dictó su propia condena al descubrir horrorizado que su mujer no le había sido infiel. Dice que despertó de un sueño, en plena noche. Escapó de su celda. Fue a su barco y se hizo realidad la automaldición. Intentó suicidarse con un puñal pero no lo consiguió. En su locura había dictado su propia sentencia. Sería inmortal y vagaría eternamente por  los océanos. Una vez cada siete años podría hacer una vida normal. Durante seis meses podría buscar una mujer buena y fiel pero debía estar dispuesta a morir por él, para que él supiera el verdadero significado del amor. ¿Fue un sueño? Vió el puñal en el suelo. No había nadie en el barco, ni vigía, ni timonel, ni ningún marinero. Les había visto hacía unas horas ¿o estaba muerto?. Estaba solo, indescriptiblemente solo. El timón giraba y el barco seguía su ruta. Era el capitán de una tripulación fantasma. Navegaría hasta el día del juicio final suplicando una muerte que no llegaría...
Y Hendryck sigue narrando la historia, ya sin leerla porque es su propia historia, ante el asombro del buen Geoffrey. No es solo el manuscrito el que ha vuelto a mis manos, dice Hendryck...En eso llega Pandora. Apenas falta un mes para que se case con Stephen. El Holandés cree próxima la salvación de su alma. Pero aparece otro personaje, el torero Juan Montalvo (Mario Cabré), con el que Pandora/Ava tuvo un "affaire" (lo digo porque la actriz tuvo un sonado romance con el torero en la vida real). Montalvo es un hombre  celoso, iracundo, con un clarísimo complejo de Edipo. Su madre, gitana no ve buenos augurios en las cartas. Piensa que algo malo le va a suceder a su hijo. Stephen con su coche arreglado realiza una peligrosa carrera en la playa para batir el record mundial  de velocidad y a pesar de algunos peligros lo consigue. Son tres los hombres: Hendryck, Montalvo y Stephen que están dispuestos a darlo  todo por una mujer. Todos celebran el triunfo de Stephen en el hotel Isabella. Janet, sobrina de Geoffrey, abronca a Pandora y le da una sonora bofetada porque está enamorada de Stephen. 

Entre estatuas y frente al mar, Hendryck y Pandora charlan y se sinceran. Ella le confiesa  "Hay algo que me desborda, una especie de sentimiento místico que siento por ti. Me da la sensación de que te he amado siempre, no en esta vida, sino en otras de las que no me acuerdo. Es como si esto ya hubiera ocurrido antes de conocerte; no me ocurrió a mí, sino a otra persona". Se besan. Juan Montalvo les vigila. Y continua: "He cambiado mucho desde que te he conocido. Fui destructiva y cruel por falta de amor, porque era infeliz". Ahora se siente liberada. Ante al pregunta de Hendryck de si estaría dispuesta a abandonar su vida por ejemplo, ella le contesta que sí, Si, Henry, moriría por tí, sin dudarlo un instante. Y tu que abandonarías por mí, le pregunta ella: Mi salvación. Hendryck es un hombre enamorado incapaz de lograr su salvación al precio de la muerte de ella. Por eso se sacrifica, la rechaza y le dice que no quiere volverla a ver. Quiere que se case con Stephen y se salve. Sin embargo el destino implacable no hará caso a los deseos de Hendryck y se cumplirá con inmisericorde precisión.
 Montalvo pide la mano a Pandora y es rechazado. Hay otro hombre, sabedor de que ese hombre es Hendryck y no Stephen. El es para tí pero tu no eres para él. La noche anterior a la corrida, Montalvo lanza un certero cuchillo contra Hendryck que cae al suelo herido...de muerte, para después rematarlo..Hendryck suplica: "Perdóname, Señor, porque he pecado. ¡Si pudiera morir! Pero, si tengo que seguir viviendo, te pido misericordia, Señor. ¡Es tan joven y tan bella! No permitas que ella muera para salvarme. Ya sé que esa fue la sentencia. Perdónala, no la dejes que me quiera". Hendryck no puede morir. Llega Pandora con un extraño presentimiento, había tenido una visión en la que lo asesinaban y no se cree la versión de Hendryck. 

Al día siguiente,  Montalvo torea en la plaza y le brinda a Pandora la muerte del toro, pero cuando en plena faena ve al holandés resucitado, se distrae y es corneado mortalmente."Yo le maté y está vivo", repite, sin cesar. Montalvo le confiesa a Pandora antes de morir que la noche anterior apuñaló a Hendryck. Pandora acude a Geoffrey y le transmite sus dudas. Quiere saber quien es Hendryck en realidad. Le asesinaron y revivió, dice. ¿Qué me estás ocultando?. Geoffrey ve el barco del holandés preparado para zarpar. No hay tripulación sobre la nave. Moriré si no le vuelvo a ver, continua Pandora. Tras muchas dudas Geoffrey le da, finalmente, el manuscrito y le dice: "Es su historia y también la tuya". Pandora lee el manuscrito. Geoffrey tiene una vez más una profunda sensación de fatalidad. La ausencia de viento retiene el barco del holandés en la bahía y Pandora se lanza de nuevo al mar para que se cumpla la mortal liberación del holandés. Hendryck la está esperando y recita los versos del Rubaiyat: “Pero el dedo implacable sigue y sigue escribiendo. Seducirlo no podrás con tu piedad o tu ingenio para lo escrito tachar o con tus lágrimas borrar ni una coma  ni un acento”. "Si sabías que tenía que acabar así ¿por que intentaste huir de mí? le pregunta Pandora. 

