viernes, 25 de noviembre de 2016

"Black Mirror" regresa, de la mano de Netflix, con una nueva ración de inolvidables historias, en su tercera temporada. Guía de Episodios.


Como ya he señalado en una entrada anterior, las dos primeras temporadas de 'Black Mirror' suscitaron en mí, este verano, cuando las ví, un gran  interés. La adquisición de esta serie  por el gigante Netflix fue, para todos los amntes de esta serie,  una excelente noticia. Quedaba la duda sobre si la serie sería capaz de mantener sus señas de identidad: esa acida crítica contra muchos aspectos de nuestra sociedad tecníficada e individualista. La duda finalmente se ha resuelto y de forma muy positiva. La serie no ha cambiado y si lo ha hecho ha sido para mejor. La serie toca en esta tercera temporada temas de gran actualidad como la reputación en las redes sociales, los sistemas de realidad virtual (en dos ocasiones), la extorsión  a través de Internet, las amenazas a través de la red o la deshumanización del enemigo en la guerra, y los toca con una enorme crudeza, con una sana pero contundente carga de denuncia ante un mundo tecnológico que lo invade todo, y no siempre para bien, y  que es cada es más real y menos ciencia ficción. Netflix nos permite  seguir disfrutando, gracias a una ración doble de episodios, con esta corrosiva e iconoclasta serie que nos alerta sobre los peligros de esta sociedad tecnológica e hiperconectada. Nos ofrecen seis episodios de golpe, los mismos que en las dos temporadas anteriores. Son unos capítulos muy entretenidos y  diferentes unos de otros, en temas, estética, tono, ritmo, etc que admiten más de un visionado, más de una lectura y que nos hacen pensar, reflexionar, porque nos hablan de cosas muy cercanas y reales: nuestras redes sociales, nuestros ordenadores, nuestros videojuegos, etc. Realmente me han sabido a poco. Espero con ansiedad su continuación.



Nosedive-Caída en picado


Lacie ( Bryce Dallas Howard ) vive en un mundo donde propios y extraños pueden valorar su popularidad de cinco estrellas debido a la tecnología existente dentro de los teléfonos y de las lentillas inteligentes que todo el mundo lleva y que permite identificar a todos los individuos y conocer su puntuación en popularidad. Esta tecnología no sólo afecta al estilo de vida cotidiano, sino que también afecta a la posición social, de forma que las personas que tienen menos de 2,5 puntos son consideradas de clase baja. Obsesionada por ser bien recibida, Lacie tiene actualmente una calificación de aprobación de alrededor de 4.2. Ella vive con su hermano Ryan (James Norton), que tiene un índice de aprobación mucho más bajo que ella, porque él no se preocupa tanto de ello. El alquiler de su casa está a punto de terminar y Lacie está ansiosa por mudarse. Para poder permitirse vivir en una finca exclusiva, debe tener una calificación de 4,5 o superior, y se le aconseja que la mejor manera de mejorar su propia calificación es relacionarse con personas con alta calificación porque sus calificaciones le darán un impulso a su  popularidad. Su amiga de la infancia Naomi (Alice Eve) tiene a Lacie entre sus contactos y le pide que sea dama de honor en su próxima boda, lo que Lacie acepta encantada. Naomi, que tiene una calificación de 4,8, tiene muchos amigos de clase alta y vive en una isla exclusiva e idílica. Lacie cree que si ofrece un discurso perfecto como dama de honor, será obsequiada con suficientes calificaciones de 5 estrellas como para llegar hasta el 4,5 que ella necesita.

Lacie sale de su casa para viajar a la boda. En el aeropuerto, le dicen que su vuelo oficial ha sido cancelado, y que necesita por lo menos un 4.2 para conseguir un asiento en otro. Sin embargo, debido a una pelea con Ryan y varios encuentros desafortunados con extraños, su calificación cae a 4.183, por lo que se le niega el asiento. Ella provoca una escena en el aeropuerto debido a su frustración, y la seguridad le da un castigo de 24 horas: en primer lugar, su calificación se reduce temporalmente en un punto entero, a 3.1; En segundo lugar, todos los votos negativos que reciba durante el período de castigo tendrán un efecto doble multiplicador. La clasificación más baja de Lacie significa que sólo podrá alquilar un viejo modelo de coche para hacer un viaje de nueve horas hasta la boda de Naomi. Cuando el coche eléctrico pierde potencia, no puede encontrar una manera de cargarla porque el coche es tan antiguo que su adaptador no se puede acoplar a la estación de carga. Lacie intenta hacer autostop, pero los automovilistas que pasan están alarmados por su baja clasificación y se niegan a detenerse, y algunos incluso le dan votos negativos.

