
Una nueva película distópica juvenil que sigue la estela de series como "Divergente" o "Los juegos del hambre". Sin embargo, a diferencia de aquellas y, pese a la presencia de algunas grandes estrellas, como Jeff Bridges o Meyl Streep, esta ha sido un rotundo fracaso comercial, a pesar de ser mejor, desde luego, que la conocida serie de las facciones "divergentes". La película es la adaptación de la novela del mismo nombre que podríamos traducir como “El Dador” o "El que da", de Lois Lowry, ambientada en un mundo distópico regido por un Consejo de Ancianos al frente del cual está la jefe Elder (Meryl Streep) que pretenden a toda costa, después de una gran guerra, evitar cualquier signo de emoción o de violencia y en el que cada persona, al termino de su adolescencia, es elegida para realizar un cometido concreto.

Así, nuestro joven protagonista, Jonas, se convierte en el Receptor de la Memoria, que es el que debe almacenar los recuerdos del pasado de la humanidad. Solo él y el Dador, interpretado por Jeff Bridges, tendrán el recuerdo de lo que fue. La película nos recuerda otras distopías o mundos utópicos de sociedad anestesiadas como el de "Un mundo feliz" de Aldous Huxley y su célebre droga "soma", el "1984" de Orwell con ese Gran Hermano que todo lo vigila, el "Fahrenheit 451" o el de "Equilibrium" donde también se suprimían las emociones o sentimientos a base de un fármaco, o quemando los libros, y también "La fuga de Logan" de Michael Anderson, por su engaño a la población, la hora de plantear el control de la natalidad o de ocultar la eutanasia (allí eran enviados "al carrusel", aquí son "liberados" para ser enviados a otro lugar).

Así, nuestro joven protagonista, Jonas, se convierte en el Receptor de la Memoria, que es el que debe almacenar los recuerdos del pasado de la humanidad. Solo él y el Dador, interpretado por Jeff Bridges, tendrán el recuerdo de lo que fue. La película nos recuerda otras distopías o mundos utópicos de sociedad anestesiadas como el de "Un mundo feliz" de Aldous Huxley y su célebre droga "soma", el "1984" de Orwell con ese Gran Hermano que todo lo vigila, el "Fahrenheit 451" o el de "Equilibrium" donde también se suprimían las emociones o sentimientos a base de un fármaco, o quemando los libros, y también "La fuga de Logan" de Michael Anderson, por su engaño a la población, la hora de plantear el control de la natalidad o de ocultar la eutanasia (allí eran enviados "al carrusel", aquí son "liberados" para ser enviados a otro lugar).



No hay comentarios:
Publicar un comentario