viernes, 27 de febrero de 2015

Ranking de series de ciencia ficción, fantasía y terror 2014-2015

Revisando las entradas de este blog veo que en el último curso 2014-2015 he visto un gran número de series, unas mejores, otras peores, unas comenzaron seduciéndome para acabar defraudándome y otras al revés, comenzaron sin grandes alharacas para ir ganando poco a poco un sitio en mi particular "hit parade". No pretendo sentar cátedra, es tan solo mi gusto, mi opinión, discutible como cualquier otra. Comenzaré por mi particular cuadro de honor de series de ciencia ficción, fantasía y terror 2014-2015. El orden no importa. Eso sí, doy una breve razón de mi elección.

                            1.-Outlander

Por su bien contada y ambientada historia, su banda sonora, y la magnífica interpretación de nuestra viajera del tiempo, Caitriona Balfe en una mezcla de drama, romance y aventura que promete darnos muy buenos momentos. Esperamos con ansiedad su reinicio en abril.

2.-Penny Dreadfull

Por Eva Green, insuperable, y de como es posible hacer una revisitación de los mitos románticos sin  caer en el pastiche. Enfermizamente bella desde los títulos de crédito, algo que también se puede decir de la anterior serie.

3.-The 100

O como las apariencias engañan. Una serie de  aventuras de ciencia ficción protagonizada por jóvenes, en el límite de la supervivencia, pero que se ha convertido enseguida en mucho más, en una buena serie de acción con algunos interesantes dilemas éticos y morales,  que muestra algunas difíciles decisiones que tienen que tomar  sus jóvenes protagonistas. Una serie donde se manejan la tensión y los giros argumentales con mucha habilidad. Una de las sorpresas de la temporada que se ha ganado, con todo merecimiento, su renovación para una tercera temporada.

4.-Sleepy Hollow

Con bastantes altibajos, lo mejor empezó a finales de la primera temporada y parte de la segunda, salvable parcialmente por mezclar un montón de referencias como nadie hasta crear su propia mitología, por la extraña química de Abby e Ichabod,  por no tomarse en serio (es una ida de olla total), etc. aunque acaba, en mi opinión, un tanto desnortada.

5.-12 Monkeys

Por ser otro ejemplo de ese subgénero que me apasiona tanto, el de los viajes en el tiempo, por Amanda Schull, el hombre alto, las oscuras distopías, nuestro añorado Kirk Acevedo; aun es pronto para hacer un balance pero ya han empezando con líneas temporales alternativas. La serie, de momento es normalita, por favor no compararla con la película del mismo nombre. Si sigue como hasta ahora, puede dar bastante de sí. Veremos.

6.-Constantine

Tras el mediocre primer episodio ganó puntos con la incorporación de Angelica Celaya y fue creciendo a medida que nuestro héroe se convertía en un ser mucho más  sarcástico y vitriólico. Algunos capítulos excelentes, otros flojitos, la serie no se ganó su renovación (aunque creo que todavía no es oficial). Una pena porque este Constantine sí que bebía de las fuentes y el espíritu del cómic de DC y no la peli de Keanu Reeves que vimos hace unos años.

7.-The Tomorrow people

Una entretenida serie, esta sí de jóvenes, aunque no tan ñoños como los de Star-Crossed,  poseedores de  increíbles superpoderes que no resistió el primer asalto, digo la primera temporada. Una pena.

8.-Continuum

Una serie canadiense modesta que empezó flojita, fue ganando poco a poco, a medida que fue avanzando en su trama. Viajes en el tiempo, líneas alternativas. Los buenos no eran  lo que parecían y los malos no lo eran tanto. Esperemos como cierran su cuarta y última corta temporada.

9.-Orphan black

Tras un fulgurante comienzo, con el increíble juego multi-interpretativo de Tatiana Maslany, la serie decayó un tanto en su segunda temporada; Esperemos a ver que nos depara la vuelta de los clones en su tercera temporada.
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Mis grandes decepciones han sido:

1.-Resurrection

Lenta en su desarrollo, con una absoluta falta de originalidad ("Les revenants" trata el mismo tema y lo hace muchísimo mejor), demasiadas lagunas e incoherencias internas, esta serie americana se arrastró a lo largo de dos temporadas sin llegar a ninguna parte. Se quedó en un pequeño drama familiar de contenido sobrenatural.

2.-Extant

Una serie que prometía bastante pero que acabó convirtiéndose en una de las grandes decepciones de la temporada. Buen diseño de producción, temas interesantes como el de la inteligencia artificial y la extraterrestre pero sin embargo es una serie absolutamente lastrada por unos enormes fallos  en el ritmo, en  desarrollo de la trama y con una interpretación bastante fría de su protagonista. A pesar de todo continua...