Con el tiempo se las arregla para conseguir que una camionera mayor, Susan (Cherry Jones) la coja en autoestop y le cuenta que ella también estaba obsesionada con las puntuaciones hasta que su marido no fue tenido en cuenta para un tratamiento vital contra el cáncer que padecía, porque tenía un 4,3 en lugar de un 4,4. Después de su muerte, Susan dejó de preocuparse por atraer a otras personas para obtener altas calificaciones y hoy tiene una calificación de sólo 1,4. Susan también observa que se sentía mejor y sin preocupaciones cuando hablaba libremente frente a otras personas. Naomi llama a Lacie y le dice que ya no es bienvenida en su boda debido a su calificación, que ha caído a un 2,6. Lacie está sorprendida porque ella pensó que ser uno de sus amigas más antiguas le garantizaría su invitación, pero Naomi le informa que ella fue invitada solamente porque los cálculos sugirieron que la apariencia de Lacie como una amiga de la infancia con una calificación de un 4 bajo le haría parecer más auténtica y le ayudaría a obtener más altas calificaciones.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Critica de "Timeless". "Timeless" versus "El Ministerio del tiempo"

Estrenada a primeros de octubre, esta serie es conocida en nuestro país, sobre todo, por la demanda por presunto plagio interpuesta por los productores de la serie "El Ministerio del Tiempo". He visto ambas series y, pese a las similitudes existentes entre ambas, que detallaré después, no creo que lo tengan tan fácil los productores españoles para acusarle a los americanos legalmente de plagio alguno. Desde luego no es un plagio literal aunque los parecidos sean demasiado sospechosos. Es muy fácil coger un producto, copiar lo que a uno le interesa y darle otro barniz diferente. Y esto parece claro que es lo que hicieron los americanos. De todos modos y sin voluntad de caer en patrioterismos baratos, que no es mi estilo, "El Ministerio del Tiempo" es, sin duda mejor que "Timeless",  pese  al diferente presupuesto que maneja una y otra producción. "Timeless" es un producto que está bien hecho, faltaría más, pero que carece de la tensión, profundidad y empatía con los personajes, -bastante esquemáticos, muy poco definidos-, como para convertirse en una serie perdurable. Es un producto convencional a más no poder que se agota en sus casos autoconclusivos y cuyo visionado se olvida tan pronto como ha finalizado el capítulo. Carece del humor y la sutilidad de "El Ministerio" y desde luego, pese a los vanos intentos porque se produzca, no hay la más mínima química entre algunos de sus personajes protagonistas. Por otra parte la labor del casting tampoco ha estado muy lucida en la elección de algunos personajes secundarios, como Mason Lark. 

"Timeless" se centra, como "El Ministerio del Tiempo",  en un trio compuesto por una profesora de historia, la cerebro del grupo, igual que nuestra Amelia Folch; también hay un soldado, como nuestro Alonso de Entrerrios y un ingeniero, -bien, en nuestro caso era un sanitario-, si bien como nuestro Julian, el soldado Wyatt Logan está obsesionado, como él,  por la muerte de su mujer. En ambos casos hay un terrorista temporal: en "El Ministerio", Lola Mendieta, en "Timeless" Garcia Flynn, que quieren cambiar los acontecimientos históricos a lo que se opone, bien el Ministerio o la agencia privada americana Mason. En ambos casos hay dudas razonables sobre la bondad de las agencias temporales; los perfiles de Lola y Flynn son muy parecidos, no son los típicos villanos malos, malísimos, sino que en el fondo les anima un objetivo benéfico: en el caso de Flynn, -que parece ser un exagente gubernamental-, luchar contra Rittenhouse, responsable del asesinato de su familia; en el caso de Lola Mendieta, luchar contra la fría e inflexible rigidez del Ministerio que no permitía interferir en el tiempo para salvar a personas, aunque estas fuesen agentes del Ministerio o sus familiares más directos. La dureza e inflexibilidad del Ministerio hizo que esta exagente  se posicionase en contra de su  labor,  porque al fin y al cabo, como decía Lola Mendieta, en muchos casos la historia no es digna de ser preservada y tal vez incluso  podría mejorarse. Tanto Lola Mendieta como Flynn no son todo lo beligerantes que cabría esperar de un peligroso enemigo, incluso pretenden, a veces, abrir los ojos a los integrantes de la patrulla del tiempo.