Hendryck le informa que ha vuelto a pintar el cuadro, ha devuelto su rostro al cuadro. Le enseña un retrato de su mujer. Es ella. P: ¿Asi llegó mi cara a ese cuadro?. Cuando llegué al barco por primera vez ya nos conocíamos. H: Si. Eramos marido y mujer separados durante siglos y reunidos de nuevo. En cuanto te ví, supe que volverías a mí. Hendryck le confiesa su amor. Se abrazan y se funden en un beso. El reloj de arena se detiene. Pandora aun conserva su apego a su naturaleza humana: P: ¿Cuanto tiempo crees que pasará hasta que...? Soy tan feliz que no puedo evitar querer que esto dure. Si tuviéramos un año, un mes. Pero los dos enamorados han conseguido superar las estrechas barreras del tiempo. H: ¿Cuánto tiempo crees que ha pasado desde que llegaste?  P: "Parece como si el tiempo no existiera".  H: "Durante estos siglos de soledad...deseaba morir. Todo eso no ha existido. En un momento has borrado los recuerdos de muchísimos años, años muy crueles. ¡Esta felicidad es tan intensa! Nuestro amor es real y no tiene noción del tiempo". P: "Es como si estuviésemos hechizados, fuera del tiempo, en el infinito". Los diálogos son magníficos.

El reloj de arena se quiebra, se hace añicos. Una repentina tormenta, un gran temporal (otra vez me viene a la cabeza la tormenta final de Jennie)  hace zozobrar el barco y se lleva al fondo del mar los cuerpos de los dos amantes. El circulo del relato se cierra. Termina la película con la voz del narrador, de Geoffrey que se pregunta si este libro puede proceder del más allá y si trae un mensaje de vida y no de muerte. Y desea que el Holandés disfrute tanto de su amor como sufrió por causa de su castigo divino. Geoffrey tiene dos copias del mismo escrito, separados por más de tres siglos de diferencia, pero si lo dijera todo el mundo creería que se ha vuelto loco de tanto investigar sobre viejas leyendas. "Vivimos en una época en la que no existe la Fe, pero el dedo implacable sigue y sigue escribiendo, seducirlo no podrás con tu piedad o tu ingenio para lo escrito tachar o con tus lágrimas borrar ni una coma ni un acento".

La película fue para mí todo un descubrimiento cuando la ví no hace demasiados años, tal vez cinco o seis. Reconozco que no es una película para todos los gustos ni para mentes simplonas. Excesivamente intelectual, con varias lecturas, muchos símbolos  y referencias a los mitos, pues  se basa precisamente en dos de ellos, el clásico de Pandora y el medieval de Holandés Errante, la película es un emotivo homenaje al amor romántico que supera las fronteras del tiempo (otra conexión con la citada Jennie).  Dos amantes a los que la fatalidad (el asesinato)  les han separado y condenado a vivir océanos de tiempo en soledad, Hendryck condenado a vagar eternamente solo por los mares (magnífica interpretación de un James Mason que transmite perfectamete esa tristeza vital); Pandora, representación de esa semidiosa, esa mujer poliédrica, huerfana de amor, asesinada y reencarnada, sin recuerdos, en una fría y voluptuosa artista. Ambos se reconocerán como esos amantes separados durante siglos a los que la muerte redimirá y les permitirá reunirse para siempre como espiritus puros. El destino se cumple, pues el se vera redimido y conocerá el verdadero significado de lo que significa amar y ella en la prueba más suprema del amor renunciará a su propia vida, "el amor se mide según lo que uno está dispuesto a abandonar", se dice en la película. Los dos estaban dispuestos a  sacrificarse uno por el otro, en la prueba más sublime de amor fou, pero el destino les unirá para siempre en el lecho del fondo marino. 

Hay muchos símbolos, signos y metáforas en la película, desde los cabalísticos que se refieren a la boda con Stephen, el 3 del 9, el 9 del 3, pasando por las imagenes del reloj de arena, el tiempo, el cuadro de Pandora, el bólido de coches símbolo de modernidad y de aproximación al tanathos. En la película hay muchos símbolos y metáforas  en los que se mezclan la muerte, la vida y la pasión, el coche de carreras, el torero que se enfrenta a la muerte por el toro, como un héroe griego ante el Minotauro, numerosas alusiones textuales y visuales a la cultura griega y mediterranea. La vida es mucho más de lo que vemos. La película es en cierto sentido una tragedia romántica, con ribetes clásicos, donde los personajes se enfrentan y caminan irremisiblemente hacia su propio destino

El director hace un adecuado uso del tecnicolor, hasta el punto de que también como Dieterlie en Jennie, a menudo utiliza técnicas pictóricas más que fotográficas en la película como si estuviese pintando un cuadro al oleo.  Ava aparece, en esta película,  en el culmen de su belleza. Hay infinidad de fotogramas inolvidables en los que la actriz luce esplendorosa. Ava luce un buen número de vestidos coloristas y espectaculares. Junto a "La Condesa descalza" y "Mogambo" es probablemente una de las tres películas que cimentan, de verdad, la gloria de este mito del cine. Las tres películas citadas nos dejan ver facetas de su verdadera personalidad y el personaje o los personajes que interpreta en esas películas se fusionan  hasta tal punto con su personalidad y su voluptuosa belleza  que es difícil saber donde empiezan Maria Vargas, Pandora Reynolds o Eloise Kelly y termina Ava Gardner.