3.-Forever

Tras  un prometedor inicio, decepción absoluta, no logré pasar del quinto episodio. Palidece al lado de su antecesora e ignorada "New Amsterdam", que fue injustamente cancelada en su momento. Un procedimental del montón, con algunos elementos de comedia, un protagonista sobreactuando y una trama aburrida,  que es lo peor que se puede decir de una serie.  


4.-The Lottery

Intrigas políticas, -es un thriller político-,   con una curiosa lotería de la fecundidad, como tema de fondo, en un mundo en el que los seres humanos no pueden tener hijos. Una serie donde todo el mundo conspira contra todo el mundo. A su favor: algunas buenas interpretaciones y un hábil dominio del ritmo y la tensión. En su contra: no haber aprovechado adecuadamente las enormes posibilidades del material narrativo y haber alargado, en demasía, una historia que sólo daba para la mitad de los capítulos.

5.-The Strain

Venía avalada por el inmenso Guillermo del Toro. Por eso precisamente las expectativas que tenía eran muy altas. No es una mala serie. En absoluto. Lo que sucede es que esperaba algo diferente, no me refiero a la renovación del mito vampírico, que me parece más o menos aceptable sino sobre todo a lo previsible de su desarrollo. Espero, que como ha sucedido en otras series, logre remontar y mejorar en su segunda temporada.

6.-La cúpula


Basada en una novela de Stephen King, "la cúpula" es tan solo la excusa para hablarnos de las reacciones de la gente en una claustrofóbica  situación (un pueblo del que no pueden salir) donde salen  a relucir sus miserias, debilidades y algún que otro "esqueleto en el armario". Se hace difícil ver pasar los capítulos y no obtener ningún tipo de respuesta de porque está y para qué esa cúpula gigantesca que lo encierra todo.


7.-Intruders

Una interesante serie sobre una misteriosa secta, los "qui riverti", que han sido capaces de controlar su proceso de reencarnación, introduciéndose en el cuerpo de algunos vivos y desplazando el espíritu de los que moraban en ellos. Es una serie  que desaprovecha, no obstante,  buena parte de su potencial, por culpa de algunos graves fallos en el guión así como en la dirección que hacen tambalearse todo el conjunto.

8.-The star-crossed

Serie de ciencia ficción, de origen español, con fuertes componentes románticos, de hecho la calificaba en la crítica del blog como una especie de "Romeo y Julieta interestelar". Sin embargo  acaba lastrada por los modos o maneras de la típica  serie  adolescente, tan propia de la cadena CW, con el edulcorado romance de unos jóvenes de diferentes razas o especies y las múltiples  dificultades que tienen que vencer para dar rienda a su amor.

9.-Dominion

Serie fantástica basada en la película "Legión" sobre la lucha entre los   ángeles y los  humanos. Tiene unas interpretaciones muy justitas en una trama con muchos agujeros. Tan solo  le salva  que tiene las suficientes dosis de aventura y de entretenimiento como para no aburrir. 

miércoles, 11 de febrero de 2015

"La espuma de los días", surrealista y alucinada tragicomedia naif sobre el amor, la vida y la muerte


Título original: L’écume des jours. Director: Michel Gondry. Países: Francia y Bélgica. Año: 2013. Duración: 125 min. Género: Drama fantástico, romance. Interpretes: Audrey Tautou (Chloé), Romain Duris (Colin), Gad Elmaleh (Chick), Omar Sy (Nicolas), Aïssa Maïga (Alise), Charlotte Lebon (Isis), Sacha Bourdo (Mouse). Guion: Michel Gondry y Luc Bossi; basado en la novela de Boris Vian. Producción: Luc Bossi. Música: Etienne Charry. Fotografía: Christophe Beaucarne. Montaje: Marie-Charlotte Moreau. Dirección artística: Stéphane Rozenbaum. Vestuario: Florence Fontaine. Estreno en Francia: 24 Abril 2013. Estreno en España: 27 Septiembre 2013.

Hace unos días vi esta curiosa película de Michel Gondry, basada en la novela homónima de Boris Vian. ¿Me gustó?. Depende. Para ver esta película hay que ir con la mente en blanco, dejando que las imagenes fluyan y transmitan sensaciones. Si analizásemos esta película con los ojos y los criterios lógicos que utilizamos en otras cintas, diríamos que esta película no hay por donde cogerla, tiene un argumento mínimo y la forma se acaba comiendo el fondo. Es tal el desvarío icónico, la alucinada y continua sucesión de imagenes de la película que incluso impide que lleguemos a empatizar con los personajes, que nos alegremos con la felicidad de sus protagonistas o lo que es más grave que lleguemos a entristecernos junto a Colin al ver la enfermedad y muerte de su amada, Chloe.