Al margen de estos curiosos parecidos señalar que la especie de batíscafo que utilizan como máquina del tiempo me recordó a la esfera de otra serie temporal  "Siete dias". Revisando hace unas semanas esta serie, aún aquella me parece mejor que esta, por lo menos en algunos de sus capítulos. No creo que pase a engrosar la lista de las mejores series sobre viajes en el tiempo. Y eso que los casos eran, a priori, interesantes y podían dar más juego que el que han dado de sí. Los casos en los que la patrulla temporal ha intervenido hasta el momento han sido el accidente del Hinderburg, el asesinato de Lincoln, la derrota del Alamo, un caso de espionaje con Ian Fleming en la Alemania nazi, una trama en Las Vegas en la época de Kennedy, la mafia y el Rat Pack y el caso Watergate. 

sábado, 19 de noviembre de 2016

"Westworld", el estreno de la temporada, una interesante serie sobre los limites de la inteligencia artificial, cocida a fuego lento

Estrenada a principios del pasado mes de octubre, esta serie se revela, de momento,  como el mejor estreno de la temporada, siempre se entiende dentro de los géneros que toca este blog especializado. La serie es un drama de ciencia ficción con una ambientación de western que nos habla de los límites de la inteligencia artificial, la débil separación que puede existir entre la inteligencia y condición humana y la inteligencia y condición artificial así como sobre el sentido de la autoconsciencia.  El destino y futil existencia de estos androides nos hace preguntarnos por nuestro propio destino y nuestra futil existencia. Donde esta el límite y la diferencia entre una inteligencia y otra. ¿Y si nosotros fuésemos los sofisticados anfitriones orgánicos, creados por una entidad superior, viviendo nuestra consciencia una y otra vez en nuevos cuerpos que sustituyen a otros, a medida que estos se degradan y mueren, para vivir una y otra vez, en un bucle infinito, el inútil juego de la existencia.

La serie comenzó, todo hay que decirlo, con cierta lentitud. Se tomó su tiempo para presentarnos el escenario, los personajes, sus caracteres y sus motivaciones, pero a medida que ha ido avanzando su interés ha ido in crescendo, alcanzando unas importantes cotas de progresión dramática, donde nos pueden sorprender a cada momento y donde cada persona o cada cosa no es siempre lo que parece. Para quien no sepa de que va esta serie hay que decir que Westworld, basada en la película de 1973 "Almas de metal", escrita y dirigida por el novelista Michael Crichton, está ambientada en un sofisticado parque temático del Oeste Americano en el que habitan unos androides sintéticos a los que llaman "anfitriones" y al que acuden los seres humanos en busca de emociones fuertes (generalmente generosas dosis de sexo y violencia). Los androides de este parque han sido programados hasta el último de sus gestos, para vivir una y otra vez la misma historia, repitiendo frases y acciones cada día. Cada día su memoria es borrada y reseteada de nuevo, por lo que no tienen conciencia de lo que les sucede. Su comportamiento y todo lo que  sucede en el parque está permanentemente programado, controlado y monitorizado. 

Hasta que un día algo empieza a fallar y algunos de esos anfitriones comienzan a ser conscientes de su condición, a hacerse preguntas y a buscar la verdad, rebelándose cuando la descubren, ante ella. Todavía es pronto para determinar por donde van a discurrir los acontecimientos pero de momento tenemos tres o cuatro tramas que pueden converger e interrelacionarse, dando mucho juego. En primer lugar, la trama de Dolores, una de las indiscutibles protagonistas de la serie, la gran heroína, la anfitrión más antigua del parque, una hermosa  androide, con una cara angelical, magníficamente interpretada por la actriz Evan Rachel Wood, y que consciente de su condición emprende una  huida por este mundo artificial junto a uno de los visitantes, William, del que acaba enamorándose, (Bill descubre que este mundo saca a flote en los humanos  lo que realmente somos, lo peor y lo mejor); la trama de Maeve, madame del burdel del pueblo, una inteligente anfitrión que despierta en la mesa de operaciones de las instalaciones del complejo y pone en un serio aprieto a los técnicos de mantenimiento; la trama del hombre de negro, un personaje sádico, intepretado por Ed Harris, que busca un nivel más profundo en el parque (qué significado tiene el laberinto) y que estará acompañado en buena parte de los primeros capítulos por un anfitrión, Teddy, un pistolero enamorado de la bella Dolores o por último,  la trama de los creadores, con las intrigas entre las empresas administradoras y los genios creadores del parque.

Ni Dolores, ni Maeve aceptan el papel que les han escrito los programadores del parque. Quieren ser libres y a partir de su propia autoconsciencia (parece que algo cambió en ellas desde que se introdujeron en sus rutinas cibernéticas las ensoñaciones),  desarrollar su propia personalidad, libres en la búsqueda de su destino,  en la búsqueda de un lugar en el mundo, más allá de este escenario ficticio y programado que han diseñado los humanos. En el mundo de los humanos destaca el personaje de Robert Ford (Anthony Hopkins), creador junto a un todavía misterioso Arnold de este increíble parque temático, como una especie de Dios, que controla y ama a sus criaturas. Y junto a él encontramos a Bernard Lowe, jefe de programación del parque, del que descubrimos que finalmente no es lo que parece. Se lo pueden imaginar.  La cosa promete.  

La serie creada por Jonathan Nolan y Lisa Joy para la HBO,  (dicen que está llamada a ocupar el hueco dejado por Juego de Tronos),  ha sido renovada recientemente, gracias a su buena recepción por la crítica y el público,  para una segunda temporada, que parece se estrenará a lo largo de 2018. Como he dicho anteriormente la serie se tomó su tiempo para adentrarnos en la historia, pero desde el primer momento estaba fuera de toda duda su calidad, desde la intro, pasando por la música, las interpretaciones, todo está cuidado al milímetro,  todas las piezas están meticulosamente colocadas, como los engranajes de los androides de la trama,  a la espera de que estallen el drama o la tragedia,  en cualquier momento. La serie tiene un trasfondo un tanto triste y melancólico porque, como ya he comentado, nos enfrenta a nuestra propia fragilidad y nos hace reflexionar sobre el sentido de nuestra propia existencia, Westworld es una producción costosa. Los 10 episodios de la primera temporada han costado nada menos que 100 millones de dolares, con una media de coste por episodio de entre 8 y 10 millones de dolares. Son productores ejecutivos de la serie, además de Nolan y Joy, J.J. Abrams y Bryan Burk, productor de prácticamente todas las series y películas de Abrams

sábado, 12 de noviembre de 2016

Regresa Legends of Tomorrow, con nuevas dosis de acción y entretenimiento

Hace unas semanas regresó esta serie en la que no tenía puestas demasiadas expectativas y que se ha convertido en un agradable pasatiempo, que sigo sin problemas, probablemente porque no pone limites a su desbordada fantasía comiquera. La serie no se toma demasiado en serio. Casi parece una serie animada de lo exagerados que pueden ser las conductas o comportamientos de los superhéroes. Con un ritmo endiablado, una paleta de colores desbordante, una trama continua de viajes por el tiempo y unos decentes efectos especiales, la serie ha conseguido unos más que aceptables niveles de audiencia en la cadena CW. Esta temporada ha tenido, no obstante, algunas importantes novedades: Han desaparecido de la serie los personajes de Kendra y Carter, la chica y el hombre halcón, siendo sustituidos por el doctor Nate Heywood, nieto de Commander Steel el que fuera miembro de la Sociedad de Justicia de América y Amaya Jiwe (Vixen) miembro de la citada Sociedad que se ha unido a este singular grupo de superhéroes, antihéroes o inadaptados, depende como los veamos, porque lo que esta claro es que no son unos superhéroes al uso. 

También ha desaparecido, tras el piloto de esta temporada,  el capitán Rip Hunter, no le echamos de menos, aunque parece ser que volverá pronto, siendo asumido el papel de capitán del grupo  por Sara Lance. Atom ha perdido su traje y sus poderes y pondrá, parece,  el contrapunto a Mick Rory (Heatwave), tras la muerte de su compañero Leonard Snart. Hace/hará de villano en la serie  el personaje de Malcolm Merlyn interpretado por John Barrowman (el famoso capitán Jack Harkness de Torchwood). Pero hay/habrá más villanos, como Damian Dahrk o  Reverse Flash. Frente a la existencia de un solo villano, como tuvimos en la temporada anterior (Vandal Savage), en esta segunda nos encontraremos con muchos y variados enemigos. Aparecen, además,  personajes como Stargirl, Obsidian,  el Comandante Steel o el doctor Medianoche. Y dentro de un mes se producirá un gigantesco crossover entre las series The Flash, Supergirl, Arrow y Legends. De momento, con capítulos tan descacharrantes como el de los zombies confederados y algunos otros la temporada ha ganado puntos en su propósito de divertir, propósito que cumple, de momento,  con creces.