La película es bastante fiel a la novela de Vian. Como en ella, se centra en el personaje de Colin, un joven idealista pero que cuenta con una fortuna suficiente como para vivir sin trabajar, que conoce a una dulce y atractiva joven llamada Chloe, interpretada por la carismática Audrey Tautou. Se casan pero a Chloe le crece un nenúfar en el pulmón. Para curarla le compra flores. La joven pierde uno de sus pulmones y Colin comienza a realizar los más extragavantes trabajos para comprarle flores. Sin embargo Chloe vuelve a enfermar. Su casa en otro momento amplia, colorista, primaveral, luminosa y divertida se va deteriorando, haciéndose pequeña, otoñal, húmeda, triste, oscura y sucia. Chloe fallece y su féretro es lanzado por la ventana y enterrada en una ciénaga. Junto a Colin y Chloe podemos destacar otros personajes como su amigo Chick, un fanático de Jean Sol Partre (evidente juego de palabras tras el que esta la referencia al filósofo Jean Paul Sartre), Nicolás, cocinero de Colin que pone el tono de cordura a los personajes, Alise, Isis y el ratón gris que vive en la casa de Colin. A medida que va desintegrándose el mundo de Colin sus amigos comienzan a desaparecer. Quizás una de las mayores virtudes del filme es esa habilidad para pasar de esa alegre luminosidad a los colores ocres y mortecinos del final dejando un poso de melancólica tristeza.


La apabullante imaginería visual de Gondry deja imagenes inolvidables como las piernas que se alargan en una escena de baile, un timbre que se deconstruye en cuando tocan a la puerta, ratones que dan la bienvenida, platos de comida semivivientes, anguilas que se cuelan por el grifo de la cocina, imagenes imposibles que se acumulan hasta el exceso, utilizando sin embargo técnicas nada modernas como la técnica de animación del stop motion. La trama, por llamarle de algún modo, y toda esa acumulación de imagenes esconden tras un simbolismo latente elementos y mensajes muy reales. Y es que la película, como la novela, glosa el amor fou, denuncia el mundo del trabajo rutinario y mecánico (solo hay que ver los trabajos a que se ve obligado Colin), critica la religión que vemos retratada en dos momentos claves de la vida, la boda y el entierro de Chloe) o el culto a la personalidad (contra determinados totems de la cultura o la filosofía como Sartre), plasma situaciones muy reales que cualquiera puede vivir: la enfermedad, la falta de trabajo, la muerte y las sensaciones que dichas situaciones provocan.

Hay que reconocer, sin duda, la imaginación desbordante de Gondry y su capacidad para trasladar el universo de la obra de Vian a imagenes pero ese sentido visual, y esa magnífica puesta en escena deriva en ocasiones hacia el exceso, lo cual se convierte paradójicamente en su mayor virtud y en su mayor defecto. Sin ese encadenado de imagenes surrealistas, fantásticas nos encontraríamos con otra historia más de amor trágico. La marea acelerada de imagenes, ideas y sensaciones que la cinta traslada al espectador son las que hacen a esta película diferente aunque como en el título, semejante marea deje en su vuelta, en su reflujo una inaprensible espuma, que desaparece enseguida, triste analogía de nuestras vidas y del paso por este mundo, "la Espuma de los días".

martes, 10 de febrero de 2015

"Mi otro yo" , decepcionante incursión de Isabel Coixet en el terror psicológico

Título original: Another me. Dirección: Isabel Coixet. Países: Reino Unido y España. Año: 2014. Duración: 86 min. Género: Thriller psicológico. Interpretes: Sophie Turner(Fay), Rhys Ifans (Don), Claire Forlani (Ann), Gregg Sulkin (Drew),Leonor Watling (Sra. Williams), Jonathan Rhys Meyers (John),Geraldine Chaplin (Sra. Brennan). Guion: Isabel Coixet; basada en la novela de Cathy MacPhail. Producción: Rebekah Gilbertson, Nicole Carmen-Davis y Mariela Besuievsky. Música: Michael Price.Fotografía: Jean Claude Larrieu. Montaje: Peter Lambert y Elena Ruiz. Diseño de producción: Marie Lanna. Vestuario: Ceri Walford,Rebecca Gore. Distribuidora: Hispano Foxfilm. Estreno en España: 27 Junio 2014.


Fay es una joven cuya vida y cordura se va desmoronando poco a poco a medida que descubre que una doble pretende robarle su propia existencia. El tema de los doppelganger ya lo vimos en la también fallida "The broken", pero si aquella tenía partes salvables, esta cinta no hay por donde cogerla. Es un absoluto despropósito. La regla de oro de una buena película debía ser tan sencilla como contar bien una historia, con ritmo, tensión, climax y anticlimax, procurando comenzar con un inicio cautivador, siguiendo por una trama que no decaiga y concluyendo con un final sorprendente (puede ser un happy end o no) que de respuesta a todas tus dudas o lagunas sobre la trama. Pues bien aun partiendo de un material a priori interesante, aquí no hay historia que valga, ni ritmo, ni coherencia. Asistimos a una acumulación de imagenes que nos deja absolutamente fríos. En ningún momento nos metemos en la historia ni nos identificamos con la protagonista o sentimos su miedo por esa presencia de otra persona igual a ella. 

Vale, conocemos que al nacer tuvo otra hermana gemela (Leylah) que murió, o más bien que fue sacrificada para que se salvara ella y su madre y que parece que es el fantasma de esa hermana gemela la que intenta robarle la vida, hasta el punto de que al final su espíritu (el de su hermana muerta, su otro yo) se apoderará de su cuerpo mientras que el suyo desaparecerá oculto detrás de un espejo, pero esa es toda la historia. Hacía tiempo que no veía una historia aprovechable tan mal contada. El guión hace aguas por todos los lados. Los actores no transmiten, no porque sean malos actores sino porque no están bien dibujados sus personajes. El único que se salva algo es el padre de la protagonista Si en "The Broken" Lena Hadley (Cirsei Lanister en Juego de Tronos) sostenía con acierto buena parte de la película, aquí una voluntariosa Sophie Turner (Sansa Stark en Juego de Tronos) no consigue remontar el vuelo. Y no es suya la culpa. Coixet se ha metido en un autentico barrizal fílmico del  que no ha sabido salir.


lunes, 9 de febrero de 2015

"Babadook", el terror está dentro de nosotros mismos

Título original: The Babadook. Dirección y guion: Jennifer Kent. País: Australia. Año: 2014. Duración: 94 min. Género: Terror. Interpretes: Essie Davis (Amelia), Noah Wiseman (Samuel), Daniel Henshall (Robbie), Hayley McElhinney (Claire). Producción: Kristina Ceyton y Kristian Moliere. Música:Jed Kurzel. Fotografía: Radoslaw Ladczuk. Montaje: Simon Njoo. Diseño de producción: Alex Holmes. Vestuario: Heather Wallace.Distribuidora: eOne Films Spain. Estreno en España: 16 Enero 2015.

"Si está en una palabra o en una mirada contra el Babadook no puedes hacer nada, un fuerte estruendo, luego tres llamadas, baba badook, dok, dok, estonces sabrás que cerca estas y si mirás le veras". Un libro infantil espolea la imaginación de un niño, Samuel, que vive con su madre. Vive aterrorizado por la acechanza de ese imaginario monstruo infantil. Han pasado seis años desde la muerte violenta de su padre y Samuel no lo ha superado. Tampoco su madre, Amelia, que intenta educar a Samuel, un niño difícil, con un comportamiento impredecible rayano en el histerismo y con ataques violentos. Cuida a su hijo al tiempo que trabaja como auxiliar en una residencia de ancianos. Pero el sueño de la razón engendra monstruos y lo que parece un simple desvarío de Samuel, un monstruo imaginario,  se convierte poco a poco en algo más tangible y oscuro que amenaza con destruir física y mentalmente a madre e hijo. 

Asistimos  a un deterioro mental de la madre que camina en dirección inversa a la evolución mental del niño. La locura de Amelia me recordó a la espiral de autodestrucción de Jack Torrance en "El resplandor". Y como en aquella película clásica, el protagonista de la peli es también  un niño, si bien éste mucho más inquietante que aquel. Babadook es una de esas películas que empiezas viendo y de la que no esperas gran cosa. La verdad empecé a verla y me pusieron tan nervioso el histérico chiquillo y su extraña madre que le dejé para otro momento. La retomé este fin de semana y me ha parecido un pequeño gran descubrimiento. Ganadora del último festival de Sitges, la cinta australiana, opera prima de Jennifer Kent que también firma el guión es una estupenda, oscura y desasosegante fábula sobre el miedo, y es que el peor miedo es el que nace de nosotros mismos, de nuestros más oscuros e intimos fantasmas personales.

Nos encontramos con dos seres solos (ni su hermana quiere saber nada de ellos), que no encajan en ningún sitio, que viven en un sórdido entorno (la casa parece estar llena de cucarachas aunque también pudiera ser la visión de una mente trastornada)  y  que malamente están asimilando una tragedia del pasado. En la cinta se mezclan muchos miedos, el miedo ancestral a las criaturas oscuras de los cuentos infantiles y la mitología popular: el "babadook", el coco, el monstruo bajo la cama y tantas otras figuras que representan en mayor o menor medida nuestros terrores infantiles, el miedo a la oscuridad y a las terribles criaturas que acechan en el fondo de ella, pero además el miedo a la soledad,  a quedarse  solo y no ser protegido, a no ser querido, el miedo a volverse loco, a perder la razón, hasta el punto de que sin quererlo, el monstruo se metamorfosea, se nos cuela, nos invade, nos ocupa, habita dentro de nosotros y nos podemos convertir en ese monstruo que tememos y odiamos y que puede dañar lo que más amamos, en este caso, a nuestro propio hijo. 