Act: Buena parte de la temporada ha girado en torno a la lucha entre las Leyendas y La legión del Mal (los mencionados Merlyn y Damian a los que se suma el amigo de Mick, Snart) para conseguir La Lanza del Destino que puede cambiar la realidad. Finalmente los componentes de La legión del Mal son devueltos a sus respectivas épocas, Amaya se queda con el grupo después de que Nate le confiese sus sentimientos, Mick recupera la confianza de sus compañeros y Rip deja a Sara al mando del grupo. Termina la temporada con el grupo en unos Los Angeles invadida por dinosaurios. Veremos qué sucede a finales de este año, en la tercera temporada.


sábado, 22 de octubre de 2016

"Travelers", viajando al pasado para salvar el futuro


Hace un par de días tuve la ocasión de  ver el piloto de  esta serie de ciencia ficción, una producción de Netflix en colaboración con la cadena canadiense Showcase (Continuum), creada por Brad Wright (Stargate SG-1) y he de confesar que "Travelers" me ha producido una grata impresión. Esta temporada tendrá 12  episodios y se emitirá a razón de un capítulo por semana, vamos como "Between" y no como nos tiene acostumbrados el gigante del streaming, todos los episodios disponibles al mismo tiempo on line.  Les cuento: Parece ser que los últimos humanos supervivientes del futuro han descubierto la manera de enviar su conciencia, a través del tiempo, a personas en situación de muerte inminente, en el pasado, para intentar cambiarlo (el pasado) y por lo tanto evitar su final como especie. Estos viajeros se introducen en los cuerpos de diferentes individuos de nuestra época: Grant Maclaren, un agente especial del FBI que posiblemente será el líder del equipo; Marcy, una joven con discapacidad intelectual que es cuidada por un trabajador social (David) y que de la noche a la mañana se comporta de una manera muy diferente, para sorpresa de su cuidador; Trevor, un universitario que participa en combates deportivos sin que lo sepa su familia; Carly, una joven de color que sufre maltrato de género por su pareja que, a la sazón, es  agente de policía y Philip, un estudiante, adicto a la heroína. Los "viajeros" toman posesión de su vidas mientras que sus anfitriones pasan, imagino, que a mejor vida, nunca mejor dicho. 

Su objetivo, el de este grupo de viajeros, es, como he dicho,  el de salvar a la humanidad de un terrible futuro, ¿Cuántas veces habremos oído un planteamiento como éste?. Dicho así, pareciera  otra serie más de ciencia ficción y de viajes por el tiempo, pero la manera de plantear el viaje la hace diferente: transferencia de conciencia, mental o espiritual y es que ya empieza a estar algo gastado el recurso a la "time machine", como hace la reciente "Timeless"  con su capsula temporal, que por cierto me recordó a la de "Siete Dias", por lo que es de agradecer este pequeño cambio en este subgénero de los viajes temporales.

El ritmo de la serie, ya desde el primer capítulo, es bastante ágil; Esperamos, por otro lado, con interés,  el choque cultural  que se puede producir entre un humano que viene del futuro con la realidad de nuestro prosaico presente, además, por supuesto, de los previsibles e inevitables juegos para cambiar el pasado, (nuestro presente), presente que imaginamos conocen de antemano. La serie pueda dar mucho juego.  Y es que la historia puede ser todo lo compleja que los guionistas quieran, con unos personajes y unos perfiles un tanto atípicos, muy distintos entre ellos, lo que puede hacer aun más interesante el relato fílmico, profundizando en esa mencionada sensación de creer ver algo realmente original y diferente. Esperemos que la serie mantenga el interés y no  pierda el norte  como desgraciadamente hizo, en parte, la interesante "Continuum" emitida en  este mismo canal canadiense. La serie está grabada en Vancouver. Acompañan a Eric McCormack (MacLaren) en el reparto principal Mackenzie Porter, Patrick Gilmore, Jared Paul Abrahamson, Nesta Marlee Cooper, Alex Brinson, Arnold Pinnock, Dylan Playfair, Ian Tracey y Reilly Dolman. 