El terror de la película se convierte entonces en un angustioso thriller psicológico colocando a nuestros dos personajes, extraordinario "tour de force" de madre e hijo, inolvidables Essie Davis y Noah Wiseman, literalmente al borde del abismo. La película no abusa de los sustos, más bien todo lo contrario, se basa en la tensión que genera la progresiva desintegración psicológica de Amelia ante un desvalido Samuel. Al final, tenemos otro símbolo más, si somos tan fuertes como para poder luchar con ellos lograremos expulsar nuestros fantasmas, nuestros monstruos familiares de nuestra mente pero los esconderemos en el armario, o como en este caso, en el sótano, manteniéndolos a raya y alimentándolos de vez en cuando. Al final no sabemos si lo que han visto o vivido madre e hijo es verdad o es producto de su febril  imaginación.

viernes, 6 de febrero de 2015

"La habitación perdida", una miniserie llena de objetos, misterios y símbolos, con una puerta abierta a otro mundo, otra dimensión



A finales de abril de 2007 descubrí esta serie que emitía, entonces, Cuatro. Estaba mi madre en el hospital y recuerdo que vi el primer capítulo y luego, después, contemplé algún capítulo suelto pero no la pude ver entera. Una pena. Recuerdo, no obstante, que me llamó poderosamente la atención. Esta semana pasada conseguí ver, de nuevo, la serie, esta vez completa y en dos sesiones. Y la verdad, no me ha defraudado. En esta entrada explicaré el porqué. La serie, de Sci Fi (luego Syfy), del año 2006,  estaba concebida originalmente como una miniserie de tres capítulos de hora y media cada uno, aunque la cadena de televisión Cuatro dividió para su emisión,  cada capítulo, en dos.

Protagonizada por Peter Krause (como Miller) y Julianna Margulies (como Jennifer Bloom), la serie es una  serie fantástica sorprendente, por su enrevesada y subyugante historia, pareciera un pequeño rompecabezas, y es de las pocas que conozco que es capaz de crear, en poco tiempo, apenas media docena de episodios, toda una pequeña pero original mitología propia, toda una proeza. Mezcla diferentes géneros y no es ajena a muchas influencias televisivas y cinematográficas anteriores  pero las presenta con un tono y con un lenguaje propio. Combina el género negro, el romance, el fantástico, el misterio y  la aventura de forma bastante original. En definitiva, una serie francamente recomendable. 

El protagonista se llama Miller  y es un policía que debe resolver un extraño caso, la muerte de unos hombres que aparecen completamente calcinados pero sin que sus ropas se quemasen. Enseguida, el detective se introducirá en una peligrosa aventura. Se hará con una llave, la llave de la habitación número 10 de un motel que conduce a una habitación fuera del espacio y del tiempo, "la habitación perdida"; Una llave que abre mil puertas y en cuya habitación perdida desaparece accidentalmente su hija. Miller afrontará un montón de peligros y desafíos para rescatar a su hija de esa habitación perdida, esa especie de limbo entre los mundos y en ese camino, en esa búsqueda se encontrará con otros muchos objetos relacionados con ese plano espacio-temporal y con algo que sucedió en el motel, el Motel Sunshine de la ruta 66 que va de Chicago a Los Angeles, cerca de Gallup (Nuevo Mexico) hace más de 40 años, el 4 de mayo de 1961.   Ese día algo borró la habitación  número 10 y todos sus contenidos. A ese hecho  se le conoce como  "El Evento" y es la causa de las extrañas propiedades de la habitación y de los objetos que había en ella. Parece que hay cerca de un centenar de objetos con poderes dispersos por ahí y varias organizaciones antagónicas buscándolos

Entre esos objetos y además de la llave que te puede conducir a cualquier destino, abriendo cualquier puerta con un pomo y una cerradura, encontrará un peine que congela el tiempo durante diez segundos al pasarselo por el pelo, un billete de autobús que te lleva a  Gallup, cerca del Motel Sunshine donde empezó todo, una lima de uñas que te hace perder el sentido, un bolígrafo que incinera los cuerpos, un ojo de cristal que desintegra la carne humana, unas tijeras que hacen girar cualquier objeto o persona 360º, un reloj que sublima el latón, el desenrosque de una petaca que provoca axfisia, etc. Los objetos, que son indestructibles y tienen fantásticos poderes en nuestro universo son, no obstante, inofensivos y carentes de poder dentro de la habitación.



Tras ver la serie se me ocurren un montón de influencias, las series "La Dimensión Desconocida" o "Más allá del limite" son las primeras influencias en las que pienso, pero también y no se porque me acordé de una serie canadiense fantástica de misterio de finales de los 80, "Misterio para tres", será porque aquella también iba de objetos con fantásticas propiedades y seguramente si lo pienso durante más tiempo me saldrán un par de series más. De todos modos y al margen de influencias, la serie se eleva sobre el nivel de la media de las series de género. La serie tiene dos planos claramente diferenciados: el argumental basada en una búsqueda laberíntica de pistas y  objetos hasta llegar a la solución final, al rescate de su hija y el simbólico, extremadamente complejo, diría yo que con una complejidad cabalística, donde se mezclan objetos-símbolos y combinaciones de objetos-símbolos para alcanzar un efecto posible. 



Nuestro héroe es un héroe solitario que lucha, en todo momento, contracorriente, pues será el principal sospechoso de la desaparición de su hija y de la muerte de su compañero. Miller es el protagonista de una búsqueda improbable y protagoniza una redención de héroe romántico a pesar de su  moderna  figura de policía, en una ciudad de la costa oeste americana. Y como buen héroe arquetípico tendrá, en algunos momentos de la serie el apoyo y  "consuelo" de su "partenaire" femenina, la atractiva Jennifer Bloom (Julianna Margulies). Su rostro, sus ojos, me recordaron muchísimo a los de nuestra querida Charo López. Jennifer trabaja para la Legión y tiene motivos personales para estar implicada en la misión.


Miller se topará con organizaciones o sectas como La Legión y La Orden de la Reunificación, la primera encargada de rescatar los objetos para que no caigan en malas manos y la segunda que considera que los objetos son parte de Dios. Estos segundos son unos fanáticos religiosos bastante peligrosos. También se habla de Los Coleccionistas que empezaron a coleccionar los objetos después del incidente, del evento de 1961. También y además de los objetos sabremos del Inquilino (de la habitación), una persona objeto...que  parece proceder de otra línea temporal o universo paralelo y está atrapado también en esa habitación perdida, en ese plano espacio temporal que solo se puede ver en unas especiales fotografias polaroid. Una mujer de nuestro mundo le conoció, el decía que era su marido, pero para ella era un extraño. Quizás en su universo ese hombre siga teniendo una mujer y unos  hijos que le estan esperando. Y la habitación nº 10, quizás proceda de ese otro universo paralelo. La realidad en esta serie tiene múltiples perspectivas y puede que en otra línea temporal Miller no haya encontrado a su hija. Los objetos son piezas  o elementos que forman parte de un plan, algunos de los cuales se utilizan para luchar y otros son utilizados como objetos mágicos que sirven para abrir puertas y atajos espacio temporales.  



Asombrosa la capacidad de los guionistas de hilvanar un argumento en el que todos los objetos tienen un sentido y un papel en la trama, bien para avanzar en el argumento o para descubrir sorprendentes revelaciones. Significativas las reacciones de las personas de nuestro mundo ante los objetos que a menudo se convierten en autenticas obsesiones personales, como si fuesen unos  "Gollums" cualquiera: "mi tesoro..."; todos sienten el poder que les da el Objeto y la mayoría no es consciente de que son los propios objetos los que les dominan a ellos y no al revés. No son nada sin ellos. 

Como no acordarse de Wally Jabrowski en su hospital psiquiatrico, o del tarado de Stritzke ( uno de los personajes más excentricos de la serie), del delincuente conocido como Comadreja, del millonario Karl Kreutzfeld, personaje de dudosa moralidad (pronto descubriremos que su hijo falleció hace ocho años y que busca recuperarle a toda costa sin importarle las consecuencias). O de Ruber. Ruber  es el villano por excelencia de la serie, el reverso de Miller, un  policía ruin y miserable que fue el asesino del compañero de Miller, y que se convierte al fanatismo religioso de la Orden de la Reunificación. Y ¿Qué es la habitación perdida?. Además de ese espacio situado fuera de nuestros rígidos limites espacio temporales parece una especie de refugio onírico al que acudir cuando te persiguen, un remanso de paz, un estado de ánimo, un alto en el camino vital, un apacible lugar fuera del tiempo desde donde mirar con cierta perspectiva y melancolía que ha sido de tu vida, un lugar bañado de ese tono dorado que a mí me resulta tremendamente evocador y que aparece cargado de cierta tristeza por lo que seguramente pudo ser y no fue tu vida o por lo que no será jamás.

domingo, 25 de enero de 2015

"Akta manniskor", impresiones sobre las dos temporadas de la serie


Este verano comencé a ver esta serie sueca de robots de la que había oído alguna buena crítica. Hice entonces una primera review tras ver los  episodios iniciales. Me ha costado un par de meses ver los 20 episodios de una hora de duración de la que se compone la serie, lo cual no es un buen indicativo. (Sólo se emitieron dos temporadas de 10 episodios cada una). Y es que el resultado no ha sido todo los satisfactorio que hubiera deseado. Los capítulos se hacen largos. El ritmo es algo cansino. Lo que era novedoso y original  en la primera temporada se convierte en un plato difícil de digerir en la segunda, pese a  mantener algunos de sus iniciales aciertos: y es que, por ejemplo, resulta impresionante la perfecta caracterización de algunos personajes como hubots: Bea, Florentine, etc. No obstante, el arco argumental de la primera temporada no es comparable al de la segunda, cuya historia a pesar de mantener algunas positivas constantes baja muchos puntos. 