Act 13-11-16: Pues de momento, la serie está ofreciendo menos de lo que esperaba, algo bastante común entre la mayoría de las series que se han estrenado a finales de este año. Se está quedando en un simple thriller de acción, muy alejado de series más interesantes y atrevidas en su planteamiento de ciencia ficción como "Continuum" y otras.

domingo, 9 de octubre de 2016

Comienza "Frequency", con uno de los mejores pilotos de esta temporada... aunque parece que no hay materia para hacer una buena serie de la película

Reboot de la conocida película del mismo nombre, del año 2000, protagonizada por Dennis Quaid y Jim Caviezel, aunque con algunas diferencias respecto a la cinta original. Allí el protagonista era un joven policía, aquí es una joven policía interpretada por Peyton List (protagonista femenina de The Tomorrow People, entre otras series), allí su padre era bombero, aquí un policía encubierto en una trama de crimen organizado. Toby Enmerich, guionista de la cinta original hace en esta serie de productor ejecutivo. Mis primeras impresiones son bastante satisfactorias, hasta el punto de que en esta primera semana de octubre, plagada de pilotos de series, este es, en mi opinión  uno de los mejores. Conserva todo el atractivo de la trama de la película, pero incorpora giros  que la hacen, incluso, en ocasiones,  más disfrutable, todavía, que aquella. Recordemos un poco la trama. Raimy Sullivan (Peyton List) es una joven detective de policía a punto de casarse con su prometido Daniel (Daniel Bonjour). Todavía no ha perdonado a su padre, fallecido veinte años atrás, un policía encubierto,  metido en  oscuras tramas de corrupción que, además, les abandono a su madre y a ella cuando tenía ocho años. El hallazgo de un nuevo cádaver con el mismo estilo del "serial killer" de entonces (el asesino de las enfermeras, de 1996)  parece hacerle retroceder a ese lejano tiempo. 

En una noche de tormenta, el viejo equipo de radioaficionado de su padre empieza a tomar vida, recibiendo una transmisión. Es su padre, Frank Sullivan hablando desde 1996. Descubrirá que su padre no es  como se imaginaba y que, tras su muerte, se esconde un oscuro y complicado caso de corrupción policial que implicaba a algunos mandos policiales. Con la  ayuda de Raimy, Frank logra, esta vez, sobrevivir en su tiempo, pero cambiar el pasado tiene sus consecuencias. ¿Recordáis "el efecto mariposa"?. Para empezar su novio no se acuerda de ella, ni siquiera la conoce y el cadáver encontrado ya no es el de una enfermera cualquiera, es el de su propia madre. Raimy creo le tocará, con la ayuda de su padre, cambiar el pasado para salvar a su madre. Entre medias tendremos muchos giros y sorpresas que espero estén tan bien resueltos como lo han estado  en este episodio.

Excelente episodio muy bien construido, con guión de Jeremy Carver (Sobrenatural) y dirección de Brad Anderson (Fringe), en el que nos llevan con facilidad de un tiempo a otro, asistiendo a una visión inmediata de los dos mundos paralelos, el del presente y el del pasado.  No creo que sea una serie de gran audiencia, por la previsible complejidad de sus tramas. Recuerden "Fringe", que cuanto más complicada se volvía más bajaba en las audiencias. Pero no importa, es de agradecer que una cadena tachada, a veces, de excesivamente juvenil, la CW, se haya atrevido con este producto, antes estuvo en los planes de la NBC. Aunque es de prever que por el propio material en el que se basa (la película que todos conocemos) sea una serie de corto recorrido. Mientras tanto disfrutemos de las diferentes  líneas y de los cambios temporales. Disfrutemos de "Frequency", uno de los mejores estrenos de lo que llevamos de temporada.

Act. 13-11-16: Sigo esta serie por inercia. Los capítulos no están mal del todo, pero el ritmo del primer episodio fue flor de un día. Da la sensación de que no hay  habilidad o materia suficiente para trasladar aquella entretenida película al formato serie, haciendo que ésta, en su arco argumental, que no tiene capítulos autoconclusivos,  se nos haga lenta en su desarrollo, pues apenas hay avances en la trama seriada, lo que lastra el resultado del conjunto. Por otra parte, los capítulos individualmente considerados no han sido trabajados adecuadamente para crear el ritmo, la tensión y los climax necesarios en cada uno de ellos, máxime cuando tenemos  un contenido ya conocido. Esperaba, la verdad, mucho más de ella. 

viernes, 7 de octubre de 2016

"Daredevil" mantiene el nivel en una temporada llena de grandes personajes


Este análisis se tenía que haber publicado  en abril pero circunstancias personales no me han permitido retomarlo hasta ahora. Ví en Marzo la segunda temporada de Daredevil y tras un titubeante inicio, creo que la serie  logró lo que parecía bastante difícil: igualar y casi superar, en algunos aspectos,  a la ya de por sí extraordinaria primera temporada. Y es que tras un sorprendente  y un tanto arrítmico comienzo con el Punisher como principal protagonista, la introducción de otro segundo personaje principal, Elektra, interpretada por una brillante Elodie Yung que viene a sacudir el mundo de Matt, tanto mental como sentimentalmente, ha provocado un enriquecimiento de la trama y de las relaciones entre los diferentes personajes. Frente a la trama básica de enfrentamiento entre nuestro justiciero ciego y el rey del hampa Wilson Fisk, en la primera temporada, nos encontramos en ésta con al menos dos líneas argumentales, la primera gira alrededor del Punisher, la segunda alrededor de Elektra. El contacto del "Diablo de Hell´s Kitchen" con cada uno de estos personajes le obliga a redefinir su posición moral ante la violencia y en el caso de Elektra volverá, además del revés su reciente relación sentimental un tanto titubeante con  Karen Page. Y es que Matt conoció Elektra diez años atrás dejando en él una profunda huella. Ella a diferencia de él no tiene piedad por sus oponentes y se regodea en la violencia. En esta segunda temporada pierde peso el socio de Matt, Foggy, siendo su intervención en el juicio contra Punisher uno de sus escasos momentos estelares en la serie. 

Uno de los grandes aciertos tanto de esta serie como de "Jessica Jones" o "Luke Cage" es que no se quedan en el vacuo juego o artificio del típico superhéroe comiquero. Netflix y Marvel nos presentan unos superhéroes tremendamente humanos en un proceso dinámico de  continua evolución, atormentados por las dudas y las contradicciones. Sufrimos con ellos y nos alegramos de sus triunfos. Netflix y Marvel consiguen con estas series de superhéroes que estamos viendo estos últimos años ("Daredevil", "Jessica Jones" y "Luke Cage") sacar al género de superheroes del cliché y el estereotipo y convertirlo en un género adulto, dentro de un relato fílmico y de una producción de gran calidad, con unas bandas sonoras, unos diseños de producción y unas interpretaciones que rayan, siempre, a gran altura. En esta temporada  aparece episódicamente el inolvidable Wilson Fisk, ahora encarcelado en una cárcel de máxima seguridad,  y el papel de villano lo ocupa, sobre todo, la organización criminal asiática "La mano" que probablemente utilice, en el futuro,  a Elektra como su gran e invencible arma. 





Pero revisemos el argumento de esta temporada. Con Fisk en prisión, el despacho jurídico de  Nelson y Murdock pretende mantenerse a flote, no sin grandes dificultades, aceptando a menudo su contratación por parte de algunos clientes de dudosa catadura. La labor justiciera de Daredevil parece tener imitadores y, "en la cocina del infierno", ha surgido un terrible justiciero que está acabando, de forma muy violenta, con miembros de bandas organizadas. Al Punisher parece animarle, en su propósito, el espíritu de la venganza. Daredevil se enfrentará a este nuevo justiciero planteándose algunos interesantes dilemas morales. ¿Son mejores las razones de Matt que las de Frank Castle, el Punisher para usar la violencia?. Este  personaje duro, y aparentemente sin compasión, interpretado magistralmente por Jon Bernthal, no tiene piedad, a diferencia de nuestro ciego héroe. No busca justificarse. No busca cambiar ni salvar el mundo. Lo hace por él mismo, porque la venganza es la única manera de poder superar la terrible pérdida que supuso el asesinato de su familia en aquel parque de atracciones, en una aparente lucha entre bandas. El incipiente romance entre Matt y Karen no acaba de arrancar, ¿como va a hacerlo si su relación está basada en una gran mentira, ninguno de los dos conoce realmente al otro?. La sorprendente aparición de la elegante y exótica Elektra, tras diez años de ausencia, produce inquietud y desconfianza en Matt. ¿Qué busca?. ¿Para qué quiere utilizarle?. Pese a todo decide ayudarla. 