La serie nos habla de una sociedad bastante similar a la nuestra donde los robots (hubots) son bienes de consumo tan habituales en los hogares como un ordenador, un televisor o una nevera. Hay una serie de robots creados por un científico (un tal David Escher) que son autoconscientes. Este científico escribió un código que es, realmente, el que les da, por así decirlo, un alma, una individualidad autoconsciente y ese código está perdido en algún sitio, en algún dispositivo. Todos quieren hacerse con ese código. Los robots liberados para reprogramar al resto de hubots y hacerles libres y autoconscientes. Los servicios secretos del estado para hacerlo desaparecer, y acabar con los hubots liberados pues un hubot liberado es un gran peligro para la seguridad de la humanidad. Un empresario del sector Hubot, con la cara deformada, por las graves heridas que sufrió en un incendio provocado, para perpetuar su vida en el chasis de un robot liberado. David Escher utilizó la memoria de su mujer, Bea, y de su hijo, Leo para darle ese hálito de vida, recuerdos e individualidad a algunos de sus hijos inorgánicos, entre ellos estaban también Niska, Flash (que cambia su nombre por Florentine), Mimi, Gordon, Fred, Marilyn y Max. En varios momentos de la serie se habla de estos robots liberados como de los hijos de David.




Si en la primera temporada tenemos ingredientes de thriller, con una cierta tensión y suspense en la trama, y un gran protagonismo de Leo, hubot, lider de los hubots liberados y de Bea, policía, hubot infiltrada, en la segunda estos elementos de thriller se diluyen y la trama  centra más la atención en las relaciones interpersonales, entre humanos y hubots, por ejemplo del hijo de la familia protagonista, los Engman,  Tobías, con la hubot,  Mimi,  o de la hubot, Florentine, con el humano Douglas. La serie toca muchos más temas como la utilización, como juguetes sexuales o recreativos de los hubots, la clonación de los humanos fallecidos en un hubot (caso del abuelo Engamn), las motivaciones, dudas y vacilaciones de algunos humanos que se afilian al movimiento antihubot "Akta Maniskor" (Real humans o Humanos Verdaderos), como es el caso de Roger, etc. Serie interesante, pero un tanto fallida que podía haber dado mucho más de si a poco que hubiesen imprimido un poco más de ritmo a las tramas y aprovechado la excelente materia prima con la que se contaba.  Parece, no obstante,  que se está preparando un remake de la serie que será una coproducción del Channel 4 británico y la AMC estadounidense, bajo el nombre de "Humans" y con William Hurt encabezando el reparto. Esperemos sepan acertar y mejorar aquellos aspectos que esta interesante serie sueca apuntó.

domingo, 18 de enero de 2015

"12 Monkeys". Vuelve el ejército de los doce monos. Primeras impresiones. Viajando en el tiempo para salvar a la humanidad.


Anteayer se estrenó en Estados Unidos, "12 monkeys" la serie basada en la película "Doce Monos" de Terry Gilliam y que está siendo emitida por la cadena Syfy. La serie está protagonizada por Aaron Stanford (como James Cole) y Amanda Schull (como la doctora Cassandra Railly) y narra las aventuras de un hombre de un futuro postapocalíptico, del año 2043  (un futuro en el que la humanidad ha sido diezmada por un virus), que viaja en el tiempo a nuestro presente (2013-2015) para intentar acabar con el causante de la epidemia, reescribiendo  la historia,  para así salvar  su futuro y a la humanidad. 

Sería un error e injusto, aunque también puede ser inevitable, comparar esta serie con la película de Terry Gilliam de la que, en mi opinión,  solo toma el esquema argumental, pues la película de Gilliam no admite comparaciones:  es una obra original y absolutamente  imperecedera (dentro del género), de la que recordaremos siempre  ese estilo y esa estética inconfundible, tan característica del creador británico, esa musiquilla inolvidable y una interpretación de Willis verdaderamente sobresaliente, en su papel de viajero temporal un tanto desequilibrado. Recordemos que "Doce monos" (1995) estaba, a su vez,  basada en la fotonovela visual (apenas tenía unos fotogramas en movimiento) "La jetee" de Chris Marker (1962). 

Pues bien, obviando cualquier comparación entre la película y la serie, el piloto de la serie se deja ver bastante bien. No veremos aquí,  como en la película, una pesimista reflexión filosófica sobre la condición y el destino de la humanidad, fatalmente condenado a la cuasi extinción. La película de Gilliam era absolutamente fatalista y sombría en todo momento, incluso en el final de su protagonista. No hemos visto en la serie  demasiadas cosas de ese futuro oscuro que sí veíamos en el largometraje citado, ni tampoco por que el protagonista, Cole, se comporta de una manera tan extraña, (en la película el contexto nos daba muchas pistas), lo cual  provoca al verle (y por comparación con la cinta) cierta extrañeza y falta de credibilidad en el personaje. Se dibuja un personaje pero se olvidan del contexto, de porque se comporta como se comporta. 

Si olvidamos el material en el que se basa la serie, y nos centramos en disfrutar  de un simple  thriller de viajes en el tiempo es probable que nos entretenga, a poco que lo sepan hacer medianamente bien los guionistas y directores de la serie. La serie tiene suficientes ingredientes como para conseguirlo: un protagonista con un metabolismo superior, una atractiva y valiente doctora, unos malos arquetípicos, algún giro argumental interesante. Esperemos ver más capítulos para enjuiciar con más objetividad y datos  el estreno de esta nueva serie. 

martes, 13 de enero de 2015

Crítica de "Resurrection". "Resurrection" versus "The revenants"



Me había resistido a escribir esta crítica porque esta es una serie que estoy siguiendo casi por inercia, a ver que pasa, a ver que explicación nos dan sobre los retornados: ¿una explicación mística?, ¿paracientífica?. En los últimos episodios parece que nos acercamos a algo, pero la explicación no acaba de llegar. La serie sigue  la estela de la magnífica y perturbadora "The  revenants", pero esta serie americana me está dejando, la verdad, un tanto frío. Eliminado el factor sorpresa: un niño que murió hace 30 años aparece en la otra parte del mundo y luego aparece otra persona y otra  y otros, esta vez, en la misma zona en la que fallecieron, nos quedamos sólo con las relaciones personales de un grupo de americanos en una pequeña ciudad  llamada Arcadia, tras la aparición de un montón de retornados. 

El esquema de la serie es muy básico. Básicamente,  van apareciendo retornados que obligan a los vivos a enfrentarse con sus fantasmas del pasado: una maternidad rota, de repente, por la muerte temprana de un hijo y cuyo trauma no ha sido superado con el paso de los años, oscuros secretos de familia que iremos descubriendo de la mano de una autoritaria y manipuladora madre que regresa, un suicidio que rompió un feliz noviazgo, un delincuente que vuelve a cometer sus crímenes, un abandono marital que dejó profundas huellas en hijos y marido y que regresa, como buscando una segunda oportunidad, vivos que acaban falleciendo y tienen sus segunda oportunidad, etc. La serie está llena de símbolos, sobre todo en su segunda temporada: el árbol de la vida y la muerte tatuado en la espalda de un desconocido predicador, la media luna del agente Bellamy,  como señal de nacimiento (de él y su hermana) y que vemos grabado en el suelo en el  capítulo 11, el suero obtenido a partir de la joven retornada embarazada que cura la enfermedad de los vivos (vamos, la muerta que da vida), la retornada que desaparece de repente, porque enferma o sencillamente porque alguien le ha arrebatado las ganas de vivir... 

Contrariamente a la francesa de "The revenants" aquí no sentimos el escalofrío de quien ha estado en el más allá y nos transmite el inquietante milagro de lo imposible. Vale, en "Resurrection" nos dicen ese estaba muerto, ha regresado, pero no es creíble, no  inquieta, no transmite la extraña magia ni  la ensoñación de la serie francesa, ni de lejos. No pueden  compararse los escenarios de la serie francesa con los de este pueblo americano,  ni su música minimalista tan  apropiada con la banda absolutamente convencional de la serie americana, ni la sobrecogedora mirada de ese niño llamado Victor con nuestro anodino Jacob. Casi todas las interpretaciones, en general,  están bastante lejos de la serie francesa. "Resurrection"  adolece, además, de una exasperante lentitud en el desarrollo de la trama.  La primera temporada se compone de ocho episodios y en el momento de redactar esta entrada están emitiendo el capitulo 11 de la segunda. No creo que haya una tercera. Se rumorea su casi segura cancelación. Veremos si la serie da respuesta a todos los interrogantes que tenemos planteados en este momento. Esperemos.

Act: Acabo de terminar  de ver la temporada y seguramente la serie. Es prácticamente segura su cancelación. La serie termina con el regreso masivo de retornados en todo el mundo tras el nacimiento del hijo de Rachel y el encarcelamiento del predicador que ve en este bebe al hijo de Satán, pero en realidad ¿quien es el niño?: ¿un nuevo mesías, que está provocando la resurrección de los  muertos y una manera de darles a los hombres una segunda oportunidad?, ¿el anticristo, como dice el mentado predicador?. Alguna imagen final  podría hacer pensar en esta segunda opción.