En esta temporada Matt pierde, un tanto, ese brillo y protagonismo casi absoluto que tenía en la primera, desdibujándose tanto  su carisma como la evolución psicológica del personaje, frente a la arrolladora presencia de Elektra, un personaje que se convierte  en una presencia mucho más interesante y desde luego mucho más turbadora  que él mismo. Frente al esquema básico de héroe y villano de la primera temporada en esta segunda asistimos a la presencia y al juego de varios héroes y antihéroes y frente a una trama central, nos encontramos frente a muchos conflictos e  historias paralelas. En mi opinión esta temporada no tiene una trama tan poderosa y redonda como la primera, se diluye en demasiadas  líneas paralelas aunque suple esta deficiencia por la presencia continua de muchas y muy  buenas escenas de acción, lo que la hace más ágil y dinámica. El final de esta segunda temporada es totalmente abierto, invitando a una continuación y afortunadamente esa continuación se concretará en una tercera temporada que esperamos con impaciencia. Si bien tengo que decir que se lo ha puesto muy difícil, en algunos aspectos, la última de Marvel en llegar "Luke Cage", que tendrá en este blog su correspondiente análisis y/o comentario. 

domingo, 2 de octubre de 2016

"The exorcist", excelente homenaje a la célebre película de los años 70

Otra serie basada en uno de los grandes títulos cinematográficos de los años 70, "El exorcista", basado a su vez en el  gran éxito literario de William Peter Blatty. Si hace unos meses nos referíamos a "Damien", basada en la cinta "La Profecía", en esta ocasión, le  ha tocado el turno a aquella inolvidable película de William Friedkin de los años 70, concretamente de 1973, -yo leí la novela un año más tarde con apenas 11 años-. Mis primeras impresiones, pese a los malos resultados en las audiencias, no pueden ser más positivos. El primer episodio, que nos presenta sucintamente a los personajes y la intriga ya apuntaba maneras, magníficos los guiños a la película como la escena inicial de la casa en la colina y los perros ladrando al sacerdote y la inolvidable sintonía de Mike Oldfield (Tubular bells), cerrando el capítulo, pero es que la segunda entrega confirma sobradamente la calidad del producto. Cuenta con una buena dirección y la serie mantiene el ritmo, la tensión, creando un clima desasosegante, sin caer en el susto fácil. Solo de vez en cuando nos sorprende con alguna escena un poco asquerosilla, pero este tipo de escenas están afortunadamente sabiamente medidas. Debieran aprender de ella muchos creadores de series que utilizan la posesión demoniaca como fácil recurso y dan autentica grima. Todos los aspectos están muy cuidados: la fotografía, donde imperan los tonos oscuros, la cinta sonora, minimalista como aquella, y sobre todo las interpretaciones.

En esta serie tenemos dos sacerdotes, interpretados por Alfonso Herrera, en el papel del padre Tomas y de Ben Daniels, como el Padre Markus, con serias dudas existenciales, el primero viene de una relación amorosa no superada, el otro es un experto exorcista alejado de la jerarquía eclesiástica, cuya última experiencia con el diablo fue letal para el niño poseído. La presencia de este último llena la pantalla y eleva el nivel de la serie. Herrera no está mal, de momento cumple con creces su cometido. Las hijas, Casey y Kate, realizan unas correctas interpretaciones, así como el marido aquejado de una lesión cerebral.  Quizás me chirría un poco el papel de Geena Davis, con una interpretación un tanto forzada. Hacía tanto tiempo que no la veía en pantalla, que me pareció que el tiempo no había sido demasiado benevolente con ella. Probablemente no sea una serie de largo recorrido, creo que hay cinco capítulos producidos, las audiencias no acompañan y todo sabemos como se las gasta la FOX, pero es una serie que seguiré con atención.

Act. 13-11-16: La serie, de momento, mantiene el interés. Eso sí, descubrimos que Casey es en realidad hija de Regan, interpretada, por Geena Davis, la niña poseída de El Exorcista, lo que convierte a esta serie más que en un reboot o remake en una especie de spin-off de aquella. Y es que el Diablo no renuncia tan fácilmente a ser derrotado como lo fue entonces y ha vuelto a cebarse en esta familia. Sorpresa también al descubrir que la propia iglesia alberga una poderosa secta satánica